Expectativa por la reunión de Irán con el 5+1 en Ginebra

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Que una reunión entre Irán y el Grupo 5+1 genere cierta expectativa, como ocurre con la del próximo martes en Ginebra, era impensable antes de la llegada al gobierno del presidente iraní, Hasan Rohani.

Télam

Lo cierto es que Rohani, que cuenta con el apoyo del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, está apurado por resolver el conflicto por el desarrollo del programa nuclear iraní en un plazo de entre seis y doce meses.

Su urgencia se debe probablemente a que las sanciones económicas impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU están afectando la economía iraní al reducirse las exportaciones de petróleo de ese país, principal fuente de financiación.

Para Occidente, la negociación estará centrada en la posibilidad de que Irán paralice su enriquecimiento de uranio al 20% a cambio de que se levanten las sanciones económicas, informó el diario estadounidense The Christian Science Monitor.

Por ese motivo, el encuentro que se extenderá hasta el miércoles con el Grupo de los 5+1, formado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia) más Alemania, genera cierta expectativa por la llegada al gobierno del moderado Rohani.

Es cierto que la relación de Teherán con Occidente cambió a partir del espíritu negociador de este clérigo iraní, quien insistió en la reciente Asamblea General de la ONU que Irán desarrollará su programa nuclear con fines pacíficos.

Ronahi, sin embargo, no es visto con buenos ojos por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu: “Es un lobo con piel de oveja”, dijo.

Con espíritu negociador, el gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que no habrá ninguna concesión hasta que Teherán concrete los pasos previos para convencer al mundo de que no busca desarrollar un arma nuclear.

“El simple camino de negociación para encontrar una solución, cuando las conversaciones comiencen el martes en Ginebra, sería invocar las previsiones básicas del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP)», dijo Peter Jenkins.

El funcionario, que es representante del Reino Unido en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), señaló que el TNP permite a Irán hacer un uso pacífico de la tecnología nuclear a cambio de un compromiso vinculante de no adquirir armas nucleares.

Durante una entrevista con Daily Telegraph, Jenkins dijo que Irán debería ser frecuentemente monitoreado por inspectores internacionales.

Rohani, ganador de las elecciones presidenciales de junio, pidió recientemente a Israel que firme el TNP, pues en su opinión «ninguna nación debe tener armas nucleares».

Se cree que durante el encuentro del martes en Ginebra (seis meses después de la última reunión entre Irán y el Grupo 5+1), Teherán insistirá en continuar con el enriqueciendo de uranio a un nivel de entre 3 y 5%, más apropiado para el uso de reactores en la producción de energía civil.

Además de Israel, algunos países como Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos no respaldan la actitud de la Casa Blanca de mejorar las relaciones diplomáticas con Irán.

Rusia, no obstante, espera “un enfoque más constructivo” de los países que participarán en la reunión del martes en Ginebra, dijo en un comunicado el enviado especial ruso para Asuntos de Medio Oriente, Mijail Bogdanov.

Estados Unidos, por su parte, aguarda que Irán responda a la propuesta que le hizo el Grupo 5+1 en Almaty, Kazajistán, en febrero pasado, donde se la planteó a Teherán que suspenda el enriquecimiento de uranio al 20%. También se le pidió que limite sus actividades de enriquecimiento en la central subterránea de Fordow, cerca de Teherán.

Como era de esperar, el discurso de Rohani en la ONU fue bien recibido por el Reino Unido, aliado de Washington, por lo que Londres manifestó esta semana su disposición a reconstruir las relaciones diplomáticas con Teherán mediante el intercambio de encargados de negocios.

El Reino Unido cerró su embajada en la capital iraní tras ser atacada su sede diplomática en noviembre de 2011, luego de que Londres anunciara nuevas sanciones económicas en represalia por el programa nuclear iraní.

De todos modos, Estados Unidos y sus aliados sospechan que el programa nuclear iraní tiene fines militares.

No obstante, se aguarda la posibilidad de que Teherán se reconcilie lentamente con Occidente, luego de que Rohani mantuviera el 28 de septiembre pasado una conversación telefónica con Obama, la primera en 30 años entre mandatarios de ambos países.