Oposición egipcia arrecia denuncias contra resultados de referendo

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Voceros opositores egipcios arreciaron hoy las denuncias de ilegalidades contra el referendo celebrado el sábado en el cual una mayoría del 56,5 por ciento de los votantes aprobaron el proyecto constitucional, según resultados parciales.

Prensa Latina

El texto será sometido a una segunda vuelta de votación en las 17 provincias que faltan por expresar su opinión, programada para el próximo sábado.

Una declaración del Frente de Salvación Nacional (FSN) convocó para mañana a protestas pacificas mañana en la Plaza Tahrir, de esta capital, y en el resto del país, contra las que califican de irregularidades durante el sufragio, entre las que mencionan certificación de resultados por jueces falsos y presiones de entidades islamistas.

El texto del FSN, liderado por los ex candidatos presidenciales Mohamed el Baradei, Amr Musa y Hamdeen Savahi, elogia a «los millones de personas que hicieron fila durante horas para votar» y anunciaron que pedirán a la Alta Comisión Electoral que «responda preguntas sobre las violaciones detectadas durante la primera fase del referendo».

De su parte, seis organizaciones no gubernamentales defensoras de los derecho humanos pidieron en un comunicado la repetición de la consulta «realizada en medio de campañas de violencia y bravuconería política».

El texto del Instituto de El Cairo para los derechos Humanos llega a afirmar que «la mayoría de los egipcios dijeron NO en el referendo» y recordó que el Comité Supremo para las Elecciones «tiene el deber de investigar las observaciones de las agrupaciones de derechos humanos e interrogar a los acusados de violaciones».

Entre las denuncias el texto menciona 420 irregularidades, a saber, ausencia de jueces en los colegios electorales, propaganda en el interior de los centros de votación y documentos sin los sellos establecidos por el reglamento.

La primera fase de la votación transcurrió en calma y, según los primeros cómputos, sólo dos provincias, El Cairo y Gharbiya, se pronunciaron contra el texto, raíz de la disputa entre el presidente egipcio, Mohamed Morsi, y medios opositores que lo acusan de querer imponer una Constitución que asegura la hegemonía de la Hermandad Musulmana en la vida política del país.