Estados Unidos cambia: ¿nada cambia?

Álvaro Verzi Rangel

Los demócratas estadounidenses se quedaron con el control de las dos cámaras y ganaron en estados tradicionalmente repubicanos. “Si yo hubiera estado en la boleta, ganábamos”, intentó despegarse el presidente Donald Trump, que deberá gobernar con el Congreso en contra. Varios gobiernos de la ultraderecha latinoamericana temen que el cambio de escenario ponga en riesgo el sostén de Washington a sus planes económicos y políticos.

La guerra con Irán, la disputa por Venezuela -incluido el bombardeo de Caracas, el secuestro del presiden te Nicolás Maduro y la apropiación de sus riqujezas petroleras- y la competencia con China muestran el alcance de las ambiciones de Washington (no sólo del trumpismo), pero también las dificultades para sostenerlas. La pérdida de mayoría republicana del Congreso abre una nueva etapa que obliga a revisar el margen de acción de la Casa Blanca, después de la derrota y fuga de Flavio Bolsonaro en Brasil, donde seguirá gobernado Lula da Silva.

La inflación, el encarecimiento de la energía y el desgaste de ocho meses de ