El magnate tech libertario Peter Thiel desembarcó en Argentina
Álvaro Verzi Rangel
En medio de una crisis social y económica de tal magnitud que pone en riesgo aquello por lo que el presidente libertario argentino Javier Milei trabajó desde su primer día en Casa Rosada y que creía asegurado después del triunfo electoral del año pasado: el monopolio político desde el centro hacia la derecha que lo consolide como único líder de la mitad de la sociedad, como Trump, apareció en Buenos Aires, Peter Thiel, dueño de PayPal y Palantir, con una agenda que incluye reuniones políticas, análisis de inversiones y un encuentro con Milei.
Thiel llegó a la Argentina con su familia, su esposo, el ex vicepresidente de BlackRock, Matt Danzeisen, y sus hijos. en plan familiar de varios días, acompañado todo el tiempo por un grupo de guardaespaldas y asistentes.Thiel nació en Alemania, en 1967, pero creció en California. Es uno de los inversores de capital de riesgo más influyentes del
ámbito tecnológico mundial y hoy está al frente de los fondos de inversión Clarium Capital y Founders Fund. a trayectoria de Thiel se vincula con la llamada “Paypal mafia”, agrupación informal de emprendedores que surgieron de la plataforma de pagos para fundar compañías como SpaceX, Tesla, LinkedIn y YouTube.
El Presidente explicó que diferenció entre los resultados económicos actuales —como la baja de la inflación y el crecimiento del PBI— y la construcción política necesaria para sostenerlos, remarcando la importancia de contar con estructura partidaria.
En su respuesta, Milei sostuvo que la clave del largo plazo radica en la “batalla cultural”, concepto central en su visión política. También señaló que la consolidación de su espacio en distintos distritos fue determinante para sostener su programa. Durante la charla, ambos abordaron además temas como los límites del Estado, el anarcocapitalismo y el impuesto a la riqueza, sobre el cual el mandatario expresó fuertes críticas, vinculándolo a una “manifestación de envidia”.
Mientras, Milei necesita ordenar la interna de su gobierno y de su liderazgo. Cuando el FMI no pudo ayudarlo fue con el Secretario estadounidense del Tesoro, Soctt Bessent. Cuando Bessent ya no alcanzaba fue a buscar a Donald Trump. Ahora que la ayuda de éste quedó demasiado, lejos vuelve a subir un escalón e ir a buscar al jefe: Peter Thiel, cuando las tensiones cambiarias volvieron a despertar en medio de la enorme crisis a la que llevó el liberatario xde la motosierra.

Thiel, es el dueño de Palantir, que puede brindar soluciones a muchos de sus problemas con la vigilancia masiva, el espionaje ilegal, la inteligencia interna, la persecución de disidentes, el terrorismo generalizado de que todos sepan que ya no existe la privacidad. Es poder duro, el tipo de poder que prometen desde su Manifiesto, publicado hace una semana, señala el analista Nicolás Lantos.
En el plano político, Thiel se declara libertario y ha criticado tanto el sistema político estadounidense como las formas de gestión propias de Silicon Valley, sosteniendo que “la tecnología debe superar a la política”. También suele cuestionar las democracias tradicionales.
Thiel es conocido por su visión libertaria y crítica hacia las democracias tradicionales, sosteniendo que la tecnología debe superar a la política”. Es cofundador de Palantir, empresa especializada en análisis masivo de datos para gobiernos y corporaciones, con contratos estratégicos en seguridad y defensa. La compañía ha generado polémica por su participación en vigilancia y control de información sensible, lo que ha despertado alertas sobre privacidad y posibles usos en Argentina. Además, Thiel ha sido un inversor clave en empresas como Facebook, SpaceX y Stripe, consolidando su influencia global en tecnología y capital de riesgo.
Mostró interés en adquirir propiedades en Buenos Aires y la Patagonia, considerando al país como un posible refugio ante crisis globales. Su enfoque de inversión se centra en proyectos con potencial de transformación estructural más que en retornos inmediatos, siguiendo la lógica de su fondo Founders Fund.
Manipulación
En un segundo nivel, los servicios de Thiel pueden servir como una extraordinaria maquinaria de manipulación
electoral. En el escándalo de Cambridge Analytica se utilizó tecnología y know-how de Palantir, para inclinar la cancha algorítmica a favor del gobierno de muchas formas. Ahora, la oposición deberá pensar y diseñar tácticas y estrategias asimétricas para contrarrestar esa realidad.
“No cuesta imaginarse que alguien como Thiel ordene al poder permanente argentino, siempre dispuesto a la subordinación, casi sin esfuerzo”, señala El Destape.
Esta es la tercera visita de Thiel a la Argentina, la primera el 27 de febrero de 2024, la segunda (que no figura en el registro pero la hizo pública el embajador estadounidense Alec Oxenford con un mensaje de tuiter), el 8 de mayo del mismo año. Las primeras dos veces que vino a la Argentina, fue para ver a Milei. Esta vez también se reunió con dirigentes políticos y con empresarios.
“Me pareció muy interesante el punto que hizo. Él reconoce y está al tanto de los logros, pero me hizo la pregunta más inteligente: ¿cómo se sostiene esto en el tiempo?”, reconoció Milei. No es solamente “curiosidad por el gobierno anarcocapitalista” sino un interés concreto en el marco de una estrategia más amplia. Obviamente Thiel tiene un plan, suyo, no de Milei..
Thiel se reunió con el expresidente derechista Mauricio Macri y el empresario Paolo Rocca, cuyo candidato para las elecciones presidenciales de 2027 no es Milei, sino la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien centralizó las negociaciones con Palantir durante sus dos años de gestión en ministerio.

Thiel busca un seguro: necesita garantizar la continuidad del alineamiento automático con el eje Washington/ Silicon Valley, desregulación en materia de IA y subordinación energética más allá de la duración del mandato de este gobierno. Milei también busca un seguro. Las chances de que el gobierno de Trump tenga un fin abrupto crecen, entre su avanzada edad y salud deteriorada, la posibilidad de una derrota en noviembre que desemboque en un juicio político o incluso la posibilidad creciente de que parte de su propia tropa, encabezada por el vice JD Vance, le de un golpe interno.
Los medios estadounidenses afirman que Vance es empleado de Thiel. El empresario le dio su primer trabajo, financió su primera empresa y luego pavimentó con millones de dólares toda su carrera política. Puede garantizar, llegado el caso, una sucesión ordenada.
Thiel quiere aprovechar las oportunidades que le ofrece el experimento anarcocapitalista argentino. Es una persona sumamente pragmática, no es incondicional con nadie. Es alguien que desarrolló la infraestructura de los genocidios y el terrorismo de Estado en el siglo XXI. Que no pestañaría antes de matar a millones, si es parte de su plan. Somos todos insumos descartables. Milei también. Quizás antes de lo que se imagina, señala Lantos.
*Sociólogo y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)