Brutal ataque a un exconvencional constituyente chileno

“No más zurdos” rayaron en el cuerpo del agredido

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Cecilia Vegara Mattei

“Viva Kast”, “No + Zurdos” son las frases que fueron rayadas en el cuerpo de Rodrigo Rojas Vade, exconvencional constituyente de Chile, quien fue hallado inconsciente, maniatado y rociado de gasolina a un costado de la Ruta 78, en la Región Metropolitana de Santiago. El ataque habría tenido lugar la noche del 11 de marzo, horas después de que el ultraderechista José Antonio Kast asumiera como presidente Desde la fiscalía no descartan el móvil político, a partir de las consignas encontradas en su brazo.

¿Coincidencia? El ataque habría tenido lugar la noche del 11 de marzo, horas después de que Kast asumiera como presidente y desde la prensa de oposición advierten la tibia y peligrosa reacción de mandatario ante un crimen por aparentes razones políticas

Rojas Vade habría salido a las 22:00 horas a comprar cigarrillos en la localidad rural de Pomaire. A las 23:50, Carabineros recibió una denuncia de abandono de vehículo en el camino entre Pomaire y Melipilla, la ciudad vecina. Se trataba del Citroën C3 color azul que la víctima usaba en su trabajo como chofer de aplicación. Los efectivos acudieron al lugar y encontraron el cuerpo tirado en la caletera, en medio de un charco de sangre. Las consignas políticas, escritas con fibrón negro, tuvieron que ser repasadas varias veces en sus brazos.Rodrigo Rojas, el constituyente chileno que fingió tener cáncer

 

En entrevista con Canal 13, el presidente José Antonio Kast se refirió al ataque contra Rodrigo Rojas Vade, afirmó que los culpables “van a recibir la misma sanción que va a recibir alguien que ataque a cualquier chileno”.

“Es inaceptable la violencia. Y yo en eso he sido constante en que tenemos que llamar al respeto, al orden. Y jamás usar la violencia en contra de alguien que se declara adversario político”, afirmó. “Los adversarios en Chile no son los que piensan distinto políticamente, los adversarios son los narcotraficantes, los líderes de crimen organizado, inmigrantes ilegales que vienen a delinquir. Esos son nuestros enemigos y adversarios”.

 Mientras, la vocera de gobierno, Mara Sedini, enmarcó el ataque como “una más de las situaciones que nos demuestran que en Chile estamos en una emergencia de seguridad”, a pesar de las consignas políticas rayadas en los brazos del exconvencional.

 

La senadora  Fabiola Campillai, condenó el secuestro y la brutal golpiza que mantiene en riesgo vital al exconvencional constituyente. Campillai, sobreviviente de graves violaciones a los derechos humanos durante el estallido social de 2019, calificó lo ocurrido como una atrocidad que no puede justificarse bajo ninguna circunstancia. “Nadie, absolutamente nadie merece ser víctima de una atrocidad como ésta”, expresó la senadora, al subrayar que las diferencias políticas deben resolverse mediante el debate democrático y no la violencia.

Rodrigo Rojas Vade salió del riesgo vital: las hipótesis sobre el ...

Desde la oposición, el senador Daniel Núñez (PC) tuiteó condenando “el criminal atentado en contra de Rodrigo Rojas Vade que lo tiene en riesgo vital. Fue un secuestro planificado por grupos de ultraderecha. Si no hay justicia ahora, se abre la puerta a que estos ataques se repitan”. La exconvencional Cristina Dorador también tuiteó, cuestionando “¿Es el comienzo de una persecución/acciones de odio contra los exconvencionales?”.

Habiendo sufrido graves lesiones en la cabeza, Rojas Vade fue ingresado en riesgo vital al Hospital San José de Melipilla y posteriormente trasladado al Servicio de Urgencia del Hospital San Juan de Dios, en Santiago. Según su comunicado institucional, el exconvencional se encuentra actualmente internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) bajo supervisión constante, pero “estable dentro de su gravedad”.

