Acuerdo de paz EEUU-Irán podría tardar “unos días”, dice Rubio

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó desde India que un acuerdo con Irán “aún es posible” pero que la negociación del documento inicial puede tomar “unos días”. Señaló que las conversaciones en curso en Catar se concentran en el lenguaje específico del texto, lo que retrasa un anuncio inmediato.

Rubio enfatizó que Washington busca un “buen acuerdo o ninguno”, subrayando que la prioridad es consolidar un alto el fuego y un marco más amplio de paz. Sus comentarios contrastan con el tono más optimista del presidente Donald Trump, quien días antes había dicho que el acuerdo estaba “en gran medida negociado” y que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz.

Ataques recientes en Irán y en Ormuz

Mientras avanzan las negociaciones, el mando central estadounidense (CENTCOM) confirmó nuevos ataques en el sur de Irán contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que, según Washington, intentaban colocar minas en la zona. El portavoz Tim Hawkins describió las acciones como “ataques defensivos” para proteger a las tropas estadounidenses frente a amenazas iraníes.

Estos bombardeos se suman a una serie de operaciones militares en el contexto de una guerra iniciada a fines de febrero, en la que Irán ha restringido el paso por el estrecho de Ormuz y ha afirmado su control sobre esa ruta clave para el transporte de crudo. El cruce entre diplomacia y escalada militar mantiene la situación en un delicado equilibrio, con impacto directo en los mercados energéticos globales.

Contenido del posible acuerdo

Según diversas fuentes estadounidenses e iraníes, el borrador contempla la extensión de un alto el fuego por alrededor de 60 días, la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz y un marco de conversaciones sobre el programa nuclear iraní. También se habla de levantar parte del bloqueo a los puertos iraníes y de un memorando de entendimiento como paso previo a un acuerdo definitivo.

Teherán, por su parte, matiza las versiones de Washington y describe el texto como un “acuerdo marco” aún en discusión, insistiendo en que la reapertura plena de Ormuz y el fin de las restricciones dependen de garantías claras y del cese de la agresión. La dirigencia iraní exige además compensaciones y el fin del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos como condiciones para una paz duradera.

Escenario inmediato y riesgos

En el corto plazo, el mensaje de Rubio sugiere que, pese a las nuevas ofensivas, la vía diplomática sigue abierta y que se busca evitar que los ataques descarrilen el proceso. Analistas citados por medios internacionales apuntan que las partes tratan de usar la presión militar como palanca de negociación sin cruzar líneas que hagan inviable el acuerdo.

Sin embargo, la combinación de ataques a sitios de misiles, destrucción de barcos minadores y restricciones iraníes al tránsito en Ormuz mantiene alta la posibilidad de incidentes que deriven en un choque mayor. En ese contexto, cualquier retraso de “unos días” en la firma del acuerdo puede resultar crítico para la estabilidad regional y la seguridad energética mundial.