El Mundial de Trump, la FIFA que mira para otro lado y el terrorismo de Estado
Gustavo Veiga
Mientras el mundo nos devora las tripas con sus peligros de guerra planetaria, Trump sigue subido a su pedestal bélico. Narcisista depredador, necesita del Mundial de fútbol para fugar hacia adelante. La historia se repite, como en antiguas dictaduras, incluida la nuestra en 1978. Su sueño de líder perpetuo de un imperio decadente se agita al compás de su deterioro cognitivo y/o posible demencia frontotemporal.
Aquel diagnóstico clínico ya lo evaluaron especialistas como Harry Segal, profesor titular…