Heinz confesó

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MELQUÍADEZ IGUARÁN|  Experto en asesorar lo que profundamente ignora, Heinz Dietrich gana audiencia escribiendo melodramas sobre las falencias de los procesos socialistas. como Cuba y Venezuela. Es muy fácil hacer crítica de los defectos, y decir que el “mocho no puede caminar bien porque le falta una pierna”.
ven HeinzDieterichDe esta forma un profesor, casi desconocido en el mundo académico izquierdista de México, se hace una vedette al ritmo de una patente que llamó “El socialismo del siglo XXI”.

Por supuesto, que Dietrich se hizo conocer gracias al sustancial financiamiento que le dio el Gobierno Bolivariano. Hizo talleres por toda Venezuela, pagado por PDVSA, Alcaldías y algún que otro ente público que quería demostrar que estaba en la buena onda del socialismo. En una exposición realizada en Bolivia, tuvo un stand para el sólo pagado por la revolución venezolana.

Así disfrutó de una gloria que le deparó la providencia del dólar petrolero, difundiendo su libro cargado de mediocridad teórica

Luego, se distanció del proceso bolivariano convirtiéndose en el juez más pop de los desvíos de la revolución chavista. Sus escritos están cargados de un etnocentrismo caricaturesco, que no se cansa en mostrar su petulancia al sugerir “¡qué bruto Chávez!” “¡Qué ignorante Maduro!” por no aplicar mis consejos

De ahí  Mister Dietrich  “hizo fama y se acostó a dormir”. No le faltarían invitaciones para recorrer al mundo, ofreciéndose para cargar el ataúd de, según él, el fracasado proceso bolivariano.

Una revisión, durante los últimos 8 años, de los artículos de este personaje evidencian lo siguiente:

1)   Un manejo manipulado o altamente desinformado de lo que ocurre en Venezuela. Son escandalosamente abundantes las referencia de cifras y nombres equivocados. Heinz no es sólo un revolucionario de cafetín, que observa cómo se mueve el mundo alrededor de su cómoda mesa, sino que se ha especializado en observar, como Zeus en el Olimpo,  desde internet a los procesos políticos. En criollo diríamos, “mirar los toros desde la barrera”

2)   Tiene malos informantes, se ha buscado a unos Heinz Dietrichitos locales que lo idolatran y comparten con él la soberbia

3)   Y lo más importante, ha demostrado un realidad física y biológicamente imposible: que se puede ser marxista en el discurso político y al mismo tiempo en el discurso económico ser monetarista. Para quien tenga dudas, recomiendo leer el artículo que publica Dietrich, en 2008, acerca del problema inflacionario venezolano (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=63079 ), y la brillante respuesta del economista español Alberto Montero Soler (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=63285).

En el artículo citado, titulado “Política económica y discursiva suicida del gobierno venezolano”, Dietrich hace una interpretación de la inflación venezolana que haría saltar de felicidad a un economista ortodoxo, neoclásico y neoliberal. !Llega a utilizar la ecuación cuantitativa del dinero para explicar que la principal causa de la inflación es la monetaria!.

Es así cómo Dietrich sale del closet, coincidiendo con algunos economistas “revolucionarios” nacionales y recomienda el deslizamiento del tipo de cambio, como salida a la difícil coyuntura económica que atraviesa el proceso bolivariano. ven HeinzDieterich ec

Para salir de la crisis actual Dietrich recomienda categórico: se «debe flotar el dólar libremente para liquidar de tajo el mercado negro y la especulación». A esta altura no tengo dudas que hay dos interpretaciones posibles para interpretar este consejo:a) El primero supone que Dietrich, de nuevo, demuestra una profunda ignorancia en política económica; y, b) Dietrich se alinea a la visión de los economistas de derecha, y a los grandes poderes financieros internacionales, por simple conveniencia e interés.

El efecto político de estos consejos de Dietrich es nefasto, crea confusión en la base chavista. Lo peor es que se eliminan las fronteras entre posiciones económicas de derecha y posiciones económicas de izquierda. Dietrich cumple, involuntariamente o con premeditación, un papel fundamental en la Guerra de IV generación que enfrenta el proceso venezolano.
No se preocupe Mister Dietrich (obsérvese que no digo Herr Dietrich), para eso está el FMI que recomienda lo mismo y sabe más que usted de lo que habla. Para eso tenemos un economista converso como José Guerra, quien gastó tinta, escribiendo un libro, para criticar el socialismo de Chávez basándose en el libro de usted.

Para eso tenemos a Felipe Pérez Martí, Gustavo Márquez y a Víctor Alvarez, que vienen diciendo lo mismo.

En Venezuela, tenemos un decir para cuando aparecen estos «cazadores de güiro»: usted, mMister Dietrich ¿vino o lo trajeron?

(*) Miembro del Colectivo El Lumpen