Estados Unidos en el diálogo

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Anahí Arizmendi-Hinterlaces|

Las conversaciones entre el ejecutivo nacional y el sector opositor aliado a Juan Guaidó en México movieron el tablero nacional e internacional. Las oposiciones apoyadas por el gobierno de Washington  se encuentran actuando tanto en la Mesa de Diálogo como en la inscripción de los candidatos y candidatas del G4 para el proceso electoral regional del 21 de noviembre.

En ambos procesos, voceros de la oposición consultaron y articularon previamente con representantes de Biden. Interlocutores de la política estadounidense para el país, en cada ocasión  reiteraron que cuentan con el visto bueno de Estados Unidos y sus aliados europeos. Los integrantes del sector que participa en el dialogo en México han liderado operaciones militares y civiles de desestabilización contra el gobierno nacional. Estados Unidos, participa directamente en la Mesa de Diálogo, aunque no tenga rostro propio.diálogo

El Visto Bueno

En el diálogo iniciado en agosto de este año se acordaron siete puntos como agenda de debate. El ejecutivo nacional fue tajante al colocar sobre la mesa el levantamiento de sanciones, el reconocimiento de las autoridades e instituciones nacionales y el compromiso de la oposición de no volver a la violencia.

Para el gobierno de los Estados Unidos cualquier paso en las negociaciones entre el gobierno de Nicolás maduro y la oposición de Venezuela para avanzar hacia unas elecciones libres y justas “debe ajustarse aspectos muy concretos en línea temporal y compromisos”.

El Director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Juan González, afirmó que el presidente Biden y la comunidad internacional seguirán presionando al régimen para ir hacia la democratización del país petrolero.

«Toda negociación debe ser seria, concreta, irreversible y también limitada por el tiempo, son los criterios que nosotros hemos dejado muy claros y los Estados Unidos junto con la comunidad internacional seguirán poniendo presión al régimen hasta que se den pasos concretos en esa dirección.»

diálogoEn ese cuadro, la delegación de la oposición reunida en el llamado G4 incluye  figuras con diversas trayectorias, pero con posiciones alineadas al planteamiento de Washington que ha planteado la necesidad  de acumular fuerzas para el revocatorio del 2024.

Coordina la delegación opositora el ex Alcalde de Baruta y abogado constitucionalista Gerardo Blyde, quien fuera militante de Primero Justicia, organización política en la cual llegó a ser Secretario General y cuyos integrantes estuvieron vinculados con el golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez en el 2002.

Blyde fue uno de los operadores políticos en la conformación de la Mesa de la Unidad Democrática fundada en el 2009. La coalición opositora lo designó como organizador del comando de campaña para las regionales del 2017, año en el que con un grupo de disidentes funda el partido Un Nuevo Tiempo.

Como parte de las organizaciones de apoyo del llamado “gobierno interino” financiado por la Casa Blanca, meses antes de México, Blyde encabezó la delegación internacional para promover el “Acuerdo de Salvación Nacional” propuesto por Juan Guaidó, ante el fracaso político de la supuesta presidencia paralela..Gerardo Blyde - Poderopedia Venezuela

Blyde anunció que la agenda de trabajo no iba a ser pública y que tenía algunas partes reservadas con líderes demócratas y republicanos del congreso. En reuniones con funcionarios del gobierno de Estados Unidos y Bruselas se trazaron las líneas de negociación

Como el vocero más directo de Juan Guaidó, se incorporó al diálogo en México Freddy Guevara, fundador de Voluntad Popular junto con Leopoldo López. Guevara, integrante de la dirección nacional del partido de Guaidó,  participo en la convocatoria a las guarimbas contra el gobierno de Nicolás Maduro y apoyo como diputado la autoproclamación Guaidó como “Presidente de Venezuela”. Acusado de sedición y rebelión estuvo asilado en la Embajada de Chile en Caracas hasta recibir un indulto presidencial en el 2020.

En julio de este año es nuevamente detenido al ser acusado por traición a la patria, financiamiento al terrorismo y asociación para delinquir. Se le vínculo con los grupos extremistas y paramilitares asociados al gobierno de Colombia que actuaron en Caracas en  la Cota 905, al suroeste de la ciudad. La incorporación de Guevara fue calificada como señal de un diálogo directo con Estados Unidos.

Entre otros integrantes de la delegación opositora se encuentra Tomás Guanipa, embajador en Colombia del supuesto gobierno de Juan Guaidó. En el 2018 el Ministerio Público le abrió una investigación por su presunta vinculación en los delitos de instigación pública continuada y asociación, por su participación en los actos violentos de los años 2017 y 2018 durante los cuales convocó a los ciudadanos a desestabilizar el orden interno.

La convocatoria a guarimbas ocasiono cientos de heridos, personas fallecidas, daños al patrimonio público y la quema de personas por su supuesta vinculación con el chavismo.

En abril de este año, Guanipa junto con Julio Borges, se reunieron con representantes de la Casa Blanca entre ellos el asesor de Seguridad Nacional José González, para tratar “temas políticos y humanitarios” y “la necesidad de la coordinación internacional para lograr un cambio en Venezuela a través de elecciones libres”. González ha venido declarado que el enfoque estratégico sobre Venezuela no se centra en un individuo, sino en el proceso electoral.

Borges calificó la reunión de “muy productiva”. “El papel de Estados Unidos es fundamental en el fortalecimiento de la coalición internacional de apoyo a la democracia en Venezuela. Hoy más que nunca la articulación diplomática es vital para lograr una solución para el país”.

Posteriormente Guanipa dejó su cargo como “embajador en Colombia” para incorporarse en la mesa de diálogo y como candidato al proceso electoral de noviembre.

Al respecto el embajador de Estados Unidos para Venezuela Jimmy Story afirmó que “poco a poco a través de la mesa de diálogo podemos evaluar las acciones dependiendo de lo que están haciendo ellos”.

Por su parte el dirigente de la Acción Democrática que integra el grupo de los cuatro, Henry Ramos Allup, al anunciar la participación de esta coalición en las elecciones para alcaldes y gobernadores afirmó que la iniciativa cuenta con el apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea.

Los asesores del gobierno de Byden han  rechazado reiteradamente las denuncias sobre un presunto plan para asesinar al presidente Nicolás Maduro y han insistido en que la estrategia sobre Venezuela  “es un gran plan para apoyar negociaciones que resulten en elecciones libres y justas”.

El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, aseguró que  Estados Unidos está dispuesto a revisar su política de sanciones a Venezuela de darse «avances significativos» en las conversaciones entre el Gobierno del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la oposición liderada por Juan Guaidó.

Sin embargo, el Jefe del Comando Sur llego a Colombia “para afianzar el trabajo multilateral en el marco de la cooperación internacional” y el Presidente Duque inicio una campaña de falsos positivos para declarar a Venezuela un país terrorista.

Estados Unidos ha demostrado de muchas maneras estar tras las decisiones del sector opositor que se encuentra en la mesa de diálogo. Ante el fracaso opositor de sacar al Presidente Maduro del poder e instalar un gobierno de transición “para organizar nuevas elecciones”, Washington  decidió transitar por la vía honrosa del dialogo, aún sin descartar todas las opciones, como las que sigue activando desde Colombia.