Incursiones israelíes en el sur de Líbano desafían acuerdo EEUU-Irán (+VIDEO)
Los ataques israelíes en el sur de Líbano se mantienen e incluso se intensifican pese al anuncio del alto el fuego de dos semanas pactado entre Estados Unidos e Irán para detener la escalada militar en la región. Mientras Washington y Teherán presentan el entendimiento como un paso clave hacia el fin de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz, los bombardeos sobre territorio libanés revelan las grietas de un acuerdo que nació frágil.
Pocas horas después de anunciarse el entendimiento entre EEUU e Irán, Israel volvió a atacar localidades del sur del Líbano, en una clara señal de que no está dispuesto a moderar su campaña contra la Resistencia libanesa. Esos ataques han causado miles de muertos desde marzo y continúan arrasando zonas residenciales, alimentando las denuncias de que Tel Aviv utiliza el frente libanés para sabotear cualquier avance diplomático entre Washington y Teherán.
Teherán ha dejado claro que, según el texto y los entendimientos alcanzados con Estados Unidos, el cese de agresiones contra el Líbano es uno de los componentes del acuerdo de alto el fuego. Para Irán, cada nueva bomba israelí sobre suelo libanés constituye una violación flagrante del pacto, y por tanto una responsabilidad directa de Washington, que sigue armando y respaldando políticamente al régimen sionista.
Un acuerdo en cuestión entre EEUU e Irán
El acuerdo entre EEUU e Irán, que establece una tregua temporal y abre una ventana de negociaciones sobre el programa nuclear y el levantamiento de sanciones, fue presentado como un triunfo de la vía diplomática tras semanas de amenazas de guerra total. Sin embargo, la decisión de Israel de declarar que el alto el fuego “no abarca Líbano” deja al descubierto el doble rasero de un esquema que pretende desactivar la confrontación directa con Irán mientras mantiene encendido el frente contra sus aliados en la región.
Lejos de frenar la ofensiva, los nuevos ataques israelíes en el Líbano ponen a prueba la paciencia de Teherán y la credibilidad de la Casa Blanca, que intenta salvar el acuerdo con declaraciones ambiguas sobre el alcance territorial de la tregua. Cada bomba que cae sobre el sur libanés no solo aumenta el número de víctimas civiles, sino que también erosiona la posibilidad de que el entendimiento entre EEUU e Irán se consolide en un marco más amplio de seguridad y soberanía para la región.