GeoPark en Venezuela: Gilinski controla 56,3% de la petrolera y consolida influencia
Pablo Rodríguez
La entrada de GeoPark en Venezuela quedó formalizada con la activación de un contrato de participación productiva por 25 años para el Bloque Bare, ubicado en la Faja del Orinoco. La operación incluyó la emisión de aproximadamente 42,1 millones de acciones a una sociedad del Grupo Gilinski, que pasó a controlar cerca del 56,3% del capital de la petrolera, según informó Bloomberg Línea con base en un comunicado empresarial.
El cierre permitió a GeoPark adquirir el 95% restante de Energy Assets International, la sociedad panameña que controla a Beta Resources, titular del contrato venezolano, después de haber obtenido una participación inicial del 5%. La compra se realizó mediante un intercambio de acciones, sin desembolso en efectivo, y se concretó antes del plazo originalmente previsto tras aprobarse el plan de desarrollo y completarse los acuerdos y autorizaciones requeridos.
GeoPark financiará el 100% de las inversiones de capital y tendrá una participación neta del 65% en el proyecto, con derechos de comercialización directa y control operativo, de acuerdo con la información divulgada por la compañía. La petrolera prevé asumir la operación del bloque antes de finalizar 2026 y ya evaluó entre 300 y 400 pozos para su reactivación, dentro de una primera fase que también contempla estabilizar la producción y rehabilitar infraestructura.
60 mil barriles diarios en 2030
Bare produce unos 11.000 barriles diarios y cuenta con más de 1.100 pozos, mientras el plan empresarial contempla inversiones anuales de entre US$40 millones y US$80 millones hasta 2028 y de entre US$120 millones y US$140 millones en 2029 y 2030. La meta es alcanzar entre 45.000 y 56.000 barriles diarios en 2030, aunque la operación dependerá de PDVSA para el suministro del diluyente necesario para transportar el crudo pesado.
Como parte de los compromisos del acuerdo, Grupo Gilinski deberá lanzar, dentro de los 90 días posteriores al cierre, una oferta de adquisición de acciones de GeoPark por hasta US$100 millones, a un precio de US$12,22 por título. El conglomerado también podrá recibir aproximadamente 5,4 millones de acciones adicionales si cumple determinados hitos, lo que elevaría su participación a cerca del 58,4%, mientras GeoPark continuará cotizando en la Bolsa de Nueva York.
Influencia creciente en Colombia
El Grupo Gilinski es uno de los conglomerados de mayor peso económico en Colombia, con negocios en la banca, mediante GNB Sudameris; los alimentos, con el control de Nutresa; y la industria, con empresas como Rimax, una diversificación que le permite incidir en sectores estratégicos del país. Su influencia política se apoya especialmente en su poder mediático y su capacidad para intervenir en el debate público: La Silla Vacía ha documentado cómo Semana defendió los intereses empresariales de sus propietarios durante la disputa por compañías del Grupo Empresarial Antioqueño.
Sus principales inversiones en medios, encabezadas por Gabriel Gilinski, son Publicaciones Semana, cuya compra comenzó con el 50% en 2019 y posteriormente alcanzó la totalidad, y el diario El País de Cali, adquirido en enero de 2023 mediante ese grupo editorial; esta última operación también incluyó Q’hubo de Cali, ampliando su presencia desde la información política nacional hasta la prensa regional y popular del suroccidente colombiano.
Relaciones con Israel
Los vínculos de la familia Gilinski se extiendes hasta Israel. Y tienen antecedentes diplomáticos: Isaac Gilinski Sragowicz fue embajador colombiano entre 2009 y 2012, y su hija Tania Gilinski Bacal fue posesionada el 2 de octubre de 2026 como representante ante ese país por el Gobierno de Abelardo de la Espriella, en el marco del restablecimiento de las relaciones que Gustavo Petro había roto en 2024.
Su nombramiento sitúa a una integrante de la familia empresarial en una posición clave del acercamiento promovido por De la Espriella —que incluyó trasladar la embajada a Jerusalén—, con una agenda de cooperación en seguridad, inteligencia, ciberseguridad, tecnología y comercio, aunque la designación por sí sola no demuestra un pacto político entre el conglomerado y el mandatario.