Tensión máxima en Ormuz tras bloqueo de Trump

44

Pablo Rodríguez

Estados Unidos elevó la tensión en el estrecho de Ormuz al ordenar el bloqueo de puertos iraníes tras el cierre casi total de la vía por parte de Teherán, pese al frágil alto el fuego negociado en Pakistán. Rusia y China reaccionaron exigiendo el cese de hostilidades en esta ruta estratégica y advirtieron sobre el impacto económico global de una crisis prolongada en la zona.

Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad buscaban afianzar una tregua de dos semanas y sentar las bases de un acuerdo más amplio para poner fin a seis semanas de guerra. El estrecho de Ormuz se mantuvo como uno de los puntos más sensibles de la agenda, debido al bloqueo iraní y al impacto sobre el flujo de petróleo mundial. Washington informó del despliegue de barcos para labores de desminado, movimiento que Teherán cuestionó mientras mantenía restricciones severas al tránsito.

En paralelo al frente diplomático, Estados Unidos sufrió reveses en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia y China vetaron una resolución respaldada por Washington y países del Golfo para reforzar escoltas armadas a buques en Ormuz. Moscú y Pekín consideraron el texto “desequilibrado” al no reconocer las operaciones de Estados Unidos e Israel contra Irán como detonante de la crisis. “La razón fundamental de la interrupción de la navegación en el estrecho de Ormuz son las acciones militares ilegales de Israel y Estados Unidos contra Irán”, afirmó el embajador chino Fu Cong ante la ONU.

El cierre parcial del estrecho por parte de Irán y las amenazas de bloqueo total por Estados Unidos impactaron de inmediato en los mercados energéticos, dado que por esta vía transita una quinta parte del petróleo mundial. El aumento del riesgo geopolítico presionó al alza los precios de la energía y alimentó temores sobre una posible recesión si la disputa se prolonga. Analistas advierten que una escalada militar en la zona podría interrumpir cadenas de suministro y afectar especialmente a economías dependientes de las importaciones de crudo.

En Teherán, altos cargos iraníes reiteraron que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a la presencia militar estadounidense mientras no se acuerden reparaciones de guerra y la retirada de sus fuerzas del Golfo Pérsico. Las autoridades iraníes vinculan cualquier reapertura plena de la vía marítima al respeto de su control sobre el paso, la liberación de activos bloqueados en el extranjero y garantías contra nuevas agresiones. En este contexto, la combinación de presiones militares, vetos diplomáticos y volatilidad energética mantiene a Ormuz como epicentro de una crisis con alcance global.