El “Enjambre” iraní que desquicia a Washington

39

Imágenes satelitales confirman que la amenaza en el Estrecho de Ormuz radica en el “enjambre” de cientos de lanchas mosquito del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC), ocultas en búnkeres costeros y cuevas tácticas. Esta estrategia asimétrica permite a Irán mantener un bloqueo efectivo, incluso ante la presencia de la flota estadounidense.

Estas embarcaciones de 14-17 metros alcanzan 100 nudos y están armadas con misiles de crucero, minas y sistemas antiaéreos diseñados para inutilizar helicópteros Apache y fragatas enemigas. Su táctica de “golpear y huir” satura las defensas navales occidentales, complicando la respuesta de Washington.

El bloqueo impuesto por el “enjambre” mantiene paralizados a 800 cargueros y 20.000 marineros, afectando el 20% del petróleo mundial que transita por Ormuz. Fuentes en Teherán destacan que la dispersión a lo largo de 1.700 km de costa iraní evade los radares enemigos, asegurando control inteligente del estrecho.

Desafío Asimétrico a la Flota de EE.UU.

El IRGC opera desde bases subterráneas que protegen más del 60% de sus lanchas rápidas, permitiendo emboscadas sorpresa contra buques comerciales y militares. Pese al bloqueo naval de Trump, Irán ha incautado naves infractoras como el MSC-FRANCESCA, vinculado a Israel, demostrando la vigencia de su doctrina naval.

La economía mundial sufre colapsos por el cierre parcial de Ormuz, con senadores estadounidenses advirtiendo riesgos si se suman otros bloqueos como el de Suez por aliados iraníes. Irán exige el fin del bloqueo de Washington para reabrir el paso, elevando tensiones en un corredor vital para el comercio energético.