Estados Unidos desafió a Rusia en la reunión del G20

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a acusar a Rusia de mantener «como rehén» al Consejo de Seguridad de la ONU, por impedir la aprobación de una resolución de condena contra el presunto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio.

Télam

Mientras Obama enfrentaba a su par ruso y anfitrión, Vladimir Putin, en la cumbre del G20 en San Petersburgo, en Nueva York la delegación norteamericana ante la ONU se sumó a la campaña de la Casa Blanca para justificar un eventual ataque a Siria por fuera del Consejo de Seguridad.

«Rusia sigue manteniendo como rehén al Consejo y no hay motivos para el optimismo, incluso a pesar de las últimas declaraciones del presidente Putin», sostuvo la embajadora norteamericana ante la ONU, Samantha Power, en diálogo con la prensa internacional, según la agencia de noticias EFE.

Pero Rusia no modificó su posición y su ministro de relaciones exteriores, Serguei Lavrov, conversó telefónicamente hoy con el secretario de estado, John Kerry, para ratificarlo.

«Las conclusiones de los expertos en todos los casos de posible empleo de armas químicas en Siria deben ser remitidas para su estudio obligatoriamente al Consejo de Seguridad de la ONU para la adopción de una decisión», dijo Lavrov, según un comunicado de la Cancillería rusa.

Lavrov, que insistió en que Moscú mantiene invariable la postura acordada en la cumbre del G8 celebrada en junio pasado en Irlanda, advirtió que Rusia «rechaza el uso de la fuerza al margen de dicho mecanismo».

Putin había dicho ayer que su gobierno no descartaba apoyar en el Consejo de Seguridad un ataque contra el gobierno sirio del presidente Bashar al Assad, siempre y cuando se demostrara que había sido el gobierno sirio quien ordenó el ataque con gas sarín contra población civil en las afueras de Damasco, el 21 de agosto.

Hasta que se conozcan los resultados de las muestras recolectadas en Siria por una misión investigadora de la ONU, la única confirmación independiente del uso de armas químicas en Siria fue presentada por la organización Médicos Sin Fronteras.

Al hacer el anuncio, la ONG, que surgió en Francia, destacó que no tenía forma de determinar quiénes eran los responsables de los ataques con gas nervioso dentro del conflicto armado en Siria.

En cambio, Estados Unidos, Francia y Reino Unido dicen tener información de inteligencia propia que demostraría que fue el gobierno de Al Assad quien lanzó el gas sarín a fines de agosto y, por eso, impulsan un ataque contra Damasco.

Según la embajadora norteamericana ante la ONU, el gobierno de Obama preferiría que cualquier intervención militar en Siria se hiciera bajo el paragüas de Naciones Unidas.

Pero, acusó Power, Rusia mantiene hace más de dos años una posición inalterable de vetar cualquier resolución de condena o sanción contra el gobierno de Al Assad, paralizando así al Consejo de Seguridad en este tema.

En conclusión, la diplomática norteamericana volvió a abogar por una «respuesta militar» de la comunidad internacional ante lo que consideró una «flagrante violación» de las leyes internacionales, que prohiben el uso de armas químicas.

Por el momento, la Casa Blanca sólo convenció a Francia, Turquía, Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait y Dinamarca.