Los drones MQ-9 de EE.UU., en crisis por la guerra contra Irán

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán confirmó este lunes el derribo de un dron MQ-9 en el estrecho de Ormuz, en el marco de la guerra de agresión que Estados Unidos e Israel mantienen contra el país persa. La Fuerza Aeroespacial del CGRI ejecutó la operación y prometió divulgar más detalles próximamente, según confirmó el medio oficial Sepah News.

El MQ-9 Reaper, calificado por la propia Fuerza Aérea estadounidense como el «actor más valioso» de su campaña contra Irán, ha sufrido un desgaste sin precedentes desde que la guerra comenzó a finales de febrero.

Según Bloomberg, Irán ha destruido más de dos docenas de estas aeronaves desde el inicio del conflicto, lo que representa casi el 20% del inventario del Pentágono, con pérdidas estimadas cercanas a los mil millones de dólares.

El costo del derribo del dron MQ-9

Cada unidad del MQ-9 tiene un valor de aproximadamente 30 millones de dólares, por lo que el daño acumulado por los sucesivos derribos ronda ya los mil millones de dólares.

Testimonios ante el Congreso de Estados Unidos, citados por Bloomberg y The War Zone, revelan que la flota operativa de Reaper se redujo a unas 135 aeronaves, muy por debajo del mínimo de 189 que la Fuerza Aérea considera necesario.

Producción interrumpida ante la escasez

El fabricante General Atomics confirmó que quedan menos de 10 fuselajes nuevos disponibles para la venta y que la línea de producción del MQ-9A ya fue clausurada. El teniente general David Tabor, subjefe de personal de la Fuerza Aérea, reconoció ante el Congreso que Washington explora opciones para adquirir tantos MQ-9A como sea posible ante la urgencia de reponer la flota abatida.

El CGRI ha documentado entre 41 y 42 drones MQ-9 Reaper destruidos en vuelo sobre territorio iraní, el Golfo Pérsico y bases estadounidenses en Kuwait y Jordania. El interceptor iraní de fabricación nacional conocido como 358 también ha sido empleado por la Resistencia Ansarolá de Yemen, que ha derribado casi 30 unidades del mismo modelo desde 2023, evidenciando la vulnerabilidad del Reaper en entornos de alta amenaza.