Argentina: A pesar del paro, el gobierno macrista festeja

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AR macri gestoJuan Guahán-Question Latinoamérica

Van 80 días de gobierno y un importante paro nacional, con movilización, de los trabajadores estatales no le borró la sonrisa al gobierno. Tiene para festejar que el acuerdo con Sergio Massa le permite convalidar los DNU; el arreglo docente alejó el peligro de un paro nacional; avanzó en la negociación con los “buitres” y se fortalece en lo internacional con visitas de los mandatarios de Italia, Francia, Obama y el viaje al Vaticano.

No es común que a menos de tres meses la nueva administración del gobierno se enfrente con un paro nacional de los trabajadores estatales. Tampoco es común que lo que fue la jefatura de otro gobierno que tenía el control total del manejo del Estado de repente se encuentre con el hecho que los consecuentes de ayer (gobernadores y funcionarios) ahora renieguen de aquel pasado y busquen un lugarcito bajo el sol del nuevo poder. Sin embargo hay un par de cuestiones que lo explican.

La profundidad de la crisis económica con la que el kirchnerismo entregó su administración el pasado 10 de diciembre, es una de ellas. Esta situación complementada por un estilo de gobierno centrado en el “ninguneo” y no en el consenso hizo que gobernadores y funcionarios se sintieran liberados de su dependencia anterior y ahora trasladen esa dependencia hacia las nuevas autoridades.

Están en la raíz del problema: Un déficit fiscal (lo que entra y sale de la Caja del Estado) superior al 7%; una inflación indomable en medio de una economía estancada por falta de divisas acompañada de un deterioro en los precios de nuestros productos exportables; un crecimiento del consumo que no había sido acompañado por igual avance de la infraestructura necesaria para mantenerlo, ni tampoco del consecuente incremento productivo. Todo ello se mantenía, como si no pasara nada, rascando el fondo de la olla y en base a desiguales subsidios. Pero la realidad es la realidad y ponía los límites respecto al futuro y el desafío que el mismo suponía.

La continuidad de lo que había era insostenible en el tiempo. Quedaban dos caminos a la vista. Uno era, avanzar en un “ajuste”, gradual o de shock, pero ajuste al fin. El otro, hacer que los sectores que históricamente se habían beneficiado pagaran el costo de los cambios necesarios y convocar al pueblo a un sacrificio y colaboración para poner en marcha un nuevo modelo fuertemente industrialista, centrado en el mercado interno y con una importante presencia asociada del Estado y las organizaciones populares, las cuales deberían asegurar la participación, organización y sacrificio de los sectores que representan.

Los tres candidatos con mayores posibilidades, Mauricio Macri, Daniel Scioli y Sergio Massa, no tenían dudas que –más allá de sus discursos- la primera opción sería la propia. Macri, convocando a su gobierno a los gerentes (CEO) de grandes empresas, adoptó esa política y puso a esos administradores al frente del Estado.

En función de lo anterior ha tomado medidas, fundamentalmente en materia de empleados del Estado y reducción de subsidios (energía entre ellos) que –junto al incremento de la inflación- están produciendo muchas dificultades en gran parte de los hogares argentinos.

Ese es el fundamento del paro y movilización de los empleados estatales nucleados en ATE, pero es también la necesidad de los gobernadores que, a falta de una norma que establezca una coparticipación razonable dependen de la voluntad del Ejecutivo Nacional para responder a las demandas de su pueblo.

El acuerdo con Massa y la convalidación de los DNU

massa_macriMientras el PJ se revuelve mordiéndose la cola, Massa viene corriendo de atrás y confirmando que sabe de qué se trata este tema del poder. Ahora vuelve a estar en el centro de las decisiones políticas. Macri necesitaba la ratificación de sus DNU, comenzando por aquél que reiteraba que a las provincias se les seguiría descontando el 15% de ingresos coparticipables. Después de un Fallo de la Corte planteando que ese descuento no debía hacerse a las Provincias de San Luis, Córdoba y Santa Fe, Cristina -en los últimos días de su gobierno- amplió ese reconocimiento a todas las provincias.

El macrismo necesitaba dar marcha atrás con esa decisión dadas sus dificultades de Caja. Acudió a un DNU manteniendo esa quita. Las provincias se enojaron y FpV planteó que no aprobaría ese DNU. En la Comisión Bicameral de Trámites Legislativos las cosas estaban difíciles. Había 8 votos del FpV, 6 de Macri y otros dos que correspondían a Massa y Rodríguez Saa.

El desempate era a favor del macrismo, pero había que empatar la votación. Massa, no daba su voto y obligó a una negociación. El gobierno nacional dictó el Decreto 406/16, redactado en base a un texto acercado por Massa, donde se establecía que ese 15% sería eliminado en 5 años, a razón de un 3% por año, comenzando en el 2016. Así consiguieron el voto que faltaba. Macri festejó, Massa mucho más y los gobernadores lo saludaron con mucha simpatía y agradecimiento, bajo la enojada mirada de los kirchneristas que habían impuesto el No, dentro del FpV.

