El farol de Trump con el acuerdo petrolero con Venezuela

Hispantv

Trump alegó que su acuerdo con Venezuela reduciría los precios del combustible, pero alcanzar el 8 % de la oferta de petróleo del estrecho de Ormuz llevará 10 años.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado un acuerdo “histórico” con Venezuela que permitiría a Washington obtener el control mayoritario de más de 65 000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano. El mandatario presentó el pacto como el “mayor acuerdo petrolero de la historia” y aseguró que contribuiría a aumentar el suministro de crudo de Estados Unidos.

Trump sostuvo además que el acuerdo permitiría “duplicar” las reservas petroleras estadounidenses y reducir de forma sustancial el precio de los combustibles en el país a largo plazo. El anuncio se produjo mientras los elevados precios de la gasolina seguían presionando a los hogares estadounidenses.

El acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos petroleros venezolanos y busca atraer nuevas inversiones para recuperar la producción del país. Venezuela produce actualmente alrededor de 1,12 millones de barriles diarios, muy por debajo de los cerca de 3 millones de barriles diarios que llegó a producir en su máximo histórico.

Sin embargo, organismos y firmas especializadas señalan que aumentar la producción venezolana requerirá tiempo y grandes inversiones, debido al deterioro de la infraestructura petrolera y a la falta de inversión acumulada durante los últimos años.

Según estimaciones de la institución financiera global J.P. Morgan, Venezuela podría elevar su producción petrolera hasta entre 1,3 y 1,4 millones de barriles diarios en un plazo de dos años, en un escenario de transición política. El banco también estima que la producción podría alcanzar los 2,5 millones de barriles diarios durante la próxima década.

Por su parte, el analista de Rystad Energy, Jorge León, citado por el diario británico Financial Times ha estimado que elevar la producción venezolana hasta unos 2 millones de barriles diarios a comienzos de la década de 2030 requeriría alrededor de 115 000 millones de dólares en inversiones. La estimación fue recogida por .

El rotativo ha revelado otros aspectos del acuerdo y, refiriéndose a la baja calidad del petróleo venezolano, ha escrito que el acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos, para 100 años, solo permitirá extraer 63 millones de barriles de petróleo pesado, una cifra que equivale a una producción diaria de 1.7 millones de barriles, menos de la mitad de la producción actual de Irán y solo el 8 % del petróleo que atraviesa habitualmente por el estrecho de Ormuz.

The Financial Times ha recogido además las previsiones de expertos sobre el impacto a corto plazo del acuerdo. Según el diario, los especialistas esperan una mejora limitada de la producción venezolana en el corto plazo, mientras la industria petrolera del país sigue enfrentando problemas derivados del deterioro de su infraestructura y la falta de inversión durante los últimos años.

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con más de 300 000 millones de barriles, frente a unos 38 000 millones de Estados Unidos. De concretarse el control mayoritario anunciado por Washington sobre 65 000 millones de barriles, el volumen equivaldría a más del doble de las reservas certificadas actuales de Estados Unidos.

El pasado 3 de enero, fuerzas estadounidenses atacaron Venezuela y secuestraron al entonces presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, dejando al menos 100 muertos y un número similar de heridos. Desde entonces, Caracas ha denunciado que Washington “quiere apoderarse de los hidrocarburos del planeta para mantener su dominio hegemónico”.

El estrecho de Ormuz se considera una vía marítima estratégica para el transporte mundial de petróleo, pero el tráfico a través de esta vía continúa suspendido y no se observa el tránsito de cargamentos de crudo debido a la agresión y las acciones de piratería marítima de Estados Unidos contra Irán.

Esta situación contrasta con los cientos de embarcaciones que atravesaban diariamente la vía antes de que EE.UU. y el régimen israelí lanzaran su agresión contra Irán a finales de febrero.