Trump niega la división interna sobre una posible agresión contra Irán

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Hispantv

Trump ha negado los informes que afirmaban que el máximo responsable militar estadounidense había alertado sobre los graves riesgos de un ataque mayor contra Irán.

Medios estadounidenses informaron que el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE. UU., el general Dan Caine, habría advertido sobre los graves riesgos de un ataque contra Irán, incluido el peligro de verse envuelto en un conflicto prolongado y costoso.

Sin embargo, Trump rechazó estas versiones en su red social Truth Social, calificándolas de “100 por ciento incorrectas”. Aseguró que Caine no se opone a una guerra contra Irán y afirmó que el alto mando militar “solo sabe cómo ganar” y ejecutará cualquier orden que se le dé.

Previamente, The Washington Post informó que el jefe militar expresó su preocupación en reuniones en la Casa Blanca y el Pentágono por la escasez de municiones y la falta de apoyo de aliados, lo que podría dejar expuesto al personal estadounidense en la región.

De manera similar, The Wall Street Journal señaló que funcionarios del Pentágono temen bajas entre las fuerzas estadounidenses y aliadas, así como el debilitamiento de las defensas aéreas de EE.UU. en caso de un ataque contra territorio iraní. El portal Axios también indicó que Caine advirtió sobre el riesgo de que Washington quede atrapado en un conflicto prolongado.

Según Axios, incluso figuras cercanas a Trump, como el negociador Steve Witkoff y Jared Kushner, habrían instado al presidente a abandonar las amenazas y optar por la vía diplomática.

Pese a estas advertencias, Trump volvió a acusar a los medios de comunicación de publicar información “incorrecta y deliberada” y reiteró sus amenazas contra Irán, advirtiendo sobre un “muy mal día” si no se alcanza un acuerdo en las conversaciones nucleares en curso.

Por su parte, Irán ha advertido a Estados Unidos contra cualquier ataque, incluso “limitado”, y ha prometido una respuesta decisiva que afectaría a bases estadounidenses en la región y a Israel.

El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní reiteró el lunes que cualquier acción militar estadounidense sería considerada un acto de guerra.

“Cualquier Estado reaccionaría con firmeza ante un acto de agresión como parte de su derecho inherente a la autodefensa”, afirmó el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, durante una rueda de prensa en Teherán.

Esto ocurre mientras los dos países están involucrados en un proceso diplomático para alcanzar un acuerdo nuclear. Hasta ahora, se han celebrado dos rondas de pláticas indirectas, bajo mediación de Omán.

Tras las conversaciones efectuadas el martes en Ginebra, el ministro de Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, afirmó que las partes habían acordado los “principios rectores”, aunque Trump dijo que estaba considerando un ataque limitado contra Irán para forzarlo a avanzar en las discusiones.

El pasado martes, y justo en el momento en que las delegaciones de Irán y EE.UU. llevaban a cabo la segunda ronda de discusiones, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, respondió a la retórica bélica del presidente del país norteamericano, amenazando con hundir el portaviones estadounidense desplegado en la zona.

“Dicen una y otra vez que han enviado un portaviones hacia Irán. Muy bien, un portaaviones es, por supuesto, un instrumento peligroso; pero más peligroso que el portaviones es el arma que puede hundirlo en el fondo del mar”, advirtió el Líder de Irán en uno de sus mensajes más desafiantes dirigidos a Estados Unidos.

La República Islámica también envió un mensaje de poder a EE. UU., iniciando esta semana un ejercicio naval a gran escala en el Golfo Pérsico y el estratégico estrecho de Ormuz, donde la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) practicó combate naval para contrarrestar una eventual agresión.

Irán ha enfatizado que no tolerará amenazas ni presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, está plenamente preparada para cualquier escenario, pero advierte que cualquier mínima agresión al país desencadenaría una guerra regional a gran escala.