Argentina: La causa Malvinas, ¿manotón de ahogado de Milei?

Aram Aharonian y Claudio della Croce

El presidente argentino Javier Milei viaja esta semana rumbo a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), donde llevará su repentino giro nacionalista en torno al reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Viaja tras el avance de la explotación petrolera offshore que consorcios ingleses e israelíes realizarán al norte del archipiélago usurpado por el Reino Unido. Aún no está confirmado un encuentro con el mandatario estadounidense Donald Trump, quien ya tiene en su agenda una reunión con el primer ministro británico Andy Burnham.

Milei quiere expresar el martes, desde el atril de la 81° Asamblea General de la ONU, su giro a favor del reclamo de soberanía sobre Malvinas. Se estima que incluya en su discurso el proyecto de ley que envió al Congreso para profundizar las sanciones a las petroleras Navitas (Israel) y Rockhopper (Reino Unido), que impulsan el proyecto Sea Lion y comenzarían a extraer petróleo del mar argentino el año próximo. También busca extender las sanciones a las empresas pesqueras que operan en aguas jurisdiccionales argentinas con permisos otorgados por el gobierno británico impuesto en las islas.

La caída de 0,6% de la economía en el segundo trimestre de este año es un dato demoledor para la narrativa del especialista en temas de crecimiento económico con o sin dinero. Los resultados del programa económico de Milei son malos en cualquier evaluación rigurosa, pero la calificación baja a muy malos porque se dan en un escenario comercial externo excepcional, con términos del intercambio en récord histórico y elevado superávit de la balanza comercial.  Milei tiene la fortuna de contar con condiciones externas favorables y, aun así, su plan económico tambalea, describe el economista Alfredo Zaiat.

Patricia Bullrich y Paolo Rocca

El Gobierno de Javier Milei está en el ojo de la tormenta perfecta: con la realidad de la crisis económica ya plasmada en lo social, es víctima de señales políticas que adelantan un escenario: el empresariado percibió que el plan económico no tiene retorno ni correcciones a la vista y que Patricia Bullrich -exministra de Seguridad y jefa de la bancada oficialista en el Congreso, que aceleró la diferenciación con el oficialismo- empieza a ser elegida como opción a Milei.

Además, el empresariado identifica que la pre recesión está generando tensiones en el gabinete y  lo que La Libertad Avanza pondera como un proceso desinflacionario y de crecimiento exitoso, “no sea suficiente” para ganar en  2027.

El empresariado asegura que el mileísmo “sin Milei” ya no es una búsqueda, sino una urgencia, lo que se sintetiza en una movida importante y reciente. Techint, la principal empresa argentina, habría puesto en marcha el operativo reemplazo del candidato, en una alquimia parecida a la que activó para funcionar a mediados del gobierno kirchnerista, cuando el empresario Paolo Rocca se enfrentó fuerte con aquella administración. La referencia es al esquema de un candidato de la centro-derecha con un aparato parlamentario que, en el Congreso, sea producto de una alquimia de los caídos que quieren conservar el modelo y el poder, evitando un triunfo opositor, dicde Página12.

Obviamente, el objetivo del holding es evitar que Axel Kicillof, hoy gobernador de la provincia de Buenos Aires y precandidato presidencial del peronismo, acceda al poder forzándole una segunda vuelta con alguien de derecha no libertario. El temor del empresariado es que Milei no siquiera entre en una segunda vuelta electoral, cuando aún no se conocen quienes srán los verdaderos contendientes de la disputa presidencial.

Salud mental

El 30 de julio, la Vicepresidenta Victoria Villarruel escribió que estaba preocupada por el estado de Milei y «por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”. Ante un pedido de aclaración dijo «insensateces e inventos”, pero una semana después negó que se refiriera a la salud mental del mandatario.

Se registran la caída del producto inbterno bruto, del consumo público y privado y de la inversión, al mismo tiempo que vuelve a crecer la desocupación y con ella la pobreza y también la informalidad, que por primera vez llega al 45%. Lo único que crecen son las exportaciones, concentradas en energía y agricultura, que crean poco empleo, no generan encadenamientos y están golpeando a la industria, en una típica manifestación de la enfermedad holandesa, que puede contagiarse por el petróleo como por los tulipanes.  Esto ridiculiza las auto-alabanzas dedicadas a Milei y sus colaboradores, señala el analista Hoiracio Verbitski en El Cohete a la Luna.

Mientras crecen los cuestionamientos por los despidos del personal civil de la residencia presidencial de Olivos, el Instituto Nacional de Estadistica y Censos (Indec) confrimó que creció la informalidad laboral y que el Producto Bruto Interno (PBI) del trimestre dio negativo. En  los estudios de opinión pública seis de cada diez pidan cambio de modelo económico. Algunos interpretan que se trata de un rechazo total a lo hecho por el gobierno liubertario en el que nada se recupera. Hay un tercio que pide continuidad del modelo, y parte de los que piden cambio no rechazan la estabilidad. Lo cierto es que demasiados argentinos la están pasando mal… y  muy mal

Los datos oficiales de la economía en el segundo trimestre sobre su inmediato anterior de menos 0,6% en Producto Bruto Interno, menos 2,4% del consumo y menos 0,8% de la inversión son también preocupante, El producto bruto viene con una tendencia negativa: de más 1,7% en el último trimestre de 2025, a más 0,7% en el primer trimestre de este año y, ahora, menos 0,6%. Y la inversión ya había sido negativa en el primer trimestre con menos 1,7%, además del menos 0,8% del segundo trimestre sobre el primero, empeorando si se lo compara con el mismo semestre del año anterior: sobre 2025, la caída de la inversión es de 11%.

