Así fueron los ataques de Irán a bases estadounidenses en Kuwait, Baréin, Qatar y Jordania
Pablo Rodríguez
En nueve días una ofensiva escalonada de ataques de Irán a bases estadounidenses ha transformado al Golfo Pérsico en el epicentro de la guerra iniciada entre Washington y sus aliados contra la República Islámica.
Misiles balísticos y drones iraníes han golpeado instalaciones militares utilizadas por Estados Unidos en Kuwait, Baréin, Qatar y Jordania, en respuesta directa a noches consecutivas de bombardeos estadounidenses sobre territorio persa que han dejado decenas de muertos y heridos civiles.
La cadena de ataques comenzó con una operación de varias fases anunciada por la Guardia Revolucionaria, que primero apuntó a la Base Aérea Príncipe Hassan, en Jordania, alcanzando grandes depósitos de combustible y almacenes de misiles, según comunicados difundidos por medios iraníes.
En la segunda fase, las fuerzas iraníes dijeron haber impactado la base de Sheikh Isa y otras instalaciones en Baréin, destruyendo hangares de helicópteros, centros de mando de drones y equipos de reconocimiento electrónico vinculados a la presencia militar estadounidense.
Las fases siguientes trasladaron el foco a Kuwait, donde la IRGC reivindicó ataques con misiles y drones contra la base aérea de Ali Al Salem y otros complejos utilizados por tropas de Estados Unidos.
Teherán asegura haber destruido lanzadores de misiles HIMARS, depósitos de municiones, radares militares y sistemas Patriot, como parte de una estrategia para erosionar la capacidad ofensiva y defensiva de Washington en el Golfo, aunque estas afirmaciones no cuentan con verificación independiente plena.
La escalada se intensificó cuando Irán amplió su radio de acción hacia Qatar, un mediador clave en las conversaciones de alto el fuego, atacando con misiles balísticos la base de Al Udeid, considerada la principal plataforma de operaciones estadounidenses en la región.
En paralelo, nuevas oleadas de drones Arash y proyectiles fueron dirigidas contra la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos en Juffair y la base de Sakhir, en Baréin, así como contra radares y plantas eléctricas en Kuwait, provocando incendios y daños en infraestructura energética y de desalinización, según fuentes regionales.
Mientras los gobiernos de Kuwait, Baréin y Qatar informan de interceptaciones de parte de los misiles y de la activación de sirenas y mensajes de alerta a la población, Irán insiste en que cada ataque es una “respuesta proporcional” a la campaña aérea estadounidense sobre ciudades y puertos iraníes.