Segun el FMI América Latina tendrá el menor crecimiento en una década

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Según el organismo internacional, en 2013 el PIB de la región crecerá sólo 2,7 por ciento. En cambio para el próximo año se espera un repunte del 3,1 por ciento.

Infobae

El Fondo Monetario Internacional (FMI) situó este martes sus previsiones de crecimiento para Latinoamérica hasta 2014 en el entorno del 3%, levemente por debajo de lo previsto en julio, y recordó que persisten «riesgos a la baja», por lo que se debe estar en guardia.

La volatilidad externa y la falta de empuje de la demanda interna en general harán que en 2013 el subcontinente latinoamericano crezca un 2,7% y repunte en 2014 hasta el 3,1%, en ambos casos tres décimas menos que lo previsto en julio pasado, según los datos del informe de «Perspectivas económicas globales» presentado por el FMI.

«El crecimiento se espera que se recupere en 2014 con una mayor fortaleza de la demanda externa, pero con el mantenimiento de los riesgos a la baja», indica el informe del Fondo, que renueva los datos de julio de las mayores economías mundiales y los de abril de otras más pequeñas.

El Fondo recuerda la importancia de mantener una «consolidación fiscal gradual» en los países con espacio fiscal, así como de contener la inestabilidad en el sistema financiero por la volatilidad en flujos de capital y no rebajar el ritmo de reformas estructurales.

Los nuevos datos sorprenden por haber rebajado la mejora del Producto Interior Bruto (PIB) de México este año del 2,9% al 1,2%, en parte por un «menor gasto público, una caída en la actividad de construcción y débil demanda desde Estados Unidos».

La segunda economía latinoamericana ha acusado la menor actividad en la primera mitad de este año, pero se espera que el crecimiento repunte progresivamente hasta cerrar 2014 en el 3% gracias a la mejora de la actividad manufacturera por la demanda estadounidense, mientras comienzan a dar frutos las reformas iniciadas por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Por su parte Brasil, la primera economía latinoamericana y que en el último año ha visto cómo el FMI rebajaba sus previsiones, crecerá hasta 2014 el 2,5%, con una mejora de la competitividad apoyada en la depreciación del real, pero con una inflación por encima del 6% este año que «reduce el ingreso real y lastra el consumo».

Las economías latinoamericanas con alta dependencia de la exportación de materias primas seguirán mostrando una evolución sólida, como es el caso de Colombia, Perú, Chile o Bolivia, con la excepción de Venezuela, «donde los problemas de cortes energéticos y controles de cambio están limitando el crecimiento».

En el caso de Argentina, el FMI espera un mayor crecimiento por la mejora de las cosechas, pero limitado por el cambio de divisas y los controles administrativos, aunque la institución multilateral insiste en que los datos de PIB e inflación en que se basa son oficiales y siguen sin encajar en los estándares de calidad que espera.

La alta dependencia del comercio de materias primas de la mayoría de economías latinoamericanas sigue exponiendo a la región a una fuerte caída de esos precios y el FMI advierte de un escenario adverso con un menor crecimiento de socios comerciales como China o economías desarrolladas.

El Fondo recomienda a los países «políticas basadas en evaluaciones realistas» y recuerda el peligro de «mantener crecimientos insostenibles y demasiado altos a través de estímulo fiscal», algo que debilitaría las finanzas públicas y el déficit por cuenta corriente.

El informe recuerda que la situación económica a nivel mundial no deja mucho margen de maniobra, por lo que los países deben proceder «a una consolidación fiscal gradual que proteja, a la vez, inversión pública crucial y gasto social».

El FMI recomienda mayor consolidación fiscal en el Caribe, que crecerá 1,7% este año y 2,9% en 2014, y donde la menor actividad turística y en construcción eleva los riesgos.

Mientras, América Central, que avanzará un 3,9% hasta 2014, debe tomar medidas ante la caída de remesas.

Para el mediano y largo plazo, el Fondo recomienda seguir consolidando la competitividad en toda Latinoamérica, aumentar la productividad e incrementar el ahorro sin que se reduzca la inversión.

«Con la participación laboral alta y el desempleo bajo, los países necesitarán confiar en la acumulación de capital y ganancias en la productividad para mantener altos ritmos de crecimiento», recomienda el Fondo.