Arranca el diálogo político en Venezuela… sin María Corina

Álvaro Verzi Rangel

El esperado inicio de las conversaciones entre el gobierno de Venezuela y un sector de la oposición, previsto para el primero de agosto,  quedó reducido a una llamada telefónica: el presidente de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez publicó un comunicado en el que aseguró haber hablado por teléfono con Dinorah Figuera, representante de la opositora Asamblea Nacional de 2015, .

Las grietas de este nuevo intento de negociación asoman en la propia versión de Figuera. En su comunicado, la opositora sostuvo que la conversación dio inicio a un proceso de diálogo “para la transición democrática”, situando en segundo plano la atención a los afectados por el desastre producido por los dos terremotos que asolaron el litoral central venezolano.

De acuerdo con el comunicado oficial emitido por Jorge Rodríguez, este acercamiento tiene como objetivo principal «aunar esfuerzos para brindar atención a las víctimas del ‘doblete sísmico’ ocurrido el pasado 24 de junio, así como trabajar en beneficio del país».

Tres ejes

Ambas partes acordaron una primera sesión presencial en Caracas la próxima semana centrada en tres ejes: atención a las víctimas del doble terremoto, fortalecimiento de la democracia, y derechos y garantías políticas. También aseguraron haber definido “metas claras y verificables”, aunque sin precisar cuáles.

Al igual que el Gobierno de Delcy Rodríguez cuenta con la tutela de Washington, este proceso ha sido diseñado desde el Departamento de Estado. La administración estadounidense decidió rescatar la figura de la Asamblea Nacional de 2015, a la que Donald Trump dio reconocimiento en 2019 cuando Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino. La instancia se ha mantenido en pie con una alineación reducida gracias al respaldo de EEUU, que le otorga facultades jurídicas sobre el control de los activos venezolanos en el extranjero.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que este proceso marcará el inicio de la transición política en Venezuela, dentro del plan de tres fases trazado tras la intervención militar que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. “Un grupo que representa a la Asamblea Nacional de 2015 —según el libreto de Washington la última elegida democráticamente y a la que reconoció como el gobierno legítimo— se reunió con el gobierno interino y acordó establecer un formato y un foro no solo para las conversaciones de reconciliación, sino también para iniciar el proceso de transición que necesita el pueblo venezolano”, señaló el pasado 20 de julio.

El gobierno nombró la comisión de seis personas que acompañará a Jorge Rodríguez: la ministra de Educación Universitaria, Ana María San Juan —incorporada al Gabinete tras la remodelación institucional tras el ataque de EEUU del 3 de enero y el secuestro del presidente Nicolás Maduro—; el diputado Jorge Arreaza, quien lideró la implementación de la ley de amnistía; Pedro Infante, vicepresidente de la Asamblea Nacional  y las parlamentarias de las juventudes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) América Pérez y Génesis Garvett.

Figuera también  hizo oficial su equipo, que estará integrado por diputados de Primero Justicia y Voluntad Popular, los supervivientes de la Asamblea Nacional de 2015 cuyo periodo legal venció en 2020. Ambos partidos integran la Plataforma Unitaria Democrática, coalición que semanas antes de este anuncio había firmado un acuerdo en Panamá para que María Corina Machado liderara las negociaciones con el Gobierno para fijar un cronograma electoral.

A Figuera la acompañarán Marco Aurelio Quiñonez, Ramón López, Jorge Millán, Sergio Vergara y Juan Miguel Matheus, junto a un equipo de apoyo compuesto por Macario González, Desiree Barboza, Julio César Moreno y Elimar Díaz.

Camino al diálogo

Este diálogo arrancó de forma abrupta el pasado junio, cuando Figuera -quien de la mano de EEUU reemplazaría a María Corina Machado al frente de la oposición derechista, aterrizó en Venezuela tras siete años en el exilio para reunirse con Jorge Rodríguez. Figuera ha insistido en que su rol es puramente institucional y que lo ha asumido a petición de Washington.

La agenda

Ambas partes acordaron la agenda general de temas y definieron que la primera ronda de diálogo presencial se realizará la próxima semana en Caracas. Los puntos centrales establecidos para esta fase inicial son: Atención al doble terremoto, fortalecimiento de la democracia, y derechos y garantías

Aunque no se han detallado los objetivos finales, se prevé que aborden la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, un trámite que el Parlamento dominado por el chavismo inició hace semanas y que permanece en suspenso. También se ha sopesado la restitución legal de los partidos políticos intervenidos por la justicia chavista. El calendario de conversaciones se extenderá de agosto a diciembre. Periodistas vinculados a la oposición aseguran que la designación de un nuevo consejo electoral sería el último tema a abordar.

El subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales de Estados Unidos, Dylan Johnson, celebró el avance y reiteró que Washington mantendrá su apoyo a los esfuerzos “liderados por los venezolanos”La convocatoria a un nuevo proceso de diálogo abre una grieta en la dirigencia opositora. Mientras partidos como Voluntad popular y Primero Justicia expresan su respaldo a la iniciativa, la líder opositora, María Corina Machado, junto a Edmundo González Urrutia ponen distancia.