Europa: centros de deportación de migrantes en terceros países

Temor a más controles fronterizos, detenciones y expulsiones

(Xinhua/Li Muzi)

Isabella Arria

Este viernes entra en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo, que consolida el giro de la UE hacia una política migratoria más rígida. Organizaciones denuncian que la implementación del pacto puede traducirse en más controles fronterizos, más detenciones y procedimientos acelerados de expulsión.

La normativa deberá ser aprobada finalmente en el Consejo de Ministros de Interior de la UE antes de su entrada en vigor. España se ha posicionado en contra la norma alegando que podría llevar a las personas migrantes a permanecer privadas de libertad durante más tiempo que delincuentes condenados por delitos graves.

La norma busca revertir un dato que las fuerzas partidarias de una política migratoria más estricta consideran alarmante: actualmente solo alrededor del 20% de las órdenes de expulsión dictadas contra personas extranjeras en situación irregular se ejecutan de manera efectiva. Para corregirlo, la Comisión Europea presentó hace un año una propuesta que permite a los Estados crear los llamados centros de retorno, instalaciones situadas en terceros países donde podrían recluirse personas a la espera de su expulsión.

Control previo en las fronteras

Manifestación en Turín contra los CPR o Centros de Detención de Inmigrantes.
Manifestación en Turín contra los Centros de Detención de Inmigrantes
Tras ese primer filtro, algunas personas podrán ser derivadas directamente a procedimientos acelerados de asilo en frontera, en los que las autoridades tendrán un plazo de 12 semanas desde la llegada irregular del migrante para resolver si se acoge al migrante o, si por lo contrario, se procede a su expulsión. En este período, además, no se considerará jurídicamente que el migrante se encuentra en territorio europeo.El mapa que explica la crisis del millón de refugiados en Europa - BBC ...

Los centros de retorno, destinados a las personas a las que se les ha denegado el derecho de asilo y a las personas en situación irregular, podrían, a la larga, chocar con «la protección por rebote desarrollada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos desde hace unos años», subraya Serge Slama, profesor de Derecho Público en la Universidad de Grenoble-Alpes. Se trata en este caso de los «derechos absolutos» que impiden la expulsión de una persona a su país de origen si corre el riesgo de sufrir la muerte o la tortura. « Será necesario que los terceros países que acojan estos centros de retorno ofrezcan garantías suficientes en este ámbito ».

El Reglamento 

El Pacto -integrado por nueve reglamentos y una directiva- se aprobó en el Parlamento Europeo en abril de 2024, pero los países miembros han contado con un período transitorio de implementación de dos años hasta su aplicación efectiva este viernes.