Las circunstancias concretas del ataque no han sido aclaradas. Según informa Canal 13 desde Chile, en el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de Fiscalía manejan dos hipótesis: por un lado, la de un móvil político, por las consignas rayadas en su cuerpo; por el otro, la vinculada a un conflicto por drogas, que atribuiría lo escrito a un intento de desviar el foco de la investigación.

“No lucho contra el cáncer, lucho para pagar la quimio. Salud digna para Chile”, decía el cartel que sostenía un totalmente rapado Rojas Vade quien, usando catéter y barbijo, se exponía todos los viernes a los gases de la Plaza Baquedano. Ese año 2019, en medio del llamado estallido social, el sitio había sido rebautizado como “Plaza Dignidad”, y el cariñosamente apodado “Pelado Vade” se convirtió en un ícono de las protestas.

El 4 de septiembre de 2021, arrinconado por una investigación del diario La Tercera, Rojas Vade reconoció que nunca tuvo cáncer. Para entonces ya había sido electo como miembro y vicepresidente de la Convención Constitucional, órgano que aspiraba a reemplazar el texto de 1980; el principal legado político de la dictadura chilena. Su renuncia recién se hizo efectiva en marzo del 2022. El plebiscito de salida se celebró ese mismo año, con un récord de 61% de apoyo a la opción de rechazo.

Desde entonces, según imágenes aisladas, Rojas Vade se dejó crecer el pelo y la barba. Se trasladó al hogar de su familia en Pomaire, un pueblo de alrededor de 4000 habitantes a 66 km de Santiago. El 2023 fue condenado por el delito de estafa residual, tras haber recaudado más de 13 millones para costear el tratamiento de la enfermedad que no padecía. Totalmente excluido de la vida pública, sin que ningún empleador quisiera contratarlo, trabajaba de chofer de aplicación en el vehículo de su hermana, junto al cual fue agredido.

Kaiser y Kast, la ultraderecha chilena

En su primer discurso oficial desde el balcón de La Moneda, Kast exigió a la multitud que respete al expresidente Gabriel Boric, y especificó que los adversarios de Chile no son “los que piensan distinto en política”. Sus cientos de adherentes, sin embargo, lo esperaron coreando “El que no salta es zurdo”, la etiqueta que fue rayada en el brazo de Rojas Vade.

“A los zurdos les vamos a dar dos cosas que no quieren: un trabajo y una ducha”, decía en campaña Johannes Kaiser, candidato del Partido Nacional Libertario, quien en primera vuelta recibió el 13% de los votos. Su vocabulario remite al “Zurdos hijos de p… tiemblen”, que popularizó en Argentina el libertario Javier Milei, quien en 2024 recibió una nota de protesta de la cancillería de Chile a partir de una publicación en X: “Poniendo zurdos en su lugar”, que escribió en referencia al entonces presidente Gabriel Boric.

Kast, a diferencia de Kaiser, cuida mucho su lenguaje al momento de referirse a la oposición. A lo largo de su carrera, sin embargo, se ha acercado a los lugares más oscuros de la historia política chilena.

En su campaña presidencial del 2017, el actual presidente defendió explícitamente lo que él llama “gobierno militar”. Ante las cámaras de televisión acuñó una célebre frase: “Si Pinochet estuviera vivo, votaría por mí”. En la misma línea, Kast ha abogado por la liberación de militares presos por violaciones a los derechos humanos, mediando visitas al brigadier (r) Miguel Krassnoff, condenado a 1060 años de cárcel por secuestro, tortura y desaparición de personas durante la dictadura chilena.

En su ceremonia de asunción, Kast eligió una banda presidencial con el escudo nacional a la altura del pecho. El último en lucir así el símbolo fue el dictador Augusto Pinochet.

 

*Periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)