Flávio Bolsonaro llega investigado y en crisis a la primera vuelta electoral

Brasil de Fato

Flávio Bolsonaro (PL) llega a la primera vuelta de la elección presidencial bajo investigación en el Supremo Tribunal Federal (STF)], conducida por la Policía Federal (PF), por sospechas de lavado de dinero, corrupción y fuga de divisas relacionadas con el financiamiento de *Dark Horse*, película sobre la trayectoria de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro (PL). El candidato a vicepresidente de su fórmula, Alfredo Gaspar (PL-AL), es objeto de una que llevó a la PF a solicitar autorización al STF para investigarlo.

En el caso de Flávio, la investigación fue abierta en julio por el ministro André Mendonça, a solicitud de la PF y con dictamen favorable de la Procuraduría General de la República (PGR). Documentos divulgados en septiembre muestran que el senador negoció con el expropietario del Banco Master, Daniel Vorcaro, un aporte de 24 millones de dólares, supuestamente destinado a la producción de Dark Horse.

La situación de Gaspar es distinta. La PF realizó diligencias preliminares y solicitó autorización para abrir formalmente una investigación por sospecha de violación de persona vulnerable. Hasta la última actualización pública del procedimiento, el ministro Gilmar Mendes aguardaba la conclusión de esas diligencias y un pronunciamiento de la PGR antes de decidir sobre la apertura de la investigación.

Gaspar niega la acusación, afirma ser víctima de persecución política y entregó material genético para una prueba de ADN. El hombre que llevó el caso ante parlamentarios también presentó versiones contradictorias sobre el episodio.

La investigación de la PF sobre *Dark Horse* fue el episodio de mayor consecuencia jurídica dentro de una secuencia de revelaciones que involucraron a Flávio Bolsonaro a lo largo de 2026. Reportajes de distintos medios mostraron vínculos del candidato con personajes investigados en el escándalo del INSS, enmiendas parlamentarias que terminaron en empresas y entidades bajo sospecha, así como mensajes de un exsocio sobre el pago de gastos personales y una supuesta actuación del senador ante un ministro del STF.

Los casos tienen situaciones jurídicas diferentes. Parte de la información integra investigaciones policiales. Otras se refieren a relaciones empresariales, asignación de enmiendas o alegaciones de terceros que, hasta ahora, no han derivado en acusaciones penales contra Flávio. El senador niega irregularidades en los episodios sobre los que se ha pronunciado.

134 millones de reales y la relación con Vorcaro

En mayo, documentos y mensajes revelados por Intercept Brasil indicaron que el senador participó directamente en la búsqueda de 24 millones de dólares para financiar *Dark Horse*. Hasta ese momento, al menos 10,6 millones de dólares —unos 61 millones de reales— habían sido enviados en seis operaciones a una estructura financiera en Estados Unidos utilizada por la producción. En los mensajes, Bolsonaro y Vorcaro se tratan como “hermanos”.

Antes de la publicación, Flávio calificó la información como una mentira. Después de la difusión de audios y mensajes, reconoció haber buscado a Vorcaro y pasó a sostener que se trataba de un “patrocinio privado para una película privada”. Negó haber recibido comisión alguna u ofrecido una contraprestación al banquero.

La revelación dio origen a denuncias remitidas a las autoridades. El 23 de julio, Mendonça autorizó la apertura de la investigación solicitada por la PF. Cuando los documentos se hicieron públicos, en septiembre, la corporación describió a Flávio como “interlocutor directo” de Vorcaro en las negociaciones y afirmó que participó en reclamos por transferencias, programación de reuniones y seguimiento de la producción.

Los registros también muestran que el contacto continuó cuando la situación del Banco Master ya se había agravado. Flávio mantuvo reclamos y comunicaciones con Vorcaro después de que el Banco Central rechazara la operación de compra de Master por parte del BRB y luego de que se hicieran públicas las investigaciones sobre el banco. Ambos incluso intercambiaron mensajes poco antes de la detención del banquero.

Otras revelaciones ampliaron el mapa de esas relaciones. En enero de 2025, Flávio regresó de Estados Unidos a Brasilia en un jet cuya estructura societaria incluía una empresa de la que Vorcaro era socio. En el viaje también iba el abogado y empresario Willer Tomaz, amigo de Flávio y propietario de un tercio de la aeronave. Tomaz afirmó que no conocía a Vorcaro y que desconocía la participación del banquero en la estructura cuando se realizó el vuelo.

