OMC: La economía mundial, el tobogán sin fin del multilateralismo

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Eduardo Camín

Un nuevo sacudón para la recuperación económica: tras crecer a duras penas a doble dígito en 2021, el comercio internacional de bienes se frenará bruscamente este año por el efecto de la guerra en Ucrania y también por la nueva ola de Covid 19  que golpea a China, y que ya está provocando disrupciones en el transporte y las cadenas de suministros, lo que sirve, a su vez, para seguir avivando la inflación.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) en su informe del 12 de abril rebajó sustancialmente las previsiones de intercambios de mercancías a nivel global hasta un incremento del 3%, frente al 4,7% previsto anteriormente; y al 3,4% para el 2023. Y no descarta nuevas revisiones porque «estas estimaciones son menos seguras de lo habitual debido a la naturaleza fluida del conflicto bélico.

Volumen del comercio mundial de mercancías

Índice de volumen desestacionalizado, 2015 = 100 Fuente: OMC y UNCTAD. Cada región sombreada representa una banda de error típica de +/-0,5 en torno a la previsión central.

El impacto económico más inmediato de la crisis ha sido un fuerte aumento de los precios de las materias primas. Aunque este claro que ni Rusia ni Ucrania tienen un peso elevado en el comercio mundial sí son «proveedores clave de bienes esenciales, incluidos alimentos, energía y fertilizantes, cuyo suministro ahora está amenazado por la guerra». Los envíos de cereales a través de los puertos del Mar Negro ya se han detenido, con «consecuencias potencialmente nefastas para la seguridad alimentaria en los países pobres«, destaca el informe.

Pero el organismo avisa que la guerra no es el único factor que pesa sobre el comercio mundial en estos momentos. «Los confinamientos impuestos en China para impedir la propagación de la Covid-19 están perturbando de nuevo el comercio marítimo en un momento en que las presiones de la cadena de suministro parecían estar atenuándose. Esto podría dar lugar a una nueva escasez de insumos manufactureros y a una mayor inflación», alerta la OMC.

Esta situación afectará especialmente a sus principales importadores que son además países poco desarrollados con riesgo de crisis alimentaria, como Egipto o Libia

De hecho, el número de buques de mercancías haciendo cola para cargar o descargar en el puerto de Shanghái superaba a cierre de marzo los 300 cuando la media de los últimos tres años se situaba en forma constante en torno a los 100, según Vessels Value PH que recoge una congestión especial  entre los petroleros y graneleros. Pero, aunque algunos puertos como Shanghái están colapsados por el efecto de la pandemia, ya se empieza a apreciar una menor demanda de transporte por la caída del comercio internacional.

Puertos de China dominan en el Top 25 de movilización de contenedores a nivel mundial - MundoMaritimoLos puertos chinos fueron precisamente los que registraron en marzo un mayor descenso del tráfico de contenedores, debido a los parones derivados de la pandemia, pero los europeos también registraron una disminución sustancial por la caída de demanda internacional que se deriva de la guerra. Países con estrecha vinculación con Rusia y Ucrania, como Alemania, han recortado ya su demanda de importaciones, lo que perjudica a su vez a sus principales vendedores, entre los que figuran varios países europeos.

En términos globales, el índice más reciente del tráfico de contenedores, que incorpora datos sobre la manipulación en 94 puertos internacionales -representativos del 64% del total mundial-, muestran un descenso del tráfico de 3,6 puntos en términos desestacionalizados. «El hecho de que las tarifas del transporte marítimo se hayan mantenido estables o hayan venido disminuyendo parece indicar al mismo tiempo que la disminución del tráfico refleja un descenso de la demanda de servicios de transporte marítimo, y no una reducción del suministro», explica el informe de la OMC.

Este aumento de los precios de los insumos y de los precios de salida de fábrica y la prolongación de los plazos de entrega que la OMC ya empezó a detectar en marzo de 2022 indica que persisten desequilibrios entre la oferta y la demanda que podrían contribuir a la inflación en los próximos meses, apuntala la organización.

