Uruguay: Las vacunas, el fútbol y el relato

Nicolás Centurión|

En la noche del 22 de febrero, a través de una nueva conferencia de prensa, el presidente uruiguayo Luis Lacalle Pou anunció la llegada de las vacunas para el jueves 25 a la noche. Uruguay es el último país en Sudamérica en recibir las vacunas. Uruguay es un país futbolero. Eso es innegable. La utilización de metáforas futboleras ante la vida a veces roza el hartazgo incluso para los futboleros, dentro de los que me incluyo.

Desde el poder ejecutivo se celebró la llegada de las vacunas “como un gol”, un  “maracanazo”, recordando la gesta de 1950 cuando Uruguay salió por última vez campeón mundial de fútbol. En vez de darse abrazos se aplaudieron entre todos los asistentes al Consejo de Ministros. El diario conservador El Observador se basó en las declaraciones de los ministros para hacer una nota plagada de metáforas futboleras.OPS/OMS Uruguay - El futbolista uruguayo Edinson Cavani se une a la OPS para promover la vacunación

La retórica es de triunfalismo. Una tónica de épica se pretende instalar en el país que recibió último las vacunas en toda Sudamérica. Una especie de ética protestante que se jacta del esfuerzo y del sufrimiento. Como si todo este tiempo de espera fuera una recompensa al final del túnel. Como si en este tiempo no hubo muertos, ni internados en tratamiento intensivo, ni cientos de contagiados.

Las vacunas llegaron luego de anuncios y conferencias de prensa que hacían creer la inminencia del arribo de las mismas al país. El Ministro de Defensa (si, de Defensa y no el de Salud) anunció una etapa de prevacunación… pero hasta el día de hoy no se sabe qué significa.

El tono de victoria expresado por las autoridades gubernamentales es inversamente proporcional a la gestión, planificación y transparencia sobre las vacunas. Ni que hablar de la gestión de la pandemia.

La gestión de la pandemia fue y es piloto automático de las políticas sociales que el Frente Amplio había dejado. Se premió al “malla oro”, otra metáfora deportiva, pero esta vez sobre ciclismo. El malla oro vendría a ser la persona exitosa, la que va ganando la competencia. Es decir, se premió a los grandes empresarios y que el resto de los que vienen atrás quedaran a la fortuna del mercado.

Esto ya no es metáfora sino una definición del herrerismo, sector político-ideológico que lidera el presidente Lacalle Pou.

Sueltos de cuerpo

Todas las respuestas sobre el plan de vacunación contra el COVID-19 en Uruguay - Información - 27/01/2021 - EL PAÍS UruguayEl gobierno celebra la llegada de los cargamentos en un contexto donde no hubo oposición ni palos en la rueda para el natural desarrollo del plan de vacunación. No hubo marchas antivacunas, los intentos de instalar el relato de la “plandemia” se desmontaron enseguida por las propias mentiras de sus impulsores. No hubo campañas de demonización de la vacuna ni denuncias de envenenamiento como sucedió, por ejemplo, en Argentina.

El centroizquierdista Frente Amplio, como primer partido de oposición tras 15 años en el gobierno, solo ha esbozado tímidamente ataques por twitter que poco asiento tienen en la cotidianidad de la gente. Más que inmóvil o tibio, el Frente Amplio parece estar catatónico ante las celebraciones del oficialismo y concentra sus baterías en la recolección de firmas contra la Ley de Urgente Consideración (LUC) y su congreso para la elección de autoridades internas.

Lo que llegará al país serán 192.000 dosis de la vacuna Sinovac. Para el 15 de marzo se esperan 1.558.000 dosis de la misma vacuna, mientras que desde el 8 de marzo hasta el 26 de abril el país recibirá 460.000 dosis de la elaborada por el laboratorio Pfizer.

Según estiman las autoridades, a un ritmo de 30 mil dosis diarias, seis días a la semana, en dos meses aproximadamente se tendrá inmunizada a gran parte de la población. El gobierno ya canta victoria de antemano y de los últimos en obtener la vacuna, Uruguay  pasaría a ser los primeros en inmunizar a casi la totalidad de su país

Lo que no dicen las autoridades es que somos un país con una población escasa -unos 3,3 millones de personas-, tenemos un territorio pequeño, no existen poblaciones que sean inaccesibles, se puede acceder por automóvil a cualquier punto del país y Uruguay posee un sistema integrado de salud de alcance nacional que obviamente no fue implementado por el actual gobierno de la coalición multicolor neoliberal y de derecha. Sala de emergencia para pacientes con coronavirus, en el CASMU (archivo, enero 2021).

De todas estas condiciones, la del sistema de salud fue gracias al Frente Amplio, las otras son características intrínsecas del Uruguay. Así que el regocijo de este plan de vacunación (recién publicado) no es gestión de la Coalición Multicolor.

El FA insiste con otras medidas, entre ellas las de proporcionar un ingreso básico de emergencia a las personas más afectadas, evitar desalojos, diferir pagos a organismos estatales, apoyar a las pequeñas y medianas empresas, mejorar los seguros de desempleo y adelantar inversiones en infraestructura para dinamizar la reactivación.

La anunciada llegada de las primeras dosis obviamente alivia ansiedades sociales y presiones sobre el gobierno, pero al mismo tiempo determina que otros asuntos ganen posiciones en la agenda política, en especial los relacionados con problemas económicos y sociales acumulados desde que se declaró la emergencia sanitaria.

El senador oficialista Juan Sartori ya presentó un proyecto de ley para prevenir la corrupción y privilegios a la hora de vacunarse. Un hecho que deja a las claras la importancia de que los gobiernos del campo nacional y popular sean bien prolijos con su accionar, porque la onda expansiva no es solo para adentro de su país, sino que se utilizan las falencias de unos, como tiros por elevación a  otros gobiernos o fuerzas políticas del mismo marco.

Como es su costumbre, el presidente Lacalle está decidido a concentrar los focos sobre su persona el 2 de marzo, cuando se presente en el Parlamento para exponer sobre su primer año de gestión.

Ni Maracaná, ni gol en la hora, ni remontada de atrás. Si quieren hablar de fútbol, el gobierno se parece al balompié local: atado con alambres, deudas con los jugadores, corrupción y siga, siga.

 

* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

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