Argentina: se nota mucho que la campaña entró en la recta final

37

EMILIO MARÍN | El domingo próximo se vota. Si algún despistado no lo recordaba, varios hechos de la semana habrán servido para que se diera cuenta. Hay muchas operaciones políticas tratando de influir en el voto.
20131014103904La Arena

Una maniobra política, incluida en el rubro de las sucias, fue perpetrada contra el candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria en Capital Federal, Juan Cabandié.

El sábado de la semana pasada empezó a circular primero en las redes sociales e inmediatamente en los medios del grupo Clarín, un video donde Cabandié discutía y en parte maltrataba a una joven agente de tránsito en Lomas de Zamora. El intendente de esa ciudad es Martín Insaurralde, candidato a diputado por el FPV en Buenos Aires. Él también salía lastimado del episodio porque ocurría en su terruño y porque en un fragmento del video Cabandié aparecía llamando a alguien, que podía ser el mismo intendente, pidiendo “un correctivo” para Belén Mosquera, a la que tildaba de “desubicadita”.

Luego se conoció que el video duraba 40 minutos, pero la edición, privilegiando los tramos donde el nieto recuperado por Abuelas lucía más agresivo con la inspectora, no superaba los 4 minutos. Un cuidadoso trabajo de corte y edición lo dejaba muy mal parado.

La primera crítica que se puede hacer al legislador porteño es que actuó en forma descomedida y casi patronal con una empleada, aún si ésta hubiera actuado regular o mal. Para colmo el “correctivo” reclamado llegó en forma de cese del contrato de Mosquera, con lo que Cabandié apareció casi como provocando ese despido.

Sin embargo, el mayor cuestionamiento político que se podría hacer al conductor del auto detenido un largo rato fue que centró su discusión con la joven agente y perdió de vista a los elementos más peligrosos: los gendarmes que lo filmaban ilegalmente. Atender a lo accesorio y desatender el frente principal por donde viene el golpe más contundente suele ser la razón de una derrota. Es así en la guerra, el boxeo y también la política. Cabandié debía saberlo.

En un día lo supo, al declarar que la jugada podía venir de altos mandos de Gendarmería, que depende del ministro Arturo Puricelli y el secretario de Seguridad Sergio Berni. Y esto es lo más preocupante: la Gendarmería filma ilegalmente, luego de haber sido acusada de espionaje con el programa X. Confirmando el origen del video, el ex vocero de los gendarmes que se amotinaron en 2012, Raúl Mazza, admitió que había aconsejado a sus ex camaradas que dieran amplia difusión al video. Depurar y democratizar esa fuerza es la lección fundamental del episodio. Lo demás tiene su importancia, pero no se morirá nadie. Cabandié será diputado y Mosquera podría volver al tránsito. Con algún retoque estético, en una de esas imita a la chica de Policía Aeroportuaria que se hizo vedette. Hasta Jorge Lanata escribió que la vio a Mosquera “tristemente frívola” en la tapa de Noticias. El 27 de octubre ya habrá pasado.

Sólo sospechas

El atentado a balazos en Rosario contra el domicilio del gobernador Antonio Bonfatti no debería ser pasado por alto en este registro de maniobras previas a la votación. Los balazos existieron y dentro de la casa estaba el gobernador y su familia. No se trató de un invento. Una vez producido empezaron a aflorar las inconsistencias de la actuación policial, porque el único detenido debió ser liberado por falta de pruebas, luego de denunciar que las armas le habían sido plantadas.

Ahora resurge la hipótesis de que el delito pudo haber sido cometido por policías en conexión con bandas del narcotráfico de esa provincia. Tal vínculo era evidente desde la renuncia y detención del jefe de Policía anterior, precisamente por vínculos con los carteles de la droga.

¿Será que a Bonfatti lo quieren limpiar esos sectores de la Policía y del delito justo antes del comicio? En tal caso lo han favorecido, porque el afectado recibió el aliento de un amplio espectro político provincial y nacional. Esa victimización, que podría tener más respuesta electoral de la que ya le reconocían las encuestas al acuerdo socialismo-UCR, terminaría perjudicando a la lista del Frente para la Victoria-PJ encabezada por Jorge Obeid.

En esa categoría de hechos sospechosos, donde no hay todavía pruebas de que se trate de un atentado, pero que tiene un evidente costado electoral, entra el nuevo accidente ferroviario en Once. Ayer a las 7 y 25 horas el tren Chapa 5, embistió el paragolpes del andén 2, el mismo de la catástrofe ferroviaria de febrero de 2012. Hubo 80 heridos atendidos por el SAME y derivados a 12 hospitales, lo que da entidad de cosa grave al suceso, aunque no en la misma escala del tremendo accidente anterior que costó 52 muertos y 700 heridos. Esta vez no se incrustaron los vagones entre sí.