El encarecimiento de la alimentación lleva a 65 millones a la pobreza extrema

«La guerra en Ucrania ha creado un inmenso sufrimiento humano, pero también ha dañado la economía global en un momento crítico. Su impacto se sentirá en todo el mundo, particularmente en los países de bajos ingresos, donde los alimentos representan una gran fracción del gasto de los hogares. ”, dijo la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala.

«La reducción de los suministros y el aumento de los precios de los alimentos significan que los pobres del mundo podrían verse obligados a prescindir de ellos. No se debe permitir que esto suceda. Este no es el momento de volverse hacia adentro. En una crisis, se necesita más intercambio para garantizar un comercio estable y equitativo». Restringir el comercio amenazará el bienestar de las familias y las empresas y hará más difícil la tarea de construir una recuperación económica duradera del covid-19 «, afirma el director general.

La oenegé Oxfam Intermón  ha  advertido en un último informe en el que alerta del aumento de personas que pueden caer en la pobreza extrema como consecuencia del encarecimiento de los alimentos: unos 65 millones.

Menor crecimiento

                 Exportaciones e importaciones de mercancías por regiones, 2019T1-2023T4

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Índice del volumen, 2019 = 100 a  Comprende América Central y del Sur y el Caribe. b Comprende la Comunidad de Estados Independientes, incluidos determinados miembros asociados y antiguos miembros. Fuente: OMC y UNCTAD.

A pesar de contar aún con pocos datos concretos sobre el impacto económico del conflicto, los economistas de la OMC se basan en simulaciones para generar suposiciones razonables sobre el crecimiento del PIB en 2022 y 2023. Bajo estos supuestos, se espera que el PIB mundial crezca un 2,8% en 2022, 1,3 puntos porcentuales menos que el pronóstico anterior de 4,1%.

El crecimiento debería aumentar al 3,2 % en 2023, cerca de la tasa promedio del 3% entre 2010 y 2019. Se espera que la producción en la región de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que excluye a Ucrania, experimente una fuerte caída del 7,9%, a una contracción de 12% en las importaciones de la región.

En las dos décadas anteriores a la crisis financiera mundial, el volumen del comercio de mercancías creció alrededor del doble de rápido que el PIB mundial a los tipos de cambio del mercado, pero la relación entre el crecimiento del comercio y el crecimiento del PIB se redujo a alrededor de 1,1 por ciento en promedio después de la crisis.

Si se cumple el pronóstico actual, esta relación sería de 1,1 tanto en 2022 como en 2023, lo que sugiere que no hay cambios fundamentales en la relación entre el comercio y la producción. Los riesgos para el pronóstico son mixtos y difíciles de evaluar objetivamente, según la OMC.

Existe cierto potencial positivo si la guerra en Ucrania termina antes de lo esperado, pero podrían surgir riesgos sustanciales a la baja si la lucha persiste durante mucho tiempo o si el conflicto se intensifica, advierte, la OMC. Según numerosos expertos todo indica que en la dinámica actual, la guerra perdurara.

Volumen del comercio de mercancías y PIB real, 2018-2023a
Variación porcentual anual

a   Las cifras correspondientes a 2022 y 2023 son proyecciones.
b   Promedio de las exportaciones e importaciones.
c   Comprende América Central y del Sur y el Caribe.
d   Comprende la Comunidad de Estados Independientes (CEI), incluidos determinados antiguos Estados miembros y Estados miembros asociados.

Nota:       Estas proyecciones incorporan técnicas de muestreo de datos mixtos (MIDAS) para determinados países a fin de aprovechar datos de mayor frecuencia, como los índices de tráfico de contenedores y de riesgo financiero. Fuente: OMC para los datos comerciales y estimaciones de consenso para el PIB.

Periodista uruguayo acreditado en la ONU- Ginebra- Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)