Tres meses de secuestro de la tripulación y el avión venezolano en Argentina

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Marcos Salgado |

La tripulación y el avión venezolano de EMTRASUR ya llevan tres meses secuestrados en Buenos Aires, a la espera de una resolución en otro caso de lawfare, esta vez para complicar las operaciones de la flamante empresa de cargas aéreas del Estado venezolano, y abonar inasibles teorías conspirativas contra Irán y Venezuela.

En estos días en Argentina todas las miradas están puestas en el intento de asesinato contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, un ataque que puso al país al borde de un quiebre institucional de proporciones inimaginables. Pero el drama de la tripulación venezolano-iraní sigue ahí, retenidos desde hace tres meses por un juez que intenta, a toda costa y con apoyo de medios de comunicación concentrados y la dirigencia de la comunidad judía local, alargar una causa que no tiene ni pies ni cabeza, porque no tiene delito.

De hecho, todavía el expediente adormilado en un juzgado federal de Lomas de Zamora tiene una carátula insólita: delito “a determinar”. El canal iraní en español Hispantv, publicó en las últimas horas una entrevista al instructor y principal piloto del avión de EMTRASUR, Gholamreza Ghasemi, sobre quien la prensa argentina, con el diario Clarín como mascarón de proa, centra los dardos.

El instructor-piloto del avión de EMTRASUR, Gholamreza Ghasemi, en entrevista con Hispantv. (Captura de video)

Ghasemi explica algunos datos claves, que no son nuevos, pero han sido sistemáticamente ninguneados por la prensa argentina y sus replicantes: primero, el avión de EMTRASUR transportaba dos tripulaciones venezolanas, que estaban en entrenamiento para operar el avión, un Jumbo 747-300. Segundo, la carga que transportaron al aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires, con la que aterrizaron el 6 de junio, eran autopartes para la automotriz Volskwagen, que fue liberada por la aduana argentina porque, lisa y llanamente, no tenía ninguna irregularidad.

Ghasemi también explica en Hispantv que tampoco había problemas con los tripulantes venezolanos y sus instructores iraníes, cuyos pasaportes fueron revisados a su llegada al aeropuerto de Buenos Aires sin inconvenientes.

Ghasemi, el “terrorista”

Una constante del lawfare es que los expedientes judiciales sin asidero (sin delito, en este caso) deben ser sostenidos oportunamente por “primicias” periodísticas. Eso se cumple en el escándalo del secuestro de la tripulación y el avión de EMTRASUR, y Ghasemi está en el centro.

Primero, se dijo que era un oficial del cuerpo de Guardianes de la Revolución, aunque rápidamente el ministro del Interior de Argentina desandó el papelón aclarando que se trataba de un homónimo, fallecido hace más de una década.

La “exclusiva” de Clarín, firmada por Daniel Santoro.

Eso no impidió que a los dos meses de secuestro el diario Clarín volviera a la carga. En una nota firmada por Daniel Santoro se presentaba una filtración del expediente: una foto que “mostraría” a Ghasemi con un fusil, como integrante de la “Guardia Revolucionaria de Irán”. Los entrecomillados son de Santoro, quien no se anima a asegurar que el de la foto sea Gashemi, pero igual presenta la información como “exclusiva”.

En una entrevista con Hispantv en Teherán, el hijo de Ghasemi desarma la operación mediática. Afirma que el de la foto de marras no es su padre, y hasta explica que la familia ubicó a quien aparece en la foto, quien aportó otras fotografías, que hacen naufragar la “exclusiva” de Clarín.

El hijo del piloto Gholamreza Ghasemi, entrevistado en Hispantv. (Captura de video)

El hijo del piloto-instructor explica y reivindica que su padre sí se alistó en el ejército iraní, pero en la guerra contra Irak, en la década de los 80 en el siglo pasado. Bien lejos de las afiebradas elucubraciones del juez argentino que ahora lo retiene merced a un expediente judicial sin delito.

“Es una vergüenza, es increíble”, reclama un avezado periodista de temas judiciales en Buenos Aires, con quien compartimos anotaciones y pareceres sobre el alargado secuestro del avión y la tripulación de EMTRASUR.