Socialismo y mediocridad

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Cuando leí , por aporrea, la nota de la Sra. Norka González titulada “El profundo desprecio de CADIVI-CENCOEX, por nuestros estudiantes…” (http://www.aporrea.org/contraloria/a194154.html ), sentí una profunda solidaridad hacia ella, al mismo tiempo que una profunda tristeza por las desviaciones a las que ha sido sometido el proceso político bolivariano.

Resulta que para la burocracia “revolucionaria”, estudiar un postgrado en el exterior en el campo de la demografía no es considerada una carrera orientada al desarrollo del país. Sí, eso precisamente fue lo que contestó, y contestará, FUNDAYACUCHO cuando un estudiante solicite una beca para estudiar una maestría, por ejemplo, en “Población y Desarrollo”. Luego una administración inepta del control de cambio, CADIVI ayer y hoy CENCOEX, les negará las divisas que les corresponde como estudiante en el exterior.

La ignorancia será un instrumento de la autodestrucción del proceso chavista. En un país subdesarrollado, capitalista del tercer mundo, rentista petrolero, que viene intentando superar los males de esta condición a través de planes de desarrollo (socialista), una de las cosas que necesita es, precisamente, conocer la dinámica poblacional, su actual situación y su futuro desenvolvimiento. Esto es fundamental para adecuar los planes de inversión (social y productiva) al crecimiento poblacional y a las características de nuestros habitantes. Nuestra población, ha recibido una importante corriente migratoria que requiere ser estudiada y considerada.

Resulta que una materia como demografía no es prioridad para los ultra-revolucionarios.

Cuando pasan estas cosas uno siente pena y no ajena, sino una pena y vergüenza por lo que le ha hecho cierta dirigencia que si no es corrupta es mediocre e inepta. Los grandes líderes del socialismo se destacaron por ser estudiosos y respetuosos del conocimiento. Las revoluciones socialistas dieron saltos cuánticos en impulsar la revolución científico-técnica. Hay altos funcionario que en su afán de adular a Chávez y demostrar que son los sacerdotes de la revolución, cometieron algún crimen contra la inteligencia y se convierten en los principales promotores de la propaganda de la derecha.

Los responsables de esta situación fueron el Ministro de Educación Superior y el Presidente de CADIVI de esa época. En este último caso, el Mayor Manuel Barroso culpa a los estudiantes en el exterior como responsables de las desviaciones del control de cambio, mientras se hace el loco con los grandes negocios (fraudes) que se hacen a costa del control de cambio. Los estudiantes se convierten en el “Chino de Cadivi”, en el expiador de las transacciones ilegales que llegan a ser cotidianas hasta en los sótanos del edificio de CADIVI en los Chaguaramos, donde llegó a circular más bolívares efectivo que en los sótanos del Banco Central. Por supuesto que algún pillo hizo trampa para obtener dólares a través de unos estudios falsos, pero esto no es motivo para afectar a la mayoría y estigmatizarlos.

Por supuesto que, si se le pregunta al mayor Barroso ¿qué es la demografía? El no sabrá ni le interesará responder, él sólo obedeció. Obedeció a la resolución Nº 3.147, publicada en la Gaceta Oficial Nº 39.904 del 17 de abril de 2012, que establece “las áreas prioritarias de formación del talento humano en los niveles de Pregrado y Postgrado conducentes a grados académicos o certificados, para la tramitación de solicitudes de autorización de divisas destinadas al pago de actividades académicas en el exterior, ante la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI)”. Todo esto justificado dentro “del marco del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013”. Es decir, el primer Plan Socialista.

Por algo el Comandante Hugo Chávez insistió en la misiones educativas en alfabetizar, sacar la primaria, la secundaria y el título universitario para aquella población que estuvo excluida durante años. Los líderes tienen que dar el ejemplo, por eso Chávez insistía en promover el conocimiento y la lectura. Pero parece que los ultrarevolucionarios al mando del Ministerio de Educación Superior y Cadivi, no se leyeron el Primer Plan Socialista, porque excluyeron la demografía, por ejemplo.

Por el mismo infantilismo ultraizquierdista, excluirían sociología, la economía y la medicina. Seguro no revisaron las estadísticas para darse cuenta que Barroso buscaba desviar la atención del verdadero problema de CADIVI, y –esta forma- evadir responsabilidad en este desaguadero. Seguro que los dirigentes de FUNDAYACUCHO en ese momento pensaban que tenían la capacidad intelectual suficiente para determinar cuáles eran las carreras “revolucionarias” y cuáles las “pequeña-burguesas”…

No recuerdo quien estaba al mando del Ministerio de Educación Superior en ese momento, pero estoy casi seguro que no excluyó su carrera de la infausta lista de carreras prioritarias. Sería un funcionario mediocre, pero sabe lo elemental que contiene el dicho popular “el que le pega a su familia se arruina”. Apuesto que fue así, la carrera del ministro debe aparecer en la lista, mediocre seria pero a pendejo no llegaría.

Por supuesto que, Rafael Isea (ex-Ministro de Finanzas, ex-Presidente del BANDES, ex-Gobernador de Aragua) no tuvo que solicitar los dólares preferenciales a CADIVI ni tuvo que pedir una beca a FUNDAYACUCHO para “culminar sus estudios de postgrado en Estados Unidos”. Ni tampoco los que estuvieron como máximas autoridades del Banco del Tesoro o del Fonden, tuvieron que pedir dólares formalmente para poder llevarse a toda su familia a vivir en Florida en lujosos condominios.

Estoy seguro que el ex-Tesorero Nacional, Alejandro Andrade, no necesitó pedir un financiamiento para comprar sus caballos en Estados Unidos, porque eso tampoco es prioritario para el desarrollo nacional. Apuesto que ni Escotet (BANESCO), ni Víctor Vargas (BOD), ni Lorenzo Mendoza necesitan solicitar dólares de CADIVI para financiar sus placeres en el exterior. Todos ellos (burgueses y boliburgueses) tienen otras formas, más eficientes, de apropiarse de las reservas internacionales.

Aclaro que soy una persona con educación superior, un docente de educación media mal remunerado, nunca estudié en el exterior. Soy chavista, revolucionario, y creo en una verdadera revolución donde la honradez y el conocimiento sean el modelo a copiar.
Hagamos esa verdadera revolución, limpiemos la casa de los mediocres y los corruptos, porque son traidores a Bolívar y al pueblo.