Sintiendo la derrota inminente, Bolsonaro apela a falsas denuncias

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Jeferson Miola

Acorralado por una avalancha de hechos terriblemente desfavorables para su reelección, el ultraderechista presidente brasileño Jair Bolsonaro convocó una rueda de prensa de última hora para este miércoles 26, cuatro días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales

Con la campaña sumida en crisis y en estado de catatonía, Bolsonaro intentó una maniobra de distracción para desviar el foco de los problemas que sacuden mortalmente su campaña a cuatro días de la segunda vuelta electoral: la acusación de pedófilo, el acto terrorista de su aliado Bob Granada y el plan de congelación del salario mínimo y el reajuste de jubilaciones y pensiones.

Lo cierto es que Bolsonaro y los militares allanan el camino para impugnar los resultados de las urnas para perturbar las elecciones y promover el caos político e institucional en Brasil al estilo del Capitolio de Washington.

Bastidores: sabatina com Bolsonaro tem poucos convidados e assessores  atentosBolsonaro repitió la denuncia fraudulenta hecha dos días antes por dos de sus Goebbels -Fábios Faria y Wajngarten- para quejarse de que podría perder las elecciones porque, en su opinión, 12 radios [¡sí, 12 radios!] de los estados de Bahía y Pernambuco supuestamente no habrían emitido programas suyos de propaganda electoral.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Alexandre de Moraes cerró el delirio bolsonarista, pues entendió que esta denuncia fraudulenta, presentada “en vísperas de la segunda vuelta electoral”, carece de “sustento documental creíble, [y está] ausente, por lo tanto, cualquier mínimo indicio de prueba”.

En la rueda de prensa, Bolsonaro repitió la vieja costumbre de defender a los criminales, y salió en defensa del agente fascista Alexandre Machado, un alborotador infiltrado en el TSE que fue exonerado de la Corte por hacer “acusaciones falsas y criminales”, que sirven a la Estrategia bolsonarista de degradar la elección. El TSE también informó que la destitución de Machado “fue motivada por indicios de reiteradas prácticas de acoso moral, incluso por motivación política”.

Bolsonaro convocó a ministros y a los comandantes de las Fuerzas Armadas para acompañarlo en el patético comunicado de prensa. Prometió ir “hasta las últimas consecuencias, […] para hacer cumplir lo que encontraron nuestras auditorías” [sic].

No sorprende la presencia de los comandantes de las tres Fuerzas en la conferencia de prensa de Bolsonaro sobre un tema eminentemente en el ámbito del poder civil, como es el proceso electoral. Después de todo, dada su inutilidad para la sociedad brasileña en términos de defensa nacional y su absoluta falta de profesionalismo, se dedican principalmente a la conspiración para mantener sus privilegios, posiciones y senos.

Bolsonaro y los propios generales explotan la presencia de los uniformados en momentos de “crisis” con el objetivo de atemorizar y provocar miedo y aprensión en la sociedad. Esta postura es ineficaz, ya que su comportamiento poco profesional y conspirativo, en este punto, es muy popular y ya no se toma en serio.

Sintiendo que su derrota el 30 de octubre es solo cuestión de tiempo, Bolsonaro favorece la táctica terrorista de silbar a la manada fascista, poniéndola en estado de preparación.

Ante la desmoralización total y la debacle del gobierno, la patada de Bolsonaro en la patética rueda de prensa solo sirvió para alumbrar un grito de derrota que no acepta la derrota y pretende causar confusión.

*Miembro del Instituto de Debates, Estudios y Alternativas de Porto Alegre (Idea), fue coordinador ejecutivo del V Foro Social Mundial. Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)