Guantánamo, símbolo del “fracaso de EEUU en derechos humanos”

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INFORME Q| La organización no gubernamental Amnistía Internacional afirmó hoy que la prisión de Guantanámo se ha convertido en un símbolo del fracaso sistemático de Estados Unidos a la hora de respetar los derechos humanos, dejando un legado tóxico en esa materia, durante una serie de protestas en varios países para exigir el cierre del centro de detención, abierto en Cuba el 11 de enero de 2002 por Estados Unidos en el contexto de la guerra contra el terrorismo.

Impulsada por el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, Guantánamo fue en los últimos diez años un centro de reclusión de cientos de personas en condiciones infrahumanas, mientras más de 170 permanecen en esa situación, denunció el Partido Comunista Francés (PCF), que condenó el martes en París, por medio de un comunicado, la existencia de este campo de prisioneros.

Estados Unidos habla fluidamente el idioma de los derechos humanos en la escena global, pero se le traban las palabras a la hora de aplicar a sí mismo los mismos estándares, sostuvo Rob Freer, investigador para Estados Unidos de AI, al dar a conocer el informe.

En Washington continuaron este martes las movilizaciones contra la cárcel de Guantánamo, y en París activistas de AI cubrieron con una lona anaranjada la Estatua de la Libertad y exigieron el cierre de esa cárcel, así como una investigación sobre las violaciones que ahí se cometen.

Barack Obama llegó a la Casa Blanca en 2009 con la promesa de cerrar Guantánamo y, aunque Europa criticó, se dijo dispuesta a ayudarlo a resolver el problema y a acoger a presos que pudieran ser liberados. Hasta ahora no ha hecho nada, señaló en Londres la Federación Internacional de Derechos Humanos. Dijo que sólo 12 países, entre ellos Irlanda, Gran Bretaña, Albani y España, aceptaron en conjunto a unos 50 ex presos.

En este contexto, una corte militar de campo Pendleton, California, comenzó el proceso contra el sargento del estado mayor Frank Wuterich, acusado de nueve cargos de homicidio en relación con una serie de asesinatos en la ciudad iraquí de Haditha, en noviembre de 2005.

El tribunal militar investigará por qué Wuterich ordenó a sus hombres disparar y luego interrogar, durante una redada en la que irrumpieron en casas de civiles, que dejó un saldo de 24 muertos.