Francisco considera que el narcisismo de papas atrofió al Vaticano

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El papa Francisco se reunió por primera vez este martes con los ocho cardenales asesores que buscan reformar y restructurar al Vaticano, con la promesa de que hará todo lo posible por cambiar la mentalidad de una institución demasiado centrada en sus propios intereses, y consideró como una lepra a cortesanos del pontificado.vaticano papa y cardenalesEl Papa argentino también aceptó la renuncia de un obispo irlandés que se confesó culpable de proteger a un cura pederasta; mientras el Banco Vaticano rindió el primer informe financiero en 125 años, en nuevas manifestaciones de los cambios en la conducta tradicional y fuertemente criticada de la sede católica.

Jorge Mario Bergoglio aseguró que demasiados papas en la historia fueron narcisistas y se dejaron adular por sus cortesanos, en vez de concentrarse en la misión de la Iglesia.

En entrevista con el diario La Repubblica, el papa Francisco declaró que esa corte es la lepra del papado, y tachó de cortesanos a algunos administradores de la curia católica. Afirmó que el principal defecto de dicha institución es mantenerse demasiado encerrada en sí misma.

El Papa convocó a su gabinete paralelo, nombrado recientemente y formado por ocho cardenales de distintas partes del mundo, para tres días de discusiones con miras a restructurar la burocracia del Vaticano y aplicar reformas. La medida cumple con un mandato de los cardenales que lo eligieron Papa, de que los líderes de las iglesias locales deben estar involucrados en la toma de decisiones sobre la Iglesia universal.

Hoy, al comenzar estas consultas, el periódico romano La Repubblica publicó una amplia entrevista con Francisco, la segunda que otorga el Papa en dos semanas. Bergoglio denunció la naturaleza vaticanocéntrica de la administración de la santa sede, y admitió que en el pasado otros pontífices se han deleitado con la pompa del Vaticano y sus cortesanos.

El Papa reiteró su afinidad con San Francisco, cuya tumba visitará el viernes durante una gira por Asís, la ciudad donde el santo predicó su evangelio de pobreza y solidaridad con los necesitados.

En congruencia con estas ideas, y desde el 13 de marzo de este año, cuando fue designado Papa tras la renuncia de Benedicto XVI, Bergoglio se ha negado a habitar el lujoso palacio vaticano como todos sus antecesores, y vive en la residencia de Santa Marta, una suerte de hostal para religiosos de alto rango, donde se alojó el cónclave que lo eligió pontífice.

También viste con sencillo hábito blanco, zapatos negros y un crucifijo de madera, en lugar del vestuario rojo y oro que caracterizó a sus antecesores; no sólo Benedicto XVI, sino también a los fallecidos Juan Pablo II y Juan XXIII, quienes serán canonizados en abril próximo.

El papa Francisco manifestó su anhelo de una Iglesia misionera como la que predicaba San Francisco: debemos dar esperanza a los jóvenes, ayudar a los ancianos y abrirnos al futuro para propagar el amor.

Agregó que el Concilio Vaticano Segundo, serie de reuniones de 1962-65 que modernizaron la Iglesia católica, prometió esa apertura a los fieles de otras religiones y a los no creyentes, pero admitió que desde entonces no ha habido progresos. Tengo la humildad y la ambición de hacerlo, manifestó.

En la entrevista, el Papa habló de haber conocido en su juventud a una profesora que era comunista ferviente, una mujer que después fue arrestada, torturada y asesinada por la dictadura argentina (1976-1983). Explicó que el materialismo marxista nunca lo atrajo, pero que conocer el comunismo por medio de una persona valiente y honesta me ha sido útil, he entendido algunas cosas, un aspecto de lo social, que después rencuentras en la doctrina social de la Iglesia.

Aunque no se dio a conocer el temario de las reuniones entre los ocho cardenales, se sabe que ventilarán la reforma de la burocracia del Vaticano, una administración anticuada que se considera ineficiente.

El escándalo por la filtración a la prensa de documentos papales el año pasado, conocido como el Vatileaks, puso de manifiesto las luchas intestinas y jurisdiccionales, y movió a los cardenales que eligieron a Francisco a pugnar por una amplia reforma.

Más allá del escándalo, los dignatarios eclesiásticos locales se han quejado de que los tribunales de la sede católica tardan años en procesar solicitudes de anulaciones y que las oficinas del Vaticano no cumplen con su cometido.

La burocracia del Vaticano está organizada según el documento de 1988 Pastor Bonus, que establece las tareas y las jurisdicciones de congregaciones, consejos, tribunales y otras oficinas.

El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, quien encabeza la comisión asesora del Papa, dijo que la reforma planeada no se limitará a realizar cambios a uno que otro documento.

No, eso es cosa del pasado, declaró al canal católico Sal y Luz. Ahora es diferente. Debemos escribir algo distinto. Pero no va a tomar uno o dos meses.

Este martes el banco del Vaticano, plagado de escándalos, emitió por primera vez un informe anual, en 125 años de historia, en un nuevo paso para demostrar mayor transparencia. El Instituto de Obras Religiosas reportó una ganancia de 86.6 millones de euros (116.95 millones de dólares) en 2012, con lo que se cuadruplicó la cifra de 2011.

Un compromiso con la transparencia es lo que legítimamente esperan católicos de todo el mundo, aseguró Ernst Von Freyberg, titular del banco.

El pontífice designó una comisión investigadora para revisar la estructura legal y actividades del banco, una de muchas medidas que ha tomado para enderezar las finanzas del Vaticano.

Esa determinación contrasta con su indecisión momentánea en cuanto fue elegido Papa, cuando se sintió invadido por la ansiedad. En la entrevista con La Repubblica, Francisco dijo que, después de la conmoción que le causó el anuncio, se excusó por un momento de regresar a la Capilla Sixtina, cerró los ojos en un pequeño cuarto lateral y trató de relajarse.

En determinado momento me invadió una luz intensa; duró un instante pero me pareció muy largo, dijo. Después desapareció y me levanté.

Enseguida regresó al cuarto donde había firmado el documento en que aceptaba el cargo y se encaminó al balcón frente a la plaza de San Pedro para ser presentado al mundo.

El Papa, por otro lado, aceptó hoy la renuncia del obispo irlandés, William Lee, quien en 2010 reconoció haber encubierto a un sacerdote pederasta.

En ese año, Lee manifestó que su desempeño fue seriamente inadecuado, pues se tardó dos años en informar a la policía sobre tres denuncias de abusos sexuales cometidos por un sacerdote, cuya identidad no ha sido revelada. El obispo ofreció disculpas por esa actitud, así como por no haber suspendido de inmediato al cura.