Iba a sonar la campana y los docentes arreglaron

En la mayor parte de las provincias mañana se tendrían que reiniciar las clases. Como todos los años, las últimas horas vienen cargadas de negociaciones en torno a la Paritaria Nacional que fija los mínimos para todo el país. Este año no fue distinto y recién el jueves a última hora se llegó a un acuerdo, con un incremento ahora y otro a mediados de año. Ahora la discusión se remite a cada una de las provincias y allí habrá para todos los gustos. A esta hora en muchas de ellas continúan los debates y ya hay algunas que manifestaron que mañana no habrá clases y otras que sí. Sin contar que en algunos distritos unos gremios arreglaron y otros no.

El arreglo con los “buitres”buitres en la luna

La cuestión de los holdouts o “fondos buitres” forman parte de nuestra historia de los últimos años. Son el aspecto residual del default del 2002. En su totalidad representan apenas el 7% de quienes arreglaron con el Canje de Bonos del 2005 y 2010. Su vigencia mantiene cerrado el crédito a nuestro país o las altísimas tasas de interés que tenemos que pagar por aquellos que conseguimos, ellos van entre el 7 y más del 9% en anual en dólares. Su negociación definió aspectos claves de nuestra economía y política internacional. Cuando el kirchnerismo quiso restablecer sus vínculos con el mundo financiero internacional pagamos una serie de cuentas pendientes: La deuda con Repsol, los juicios con el CIADI, La deuda con el Club de París. Con esos pagos esperábamos que los Estados Unidos nos ayudaran haciendo que la Suprema Corte de ese país desautorizara al Juez Griesa y pudiéramos acudir a los créditos internacionales. Cuando ello fracasó el gobierno argentino se puso a la cabeza de la denuncia contra ese nefasto sistema y entramos en cortocircuito con los Estados Unidos fortaleciendo nuestros vínculos con China y Rusia.

Durante los recientes 12 años del kirchnerismo el gobierno optó por pagar lo reclamado, sin investigar sobre su legalidad y legitimidad. Se cambiaron las banderas de no pagar hasta su investigación por las de pagar con “quitas” y así fue como nos transformamos, según la propia Cristina, en “pagadores seriales”.

Ahora con el aval del Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, el gobierno está logrando que el Juez Griesa y su negociador nos ayuden a resolver los temas pendientes y poder pagar. Hacia ese rumbo parecen encaminadas las negociaciones. El gobierno festeja el paso actual que lo pone en condiciones de cerrar este acuerdo. A partir de allí espera la llegada de las divisas que puedan darle aires y lograr que la economía vuelva a andar. La oposición del FpV está dispuesta a resistir a esos acuerdos. En el reciente Congreso partidario, las tendencias cristinistas, intentaron hacer aprobar una resolución en ese sentido. De hecho el acuerdo con los buitres demanda la derogación de dos leyes (“Ley Cerrojo” y de “Pago soberano de la deuda”). Allí volverá a manifestarse esta oposición.

 Crece el perfil internacional del presidente ar macri y renzi

Hace pocos días recibimos la vista de Matteo Renzi, Primer Ministro de Italia. Esta semana estuvo Francoise Hollande, Presidente de Francia. La encargada de despedirlo fue la Canciller Susana Malcorra, porque el Presidente Macri se encontraba volando a Italia para entrevistarse y recomponer las relaciones con Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, en Roma. Allí, una reunión extremadamente protocolar habrá que ver si permite mostrar un aflojamiento de mutuos resquemores existentes. En la misma Roma, volvió a encontrarse con el Premier italiano y luego con el Presidente de ese país. El 24 de marzo, el mismo día de una conmemoración muy sentida por los argentinos, nos visitará Barack Obama, el Presidente de los Estados Unidos. Vendrá de Cuba, donde simbólicamente tratará de dejar cerrado más de medio siglo de dificultades, algunas de ellas tan graves que nos colocaron al borde la Tercera Guerra Mundial.

Detrás de estas crecientes relaciones se observan los ejes de la agenda oficial del gobierno. Allí encontramos una reiterada declaración de pragmatismo que encubre variadas cuestiones. Referenciarse como un adalid en la región en materia de Derechos Humanos, siguiendo la óptica estadounidense; tener un rol semejante respecto a Europa en el armado de un Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur También aspira a consolidar sus vínculos con el mundo financiero, avalado en el apoyo que ya le dan los Estados Unidos, pero sin romper los acuerdos económicos y financieros con China y Rusia, los cuales podrán ser revisados pero no cancelados.