IMMANUEL WALLERSTEIN| El 26 de octubre la presidenta Dilma Rousseff, de Brasil, del Partido dos Trabalhadores (PT), ganó la reelección en la segunda ronda de votación por escaso margen contra Aécio Neves, del Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB).
MACIEK WISNIEWSKY| Apuesto que ni los spin-doctors del Vaticano se imaginaban que su re-branding iba a ser tan exitoso. Que en poco tiempo convertirían a Jorge Mario Bergoglio, conservador cercano a los sectores más reaccionarios de la Iglesia argentina durante la dictadura
ÁLVARO GARCÍA LINERA| Lo que ha sucedido en Bolivia en la última década, es la emergencia y consolidación de un tipo de integración lógica y moral de la sociedad, esto es, de una manera casi unánime de entender el mundo y de actuar
MARAM SUSLI | EE.UU. considera el bombardeo de oleoductos en Siria, afirmando que es un intento de cortar los inmensos beneficios que obtiene el EI de los campos petrolíferos capturados.
GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ|Hanna Arendt acuñó la expresión “banalidad del mal” para expresar que “algunos individuos actúan dentro de las reglas del sistema al que pertenecen sin reflexionar sobre sus actos”, como el uso por Israel de la tortura sistemática, el apartheid del pueblo palestino, la extirpación quirúrgica de “elementos terroristas”
THALIF DEAN| La epidemia de ébola en África occidental, que ya mató oficialmente a más de 4.500 personas, también amenaza con desencadenar una crisis alimentaria en los países donde se concentra, de por sí asolados por la pobreza y el hambre.
EL HUFFINGTON POST | Teresa Romero ha logrado superar el ébola tras contagiarse del misionero español Manuel García Viejo, que fue repatriado de Sierra Leona con la enfermedad
RT | Durante la época del apartheid en la década de 1980, el Dr. Wouter Basson lanzó en Sudáfrica un proyecto de armas biológicas secretas llamado Proyecto Costa, recuerda el portal de investigaciones independientes Old-Thinker News, y su autor, Daniel Taylor.
ROBERTO FISK| estoy pensando si “EI” –o Estado Islámico o Isil– no es más real en Internet de lo que es en la Tierra. No, por supuesto, para los kurdos de Kobani o los yazidis o las víctimas decapitadas de este extraño califato. ¿Pero no es hora de que tengamos conciencia de que la adicción a Internet en la política y la guerra es aún más peligrosa que las drogas duras?