Condenan a cadena perpetua a 15 represores de la dictadura argentina

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AVN

Para el tribunal, los condenados «intervinieron en la matanza de miembros de un grupo nacional y en el sometimiento intencional del grupo para su destrucción física total y parcial» en dicho recinto, refiere la Agencia Télam.

Según el veredicto, la máxima pena se le aplicó al exministro de Gobierno bonaerense, James Lamont Smart, y al excomisario y director de Investigaciones de la Policía de Buenos Aires, Miguel Osvaldo Etchecolatz, condenado en 2006 a reclusión perpetua por delitos cometidos en el denominado «Circuito Camps».

La misma pena se le aplicó a los miembros del exdestacamento de inteligencia 101 del Ejército: Gustavo Cavicio, Roberto Armando Balmaceda, Ricardo Armando Fernández, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Pedro Anselmo Palavezzati, Miguel Angel Amigo, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón y Carlos del Señor Hidalgo Garzón.

También se condenó a prisión perpetua a los exagentes del Servicio Penitenciario Héctor Raúl Acuña, Isaac Crespín Miranda y a los expolicías Horacio Elizardo Luján y Julio César Garachico.

Además, Juan Carlos Herzberg fue condenado a 12 años de prisión; mientras que a Rufino Batalla, Raúl Espinoza y Claudio Grande se les dio una pena de 13 años.

Asimismo, se absolvió a Luis Orlando Perea, y quedó en suspenso la pena de Eduardo Gargano, debido a que presentó un informe médico que lo declara inimputable.

Entre los casos por los que fueron condenados están la detención y homicidio de Laura Carlotto, hija de la presidenta de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el homicidio de Marcelo Betini y la privación ilegítima de la libertad de Antonio Bautista Bettini, hermano y padre de Carlos Bettini, actual embajador argentino en España, y los asesinatos de Luis Bearzi y Olga Noemí Casado.

Al finalizar la lectura del veredicto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, comentó a Télam: «Ahora tenemos la tranquilidad de que los represores pasarán lo que les quede de vida en la cárcel”.

Además, aseguró que se va “conforme” con el fallo “porque nuestros queridos asesinados y desaparecidos estarán descansando en paz”.

Por su pare, Carlos Bettini, embajador argentino en España, quien también estuvo presente en la audiencia, aseguró a la agencia que “si bien (el juicio) ocurrió 37 años después, es reparador. Se hizo justicia y el tribunal en un año hizo maravillas para arribar a este fin. Me voy con la satisfacción se poder contarle a mi madre a España que se hizo justicia”.

El juicio oral y público duró más de 10 meses, en el se prestaron las declaraciones de más de 130 testigos y se investigaron los casos de más de 120 víctimas que estuvieron en ese centro y cuatro homicidios conexos.

Además, se juzgó la sustracción de Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa y de Natalia Suárez Nelson, nacidos mientras sus madres estaban cautivas en un centro clandestino de detención, tras lo cual fueron apropiados y décadas más tarde recuperaron su identidad, añade Télam.