Colombia, país dividido, con un ultraderechista vencedor en primera vuelta

Camilo Rengifo Marín

Los resultados de la primera vuelta electoral en Colombia evidencian que, al igual que cuatro años atrás,  el país está dividido claramente en dos, y que  ya entró en la senda sudamericana de ardua confrontación, inestabilidad, conflictividad social, que significó por más de 16 años, el vaivén pendular en la conducción del gobierno, en una  disputa que también está determinada por la crisis que sobrelleva la hegemonía imperial de  Estados Unidos

Abelardo de la Espriella, en Barranquilla, este domingo.

El triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia sorprendió dentro y fuera del país, pues el progresista Iván Cepeda lideró todas las encuestas desde que se convirtió en abanderado del Pacto Histórico hasta el cierre formal de las campañas. De la Espriella obtuvo 43.7 de los votos; Cepeda, 40.9 por ciento; Paloma Valencia, 6.9 por ciento, y Sergio Fajardo, 4.2 por ciento. Estos números son preliminares y no remplazan la validación manual de las actas.

El resultado invierte el orden de 2022, cuando la izquierda de Gustavo Petro encabezó la primera vuelta.

Cepeda realizó una campaña apacible, suscribiendo todas las consignas del gobierno de Petro y casi sin anuncios de importancia, un contraste total con el despliegue vibrante de De la Espriella, que durante la última semana ganó la narrativa de la elección Para Cepeda todo se redujo a defender la agenda social y económica del gobierno de Petro. Por estas horas, en su bunker se impone la lectura de que faltó un discurso más consistente respecto a la seguridad.

El Pacto Histórico ratificó su piso de las elecciones de hace cuatro años, con un 40%, pero solo tuvo éxito en las geografías más periféricas y en Bogotá. El voto joven, urbano y las clases medias se inclinaron por el ultraderechista.

Abelardo de la Espriella, un mediático abogado penalista de 47 años, sin trayectoria política, se enfrentará en el balotaje del 21 de junio con el líder de izquierda Iván Cepeda. Detrás de la puesta en escena del “outsider” que promete salvar a Colombia del “abismo petrista”,el historial del excéntrico De la Espriella incluye sospechas de vínculos con paramilitares y negocios turbios con sus defendidos.

Durante su campaña ha impulsado sus vínculos con la red ultraderechista global, que hoy se regocija ante la posible llegada de un nuevo liderazgo en un país que durante años fue la excepción.

Muchas miradas están puestas en el apoyo de Donald Trump. Con su Estrategia de Seguridad Nacional, además de las políticas de diverso orden, EEUU pretende recuperar su pleno control sobre una gran parte del mundo, sobre todo los países hacia el norte de la línea ecuatorial, donde está Colombia. ¿Cómo actuará Trump para inclinar el péndulo en dirección a sus intereses? Esa decisión pesará de manera notable en el resultado de la segunda vuelta.

Iván Cepeda, derrotado en la primera vuelta

En las tres semanas que restan hasta la segunda vuelta, el progresista Pacto Histórico habrá de organizarse, convencer, movilizar y agotar sus energías en la doble tarea de conquistar a los indecisos y concientizar a los simpatizantes pobres de la ultraderecha acerca de los daños que se infligirían si le dan el poder a quien los desprecia como individuos y como conjunto.

Para entender estos resultados e interpretar su significado juegan varios factores, que, reafirman las dificultades de las empresas encuestadoras para registrar de manera adecuada a los votantes de ultraderecha, un fenómeno observado en las tres elecciones a las que se ha presentado Donald Trump, así como en los comicios argentinos a los que han concurrido el presidente Javier Milei y su partido La Libertad Avanza,

No se puede caracterizar la derrota de Paloma Valencia (juntó apenas el 7% de los sufragios) como la del uribismo, ya que todo indica que hace semanas la senadora fue abandonada  por el liderazgo y las estructuras de esa formación de nombre deliberadamente engañoso, que abraza las causas más reaccionarias y que nació como brazo político del paramilitarismo. Los votos que debían ir para Paloma se trasladaron a De la Espriella.

“Lo testaruda que es la realidad. Hay segunda vuelta, por celebrarse el próximo 21 de junio. Una realidad no valorada por muchos, todos aquellos que afanados por el deseo, con gran peso ideológico, creían y difundían que era posible ganar en primera vuelta”, señala Desde Abajo, en referencia a los líderes del pacto Histórico del presidente progresista Gustavo Petro.

Álvaro Uribe y Abelardo De la Espriella tienen complicidades y lazos que se remontan por lo menos a inicios de siglo . el padre del actual candidato fue uno de los primeros políticos que dieron su apoyo al ex mandatario, quien lo recompensó con una notaría. Años después, Álvaro y Abelardo coincidieron en las maniobras para dar impunidad a los paramilitares que cometieron crímenes de lesa humanidad con el financiamiento y las órdenes de la oligarquía terrateniente. En esta campaña, Uribe ha evitado criticar a quien supuestamente era su adversario,

REDES SOCIALES Abelardo de la Espriella
De la Espriela viaja en avión privado, se pasea en su Rolls Royce y alterna estancias entre EEUU e Italia

Pero aún cuando se enfrenta a todo el poder económico y mediático, Cepeda cosechó más votos que los obtenidos por Petro hace cuatro años, y en este periodo se ha consolidado una importante base popular consciente de que en las urnas se juega el destino del país y la vida misma de muchos progresistas, en un país donde más activistas y campesinos son asesinados por oponerse al robo de la tierra y el saqueo de sus recursos.

