Irán y Omán aplican el artículo cinco sobre Ormuz

Irán y Omán artículo cinco en mano han celebrado en Mascate la primera reunión del Comité Conjunto de Ormuz, con el objetivo de diseñar la futura gestión del estrecho y las condiciones del tránsito debuques comerciales entre el Golfo Pérsico y el mar de Omán. El vicecanciller iraní Kazem Qaribabadi explicó que las discusiones se desarrollan “en el marco del artículo 5 del Memorando de Entendimiento de Islamabad y de los derechos soberanos de los Estados ribereños”.

Ese artículo cinco establece que, tras la firma del MoU, Irán se compromete a garantizar el tránsito seguro de los buques mercantes sin coste durante 60 días, tiempo en el que deberá eliminar obstáculos técnicos y militares, así como completar tareas de desminado. La cláusula prevé además que Teherán y Mascate definan de forma conjunta la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz, manteniendo consultas con los demás países costeros del Golfo Pérsico.

Irán advierte

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ha advertido que Irán responderá con fuerza ante cualquier violación estadounidense del memorando, insistiendo en que no se avanzará hacia un acuerdo final hasta que se implementen plenamente los puntos clave, entre ellos el artículo cinco. Según subrayó, esas disposiciones abarcan el fin de la guerra, el levantamiento del bloqueo naval, la reapertura plena del estrecho y la garantía de las exportaciones de petróleo iraní, así como la liberación de activos congelados por valor de 24.000 millones de dólares, de los cuales 12.000 millones serían transferidos al Banco Central de Irán.

Mientras Irán y Omán perfilan un posible modelo de pago y de servicios para el tránsito por Ormuz, la Casa Blanca se opone a cualquier tasa sobre los barcos y exige la “inmediata apertura” del estrecho como condición para una nueva ronda de negociaciones. Desde Teherán, sin embargo, se insiste en que el propio artículo cinco otorga a Irán una posición decisiva sobre la navegación, y que ningún acuerdo será posible si no se respetan sus prerrogativas y las de Omán como estados ribereños.

Analistas advierten que las violaciones estadounidenses del MoU están teniendo un efecto boomerang, al reforzar la influencia de Irán y su capacidad de disuasión en el estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte crítica del comercio energético mundial. En este contexto, la coordinación entre Irán y Omán en torno al artículo cinco consolida un marco de gobernanza regional que excluye a Washington de la toma de decisiones directa sobre una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.