¿Recesión a la vista?

La probabilidad de que la economía argentina entre en recesión volvió a aumentar en agosto, hasta alcanzar el 82 por ciento, según el Índice Líder (IL) de la Universidad Torcuato Di Tella. El indicador interrumpió así la tendencia descendente de los últimos meses y registró un incremento de más de un punto porcentual respecto de julio, cuando se había ubicado en 81 por ciento.

El ministro de Economía Luis “Toto” Caputo necesita  24.900 millones de dólares para 2027; año electoral. Lo que siempre complica, sobre todo ante la dependencia de la necesidad de financiamiento en un país donde los ruidos políticos son ensordecedores. En el medio se cruza la necesidad de cerrar esta gestión de Javier Milei con un Presupuesto 2027 acorde a las circunstancias históricas, con un logro libertario no menor que es lograr un superávit fiscal primario por cuarto año consecutivo. Este éxito real, sin embargo, complica el financiero ya que obliga al Palacio de Hacienda a atender la necesidad de dólares para pagar los compromisos pactados.

Entre Thatcher y MalvinasExcombatientes repudiaron a Javier Milei por reivindicar a Margaret ...

El arrebato nacionalista que sufrió Javier Milei, que hizo que pasara de declararse un admirador de Margaret Thatcher a encarnar la defensa de la causa Malvinas, escondía la presentación del proyecto de “Defensa de la Soberanía Nacional” que  envió al Congreso y que funciona, para opositores, especialistas y referentes de derechos humanos, como un caballo de Troya que encubre nuevas funciones para las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia, así como la posibilidad de perseguir a quienes sean sindicados por tener supuestos vínculos con Estados u organizaciones extranjeras o por realizar “campañas coordinadas de desinformación”.

La admiración a Thatcher expresada por Milei con uno de los episodios más dolorosos del conflicto: el hundimiento del crucero General Belgrano en el Atlántico Sur. el 2 de mayo de 1982, que provocó la muerte de 323 argentinos. La decisión británica de atacar al crucero, adoptada durante el gobierno de Thatcher, permanece como uno de los acontecimientos más controvertidos de la guerra. Pareciera incompatible reivindicar la soberanía argentina sobre las Malvinas y, simultáneamente, admirar políticamente a quien dirigía el Reino Unido durante el conflicto.

Dos semanas después de que Milei hiciera una cadena nacional para hablar de la cuestión Malvinas –subiéndose a la ola que generó ver a un grupo de jugadores de la Selección ce fútbol flamear en el Mundial una bandera que decía que las Malvinas son argentinas y en medio de las rispideces entre Donald Trump y el Reino Unido–, apareció el proyecto de ley, que cuenta con dos partes: una (escueta) vinculada a sancionar operaciones en la zona de las islas  y otra, más frondosa, alrededor de la cuestión de la seguridad nacional, que es un tema que el gobierno libertario ya había anunciado en marzo de 2025: una vieja obsesión que el gobierno encontró el momento para colar.

Hay gobiernos que recuerdan la patria cuando comienzan a quedarse sin gobierno. La desempolvan, la envuelven en una bandera y la colocan en cadena nacional. Entonces Malvinas deja de ser una política de Estado y se convierte en una operación de supervivencia. Con su imagen deteriorada y el calendario electoral cerca, el presidente que elogió a Thatcher, relativizó la posición histórica argentina y subordinó su política exterior a los intereses de Estados Unidos e Israel, apareció sorpresivamente como custodio intransigente de la soberanía nacional.

En 1982 el general Leopoldo Fortunato Galtieri, presidente de turno de la dictadura militar,  creyó que Estados Unidos respaldaría la aventura en Malvinas porque la dictadura había sido un aliado obediente de Washington en la lucha contra la izquierda y el peronismo. Descubrió demasiado tarde que, cuando llegó el momento decisivo, Ronald Reagan eligió a Margaret Thatcher y a la alianza histórica entre Estados Unidos y el Reino Unido.

Resulta difícil creer en la repentina indignación soberana de un gobierno que puso los recursos estratégicos del país al servicio del mejor postor. No hay soberanía posible si se reclama el petróleo de Malvinas mientras se entrega el petróleo, el gas, el litio, el agua y las tierras del continente. Galtieri quiso que la sociedad confundiera Malvinas con la dictadura. Milei pretende que el país confunda Malvinas con su propia continuidad política.

Casa presidencial

Milei vive con sus mastines en la residencia presidencial de Olivos

La residencia presidencial de Olivos será copada por uniformados verde oliva que realizarán tareas hasta ahora compartidas con personal civil. El Ejecutivo decidió disolver la Administración General de la Residencia Presidencial, echó a una docena de trabajadores, y dejó la custodia y otras tareas a cargo de Casa Militar. El comunicado oficial habló de «estándares de eficiencia y seguridad» ante la «escalada de la inseguridad a nivel global» y menciona como pretexto la próxima llegada del papa León XIV.

El General de brigada del Ejército, Sebastián Ibáñez dirige la Casa Militar desde marzo de 2024.Hoy controla la seguridad presidencial, la custodia de Casa Rosada y la residencia de Olivos, y la logística de la flota presidencial, bajo la órbita directa de Karina, la hermana del mandatario y Secretaria General de la Presidencia, que lo cuenta entre sus hombres de máxima confianza, la que a su vez convive con una pelea interna abierta contra el ministro de Defensa, el teniente general Carlos Presti, por el control de ascensos en el Ejército.

 

*Aharonian es periodista y comunicólogo uruguayo, magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE). Della Croce es economista y docente argentino, investigador asociado a CLAE.