Hutíes toman Perim y refuerzan control sobre Bab el-Mandeb

Pablo Rodríguez

Los hutíes de Yemen tomaron la isla de Perim y consolidaron una posición de alto valor militar en el estrecho de Bab el-Mandeb, tras una ofensiva que también les permitió avanzar sobre localidades costeras del oeste de Yemen, hasta ahora controladas por Arabia Saudí. La captura de la isla —conocida asimismo como Mayyun— fue confirmada por un alto funcionario del Gobierno yemení reconocido internacionalmente y por una fuente del movimiento Ansarolá.

La isla se encuentra en el extremo sur del mar Rojo, en la zona más estrecha de Bab el-Mandeb, una ruta por la que circula aproximadamente 10% del comercio petrolero marítimo mundial y cerca de una cuarta parte del tráfico global de contenedores. El control de Perim, junto con los avances reportados en Dhubab, Mocha, Hanish, Zuqar y áreas costeras de Al-Hudayda y Taiz, amplía la capacidad de Ansarolá para influir sobre este corredor estratégico.

El portavoz militar hutí, Yahya Sari, aseguró que la operación iniciada el 3 de septiembre expulsó a las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí de seis distritos de Taiz y Al-Hudayda, en un área total de 5.400 kilómetros cuadrados.

Estrecho abierto

Ansarolá anunció que Bab el-Mandeb permanecerá abierto al tránsito comercial internacional, pero exceptuó a los buques vinculados con Arabia Saudí, Estados Unidos, Reino Unido e Israel. Así, el movimiento intenta combinar una demostración de control territorial con una política selectiva sobre la navegación, aunque la seguridad efectiva de la ruta dependerá de la evolución militar.

Por ahora, el grupo controla toda la costa yemení pero el mapa de control continúa sujeto a cambios en una zona de conflicto. Los hutíes aseguraron que controlan una base aérea emiratí en Perim.

Golpe a la energía saudí

Arabia Saudí confirmó el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste después de ataques con drones del 10 de septiembre en las regiones de Riad y Medina, que dejaron varios heridos. El conducto conecta instalaciones petroleras del este saudí con puertos del mar Rojo y tiene una capacidad estimada de hasta siete millones de barriles diarios, por lo que es una alternativa relevante para evitar el estrecho de Ormuz.

Riad atribuyó los ataques a drones lanzados desde Irak y no identificó oficialmente a Ansarolá como responsable; por ello, no está verificado que los hutíes atacaran ocho puntos ni que ellos ejecutaran directamente la ofensiva contra el oleoducto. El cierre eleva, sin embargo, la vulnerabilidad de las exportaciones saudíes y añade tensión al mercado energético, especialmente si coinciden alteraciones en Ormuz y Bab el-Mandeb.

Escenario regional

La ofensiva incrementa la capacidad negociadora de Ansarolá ante Arabia Saudí, pero no permite afirmar todavía que Riad tendrá que aceptar sus exigencias ni que Estados Unidos haya descartado definitivamente intervenir en respaldo saudí. Pakistán ha desempeñado gestiones diplomáticas relacionadas con la crisis, mientras Irán mantiene que Yemen debe decidir de manera soberana sobre sus asuntos internos.

El mensaje central de los acontecimientos de este 11 de septiembre es que Yemen vuelve a situarse en el centro de la disputa por las rutas marítimas y el transporte de hidrocarburos. La toma de Perim, los avances en la costa occidental y la suspensión temporal del oleoducto saudí modifican el cálculo regional, aunque sus efectos duraderos dependerán de si la confrontación escala o abre una negociación política.