Irán ataca sistemas HIMARS en base estadounidense de Kuwait
En el marco de la operación “Relámpago”, las fuerzas terrestres iraníes anunciaron un **ataque contra sistemas HIMARS** desplegados por el Ejército de Estados Unidos en la base de Arifjan, en Kuwait, utilizando misiles tierra-tierra lanzados desde su territorio.
El golpe se presenta como una nueva fase de la campaña de represalia iniciada por Teherán tras los recientes bombardeos estadounidenses e israelíes contra zonas civiles e infraestructura crítica en distintas provincias iraníes.
Según el comunicado difundido por la agencia estatal IRNA y medios cercanos al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, la unidad de misiles de las fuerzas terrestres localizó y alcanzó los lanzadores HIMARS, considerados por Teherán como uno de los pilares de la capacidad ofensiva de Washington en la región.
Fuentes iraníes aseguran que el impacto sobre estos sistemas móviles busca romper la “capa ofensiva y defensiva” de las fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico, reduciendo su potencia de fuego en operaciones futuras.
El ataque contra Arifjan se suma a una serie de bombardeos con misiles balísticos y drones dirigidos en los últimos días contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, incluidos los complejos de Ali Al Salem, Juffair y Sheikh Isa, en respuesta a los ataques de Estados Unidos dentro del territorio iraní.
mágenes satelitales y evaluaciones independientes han señalado daños en radares de alerta temprana, depósitos de armas y hangares de drones, aunque las autoridades norteamericanas han mantenido hermetismo sobre el alcance real de las pérdidas.
Teherán enmarca la operación “Relámpago” en un contexto de guerra abierta que ha dejado miles de muertos y heridos entre la población civil iraní, con un elevado número de mujeres y niños víctimas de los bombardeos a zonas residenciales, escuelas y hospitales. En recientes informes ante la ONU, la misión iraní ha denunciado ataques contra un hospital pediátrico en Ahvaz y la masacre de estudiantes en la ciudad de Minab, hechos que califica como crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Mientras Washington insiste en presentar sus operaciones como golpes “selectivos” contra infraestructura militar iraní, las autoridades de la República Islámica buscan trasladar el combate fuera de sus fronteras, concentrando sus misiles en bases de Estados Unidos en países aliados como Kuwait y Baréin.
Con la decimoctava fase de la operación “Relámpago” centrada en Arifjan y los sistemas HIMARS, Teherán pretende enviar el mensaje de que cada nueva ofensiva estadounidense tendrá un costo directo en la arquitectura de defensa y ataque de Washington en la región.