Perú: Voto en el exterior pone a Keiko Fujimori arriba por 600 votos
El voto en el exterior se convirtió en el factor decisivo que permitió a Keiko Fujimori recuperar el primer lugar en el escrutinio provisorio de la segunda vuelta en Perú, tras ir detrás de Roberto Sánchez durante buena parte del conteo. Según los últimos reportes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la ventaja de la candidata de Fuerza Popular es extremadamente ajustada, de apenas algo más de 600 sufragios a nivel nacional.
Con más del 98% de las actas procesadas, Fujimori roza el 50% de los votos válidos y supera por una fracción mínima a su rival, en un escenario que algunos medios describen como un “empate técnico en cámara lenta”. La diferencia de alrededor de 600 a 700 votos se mantiene dentro de un margen tan estrecho que cualquier paquete de actas pendientes o observadas podría volver a alterar el primer lugar en las próximas horas.
El peso del voto de los peruanos en el exterior
Históricamente, el voto de los peruanos en el exterior se inclina hacia fuerzas conservadoras, y esta elección no es la excepción: en esa circunscripción Keiko Fujimori concentra cerca de dos de cada tres papeletas. De acuerdo con los últimos datos, la candidata acumula más de 180.000 votos fuera del país frente a poco más de 100.000 de Sánchez, una brecha superior a los 78.000 votos que compensa la desventaja que tenía dentro del territorio peruano.
Pese al sorpasso impulsado por el voto en el exterior, la ONPE mantiene pendientes de remisión o revisión más de 1.600 actas, además de una veintena aún por procesar, lo que prolonga la incertidumbre sobre el ganador definitivo. Las misiones de observación internacional han insistido en la necesidad de esperar el conteo final y los pronunciamientos de los jurados electorales antes de proclamaciones anticipadas, en una contienda marcada por la polarización y el recuerdo de disputas electorales recientes.
Mientras el margen se mide en centenas de votos, los comandos de campaña de ambos candidatos se declaran confiados y llaman a “defender” cada acta, lo que presagia eventuales impugnaciones en los jurados electorales especiales. En las calles y redes sociales, el clima es de expectación y tensión, con un Perú que sigue cada actualización del conteo oficial minuto a minuto, consciente de que el desenlace puede depender de unas cuantas mesas en el exterior o en zonas rurales alejadas.