Flávio también utilizó durante la campaña un apartamento de Tomaz que había pertenecido a Fabiano Zettel, cuñado y operador financiero de Vorcaro. Tomaz compró el inmueble por un valor 2 millones de reales inferior al mencionado en la transacción anterior, según los documentos citados por el reportaje.

En agosto, otra investigación mostró tres facturas por un total de 1,5 millones de reales, emitidas por el despacho vinculado a Flávio para empresas asociadas al entorno empresarial de Vorcaro. Dos facturas de 500.000 reales destinadas a Copenhagen Consultoria fueron anuladas el mismo día. Una tercera, también por 500.000 reales, fue emitida para Contábil Correa y no presentaba registro de anulación en los documentos analizados.

Copenhagen había movilizado 58 millones de reales procedentes del Banco Master, según documentos enviados a la PGR. Flávio afirmó que las relaciones comerciales de su despacho eran privadas y legales, y negó haber prestado servicios a la empresa.

INSS

Las relaciones empresariales de Flávio ya habían llamado la atención a comienzos de año por otro motivo. En febrero, una solicitud presentada ante la Comisión Parlamentaria Mixta de Investigación (CPMI) del INSS pidió convocar al senador para que explicara los vínculos de su entorno con Antônio Carlos Camilo Antunes, el “Careca do INSS”, señalado como figura central de las estafas contra jubilados y pensionados.

Uno de los nexos era Alexandre Caetano dos Reis, identificado por la PF como socio de Antunes en una empresa de las Islas Vírgenes Británicas. Alexandre también era responsable de la contabilidad del bufete de abogados de Flávio. Su hermana, Letícia Caetano dos Reis, administraba la empresa del senador.

En septiembre, una investigación de *ICL Notícias* reveló que Bravo Grafeno, compañía en la que participaba Flávio, estaba registrada en la misma oficina, en Brasilia, que al menos 16 empresas vinculadas al Careca do INSS. La estructura contable responsable de la dirección también prestaba servicios al senador.

El senador negó cualquier participación en el esquema del INSS.

Una enmienda negociada con un condenado en el caso Marielle

Otro frente surgió en septiembre. Mensajes obtenidos por la PF del celular de Robson Calixto, “Peixe”, condenado en el caso del asesinato de la concejala Marielle Franco, muestran a una asesora de Flávio tratando con él la liberación de una enmienda parlamentaria.

Los recursos, de cerca de 200.000 reales, fueron destinados al Instituto de Formación Profesional José Carlos Procópio, entidad vinculada a los hermanos Chiquinho y Domingos Brazão. Los registros muestran a Calixto exigiendo la liberación del dinero y a la asesora sugiriéndole que buscara personalmente a Flávio para reforzar la solicitud. Posteriormente, 199.000 reales fueron pagados al instituto.

El jueves 1 de octubre, una investigación de UOL mostró que otras enmiendas indicadas por Flávio terminaron en contratos con empresas y entidades bajo investigación o cuestionadas por organismos públicos.

En Mesquita, estado de Río de Janeiro, 666.000 reales de una enmienda destinada a salud fueron pagados al Instituto de Medicina y Proyecto (IMP), posteriormente clasificado por la Receita Federal como “inexistente de hecho”. El instituto también fue objeto de una investigación del Tribunal de Cuentas del Estado de Río y tuvo sus contratos rescindidos por la alcaldía.

Recursos indicados por el senador también fueron utilizados por el Gobierno de Río para pagar a Glágio do Brasil e Inbra-Tecnologia, empresas investigadas por la PF bajo sospecha de fraude y concertación de resultados en licitaciones de equipos de protección balística. Un proyecto deportivo vinculado al Vasco, que recibió una enmienda de 4 millones de reales, también entró en la mira de la Contraloría General de la Unión.

Flávio afirmó que su despacho indica las enmiendas, pero no elige las empresas posteriormente contratadas por los organismos y entidades beneficiarias. Según él, las posibles irregularidades deben ser investigadas por los órganos de control.

Exsocio menciona fiestas con trabajadoras sexuales, un Rolex y gestiones ante el STF

En la recta final de la campaña, otro reportaje volvió a poner en el centro a Alexandre Santini, antiguo socio de Flávio en una franquicia de Kopenhagen. Según el sitio *PlatôBR*, Santini conservó mensajes, fotografías y documentos que indicarían que personas cercanas al senador pagaron gastos personales suyos.

El material también incluye registros de encuentros privados con trabajadoras sexuales, en los que Flávio habría participado. Según PlatôBR, Santini organizaba las fiestas y conservó conversaciones con una agente, además de fotografías y otros registros. En uno de los mensajes divulgados, el exsocio le pide a la mujer que organice una nueva “fiestecita” con Flávio y otros amigos en un hotel de Río de Janeiro.