Ya no está el impresentable secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi para buscar atenuantes con comentarios sobre que el día de la tragedia había sido feriado o no, pero no faltarán los críticos del gobierno que dirán que si el de ayer no fue peor fue porque era sábado y viajaba menos gente.

¿Otra vez fallaron los frenos? ¿O es que entre los motorman existe una gran cantidad de ineptos, dormidos y hasta integrantes de alguna asociación ilícita para instigar atentados en Once?

Ya saldrán los sindicalistas Maturano y Sobrero a defender la honra de los conductores de La Fraternidad. El cronista está más dudoso que nunca sobre esa buena conducta. Son muchas casualidades juntas, en el mismo Sarmiento, misma estación y mismo andén. Es previsible el empleo electoralista que hará la oposición de este nuevo accidente, borrando de la memoria colectiva los últimos anuncios de Florencio Randazzo desde China sobre que el año próximo se habrá completado la provisión de mil nuevos coches para diversos ramales. De eso el 27 de octubre se acordarán muy pocos.

Tiro en el pie

No todos los infortunios que caen sobre el oficialismo son obra de la oposición. Algunos son favorecidos por medidas o actitudes de sus dirigentes, como se comentó de la actuación de Cabandié en Lomas de Zamora.

Algunos de esos errores no tienen categoría de error coyuntural sino más bien estratégico, como la decisión del ministerio de Economía, oficializada por el Jefe de Gabinete y publicada el viernes 18 en el Boletín Oficial como resolución 598, de pagar 500 millones de dólares a cinco empresas multinacionales y fondos de inversión que habían litigado contra Argentina en el Ciadi. Se trata del tribunal arbitral del Banco Mundial donde Argentina es el país más demandado. Venezuela está en el segundo lugar.

Una de las beneficiadas es Azurix-Enron, que prestaba un pésimo servicio en el agua potable del conurbano bonaerense hasta que se llegó al lógico cese de la concesión. Otras tres fueron CMS Gas, Continental Casualty y Vivendi. La quinta favorecida, National Grid, no fue al Ciadi sino a los tribunales de Derecho Mercantil Internacional.

Hasta ahora el gobierno se negaba a pagar los fallos adversos en el tribunal del Banco Mundial, tan afecto a las multinacionales que hubo varios países que se retiraron de allí (Venezuela, Ecuador y Bolivia).

Argentina se quedó y, peor aún, el ministro Hernán Lorenzino convino pagar aquella importante suma. Su argumento es que oblará con “bonos domésticos”, que en realidad son bonos dolarizados como el Boden 2015 y Bonar 17. Otro embellecimiento de la operación es que se restó un 25 por ciento del monto reclamado, por lo que se pagarán 500 millones de dólares en vez de 677 millones.

Los funcionarios creen que esta normalización los dejará en buenas relaciones con el Banco Mundial, con la posibilidad de conseguir nuevos créditos suyos.

La administración Obama dejó saber que apoya el acuerdo, lo califica de avance importante y en consecuencia lo recibe con gran beneplácito.

Si el imperio valora como tan positivo lo negociado por Lorenzino con las autoridades del Banco Mundial, con las que acordó durante la Asamblea Anual de la entidad y el FMI, la conclusión lógica debería ser la opuesta. Décadas de relación con los organismos internacionales han demostrado fehacientemente que ese vínculo sólo refuerza la dependencia y provoca empobrecimiento y sistemáticas crisis que pagan los más débiles, como en 2001-2002.

El ciclo empezado en 2003 tenía uno de sus mejores componentes en la puesta de distancia con esos poderes, sobre todo desde 2005. Lamentablemente el gobierno ha tomado la decisión de desandar ese camino más independentista. Una grandísima pena que quizás haya sido pensada para correrse hacia el “centro” de la escena y ganar votos de esas franjas que reclamaban la “reinserción” de Argentina en el mundo.

Fue como pegarse un tiro en el pie y un craso error. Esas franjas ya tienen dos candidatos fundamentales, Sergio Massa y Mauricio Macri. Sobre todo el primero, mimado por los 1.200 empresarios top reunidos en el 49º cónclave de IDEA. El intendente de Tigre también se mostrará con el ex alcalde republicano de Nueva York, Rudolph Giuliani, fundador de la política de “mano dura” conocida como “Tolerancia Cero”.

Giuliani tendrá algunas cosas para enseñar, pero también llevará muchas otras para su arsenal del Manhattan Institute. En Tigre y zona norte la policía, Prefectura y Gendarmería hacen cosas brutales, muy superiores a la neoyorquina.

Fuente: http://www.laarena.com.ar/opinion-se_nota_mucho_que_la_campana_entro_en_la_recta_final-103486-111.html