Inadmisible

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José Manuel Rodríguez

Vuelvo a salir de mi ostracismo. Lo hago a pesar que las buenas costumbres -o en todo caso la prudencia- nos dice que antes de que los legos abramos la boca, se debe esperar que los expertos se pronuncien sobre las cosas que les son concernientes. Sin embargo, no es por atorado que me salto esta precaución.

No se necesita ser un diplomado en acción política para entender cuáles son sus límites admisibles. Lo que los organismos del Estado -hablo del aparato de control para el funcionamiento de la sociedad- han hecho con las elecciones regionales de Barinas durante estos últimos siete días, lanza a la basura, no sólo la ponderación que ese aparato de control está obligado a mostrar, soltó también las amarras que lo ataban a la decencia. Justicia venezolana ordena repetir elecciones en Barinas, bastión de los  Chávez | EL ESPECTADOR

Lo terriblemente trágico de esto es ver, que tal demostración de concertación atropellada y atropellante por parte de poderes de la República, lejos de actuar contra quienes aliados a Estados extranjeros han pisoteado nuestra constitución y nuestra soberanía, lo hagan para desconocer el pronunciamiento electoral de una pequeña región de Venezuela, cansada de un gobernante local totalmente incapaz.

Me refiero a que es una tragedia que el poder de la revolución se use para los fines de una camarilla. No podemos olvidarnos de la terrible tragedia, luego de la muerte de Lenin, que representó Stalin para el socialismo mundial.