Mientras, surgen  sospechas de nexos  con paramilitares y negocios turbios, detrás de De la Espriella, quien como abogado  defendió a parapolíticos (políticos paramilitares) y empresarios acusados por estafas. Según revelaciones periodísticas, a ello se debió el gran salto económico y su vida de lujo.

El periodista Daniel Coronell, que lo investigó para la revista Semana, señala que “Él empezó a través de la Fundación Iniciativas Para la Paz (Fipaz). Iba a unos foros organizados por los paramilitares, en donde el orador principal era un jefe paramilitar que se conocía con el alias de Ernesto Báez, pero en realidad se llamaba Iván Roberto Duque. De la Espriella antes tenía una pequeña oficina en un sector muy modesto de Bogotá, y de repente, a raíz de una defensa de lo que en Colombia se ha llamado los parapolíticos, que eran políticos financiados por paramilitares, terminó volviéndose muy rico”.

De La Espriella Lawyers - Firma de Abogados ColombiaLa firma de De la Espriella pasó de facturar 11 millones de pesos colombianos a 2000 millones, casi un millón de dólares de la época en 2006, según recuerda el periodista de investigación. “Ese año, el joven abogado aparece vinculado a una licitación para la construcción de la terminal del aeropuerto de Bogotá, El Dorado, en representación de una sociedad en la que había unas personas muy cuestionadas por corrupción y terminaron varios de ellos en la cárcel.

 Lawyers Enterprise estaba cobrando 800 mil dólares por asesorías jurídicas cuando había firmas de abogados mucho más prestigiosos que no cobraban, sino la mitad de eso. Los papeles contables de esa compañía mostraban que el año anterior había tenido algo así como 400 dólares de utilidad. Entonces, pasar de 400 dólares de utilidad a un contrato de 800 mil, pues parecía un salto grande”, escribió por entonces Coronell en Semana una columna titulada “El apoderado”.

De la Espriella defendió a políticos acusados de nexos con los paramilitares, como la excongresista Eleonora Pineda. “Era amiga de mi mamá”, contó de quien en 2008 fue condenada por parapolítica, como también lo fueron Dieb Maloof y Rocío Arias, también clientes suyos.

Aviones y estafas

Daniel Coronell opinión
El avión privado de Abelardo de la Espriella …

En tanto amasaba su fortuna, De la Espriella ostentaba de ella viajando en avión privado, siendo que en Colombia no hay registro de abogados que tengan un avión privado. Cuenta Coronell que “El abogado que me demandó en Estados Unidos por cuenta de él, pues, porque él no puede ejercer el derecho en Estados Unidos, es Bruce Rogow, que era el abogado de Trump. Estaban empeñados en que era una difamación y que querían dejarme en la calle”.

La abogada del periodista, especialista en primera enmienda, dentro del proceso civil en EE.UU. preguntó por el origen de la fortuna de De la Espriella y que contara quiénes habían sido sus clientes sin revelar información confidencial. “Esa solicitud de Discovery en una corte civil de Miami fue suficiente para que él inmediatamente presentara el desistimiento de la demanda, después de cuatro años”.

David Murcia Guzmán, líder de la enorme pirámide financiera DMG que dejó a más de 200 mil víctimas de bajos recursos en la ruina, a quien De la Espriella defendió cuando el gobierno de Uribe ordenó cerrarla en 2008, dijo recientemente sobre su otrora abogado: “Es un ladrón, un traicionero, me dejó tirado”.  Murcia también lo acusó de haberle pedido 760 millones de pesos para “tocar” congresistas y aseguró haberle pagado cinco mil millones de pesos en honorarios, antes de que lo abandonara cuando quería entregarse a la Fiscalía. Murcia terminó extraditado a Estados Unidos por lavado de dinero.

Exclusivo
Juan Carlos Sierra, alias el Tuso,y el caso Uribe

“Abelardo es un bandido”, afirmó en 2010 el narcoparamilitar Juan Carlos Tuso Sierra, quien aseguró que De la Espriella le pidió un millón de dólares para asegurar su permanencia en la justicia transicional creada para juzgar a los paramilitares desmovilizados. De la Espriella negó estas acusaciones, y mostró un video posterior de Tuso Serra en el que se retracta.

De la Espriella también fue estratega jurídico de Alex Saab, el controvertido empresario colombiano y exministro de Industria de Venezuela detenido en Nueva York por lavado de activos. Admirador confeso de Trump y de Milei, De la Espriella ha dicho que su bufete rompió relaciones con Saab en 2019, buscándose desmarcarse de todo el asunto.

*Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)