Santini habría mostrado parte del material a Fernanda Bolsonaro, esposa de Flávio, durante una disputa financiera entre los exsocios. Según el reportaje, posteriormente Flávio envió un mensaje a Santini en el que decía arrepentirse de “muchas decisiones equivocadas” y que no pretendía volver a equivocarse con su familia. *PlatôBR* también relacionó los valores utilizados en esos encuentros con movimientos mencionados en las antiguas investigaciones sobre el esquema de “rachadinhas”.

Entre los documentos también figura la factura de un Rolex de oro blanco valorado en 305.000 reales, adquirido por el abogado Alan Belaciano. El material presentado por el exsocio indicaría que el reloj fue comprado para Flávio. Belaciano también habría pagado más de 90.000 reales en equipos de gimnasio instalados en la casa del senador, además de otros gastos personales.

Santini presentó además un mensaje en el que acusa a Flávio de haber realizado gestiones ante el ministro Kassio Nunes Marques en favor de un cliente. El reportaje no presentó comprobación independiente de que la supuesta intermediación haya ocurrido. Nunes Marques afirmó que recibe a parlamentarios de distintos partidos y negó cualquier perjuicio a su imparcialidad. Consultados por *Brasil de Fato* en aquel momento, Flávio, Santini y Belaciano no respondieron a las solicitudes de declaración.

“Rachadinha”, efectivo y Kopenhagen

Las revelaciones de 2026 se suman a investigaciones que marcaron la trayectoria de Flávio desde su paso por la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (Alerj), donde fue diputado estatal entre 2003 y 2018.

El caso más conocido fue el de la llamada “rachadinha”, un mecanismo de apropiación de parte de los salarios de funcionarios de un despacho parlamentario. Según el Ministerio Público de Río de Janeiro, Flávio dirigía una red de cobro de una parte de los sueldos de empleados de su gabinete, operada por Fabrício Queiroz. El Ministerio Público denunció al entonces diputado por delitos como malversación de fondos públicos, lavado de dinero y organización criminal. Flávio siempre negó las acusaciones.

La denuncia no llegó a ser examinada en cuanto al fondo. En 2022, el Tribunal de Justicia de Río rechazó la acusación luego de que decisiones del Superior Tribunal de Justicia y del STF anularan pruebas utilizadas por el Ministerio Público. El propio Ministerio Público solicitó el cierre de la denuncia ante la imposibilidad de usar esos elementos. La decisión estableció que el rechazo por falta de base suficiente no impide nuevas investigaciones basadas en pruebas válidas. La defensa de Flávio afirmó que considera el caso cerrado.

Una de las líneas de aquella investigación alcanzó a la franquicia Kopenhagen, de la que Flávio y Santini eran socios en Barra da Tijuca. El Ministerio Público sostenía que la empresa había sido utilizada para incorporar al patrimonio del entonces diputado recursos procedentes del esquema de “rachadinha”, al señalar depósitos en efectivo y movimientos considerados incompatibles con la facturación. La acusación formaba parte del conjunto de pruebas posteriormente afectado por las decisiones judiciales.

También fueron investigadas las operaciones inmobiliarias de Flávio. Una investigación de *UOL*, basada en los levantamientos de secreto bancario y fiscal del caso, identificó 16 inmuebles comprados al menos parcialmente con dinero en efectivo. Al sumar operaciones inmobiliarias, gastos personales, pagos y depósitos en efectivo en la tienda de chocolates, el movimiento de efectivo atribuido a Flávio superaba los 3 millones de reales. Las transacciones en efectivo no constituyen un delito por sí mismas. El Ministerio Público sostenía que una parte de esos valores procedía del esquema de “rachadinha”.

De esa época datan también los vínculos del antiguo despacho de Flávio con Adriano da Nóbrega, excapitán del Bope señalado por el Ministerio Público como jefe de una milicia en Río de Janeiro. La madre y la exesposa de Adriano trabajaron en el despacho, y el entonces diputado otorgó reconocimientos al policía en la Alerj.

Flávio niega haber cometido delitos en los casos anteriores y sostiene que las investigaciones sobre las “rachadinhas” fueron anuladas por la Justicia. Actualmente, la investigación formal en el STF que lo tiene directamente como objetivo es la que indaga el origen, la ruta y el destino de los recursos negociados con Daniel Vorcaro para *Dark Horse*.