Unos 2.000 detenidos por las protestas estudiantiles en Francia
Isabella Arria
Las protestas estudiantiles en Francia en septiembre‑octubre de 2026 dejaron cerca de 2.000 detenidos, más de 280 policías heridos y afectaron más de 1.000 centros educativos, con bloqueos, incendios y enfrentamientos en ciudades como París, Lyon, Lille, Nantes y Marsella.
Las movilizaciones comenzaron el 21 de septiembre en la academia de Créteil y se extendieron rápidamente por todo el país, afectando liceos y universidades. Los estudiantes reclamaron por la falta de profesores y personal (asistentes, enfermeras), aulas masificadas y deterioro de instalaciones, recortes presupuestarios, reducción de cupos universitarios y congelación de ayudas (APL) y jornadas escolares extensas y condiciones de estudio precarias.
La revuelta estudiantil que comenzó discretamente hace una semana con bloqueos en algunos institutos de la región de París se ha intensificado estos días y no sólo se ha extendido por todo el país, sino que ha derivado en episodios de violencia y enfrentamientos entre policías y manifestantes en las principales ciudades francesas.

Las autoridades de Francia han informado este viernes de que unos 65 trabajadores educativos han resultado heridos, entre ellos al menos 40 profesores, en el marco de las protestas estudiantiles registradas en el país, que han llevado a la detención de cerca de 2.000 personas, de los cuales el 90% son menores de edad.
Más de 1.027 establecimientos y centros fueron afectados, con 222 bloqueos. y fueron heridos 284 policías y gendarmes; más de 100 estudiantes y personal educativo.
La movilización, que comenzó la semana pasada en la región de París y se ha extendido por todo el país, afecta ya a cientos de centros educativos en ciudades como Lille, Burdeos, Nantes, Lyon y Marsella, entre otras.
Los bloqueos han vuelto a afectar al desarrollo de las clases durante la jornada de este viernes y, según el ministro de Educación, Édouard Geffray, 1.207 institutos se encuentran «bloqueados o afectados». «En principio no tenemos estudiantes de Secundaria violentos o hay muy pocos. Lo que tenemos son personas que vienen de fuera y que buscan provocar daños», ha lamentado.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha pedido a la Fiscalía que recale en la responsabilidad civil para que sean los padres de los menores implicados los que paguen por los daños causados a estos centros. «No son los menores los que pagan sino sus padres; es un problema para ellos», ha apuntado.
«Esto es más útil que la prisión. Los padres deben cumplir con sus responsabilidades. ¿Qué hacen jóvenes de 15 y 16 años atacando cocheras o al director de su instituto?», ha aseverado, antes de exigir que «sean responsables por la vía legal» «Cuando se destruyen institutos y se atacan autobuses tenemos que pedir responsabilidad a los padres. Espero que los jueces confirmen lo que los fiscales prevén solicitar», ha sostenido el ministro, que ha advertido de que la situación ha pasado de ser una «manifestación estudiantil» a una cuestión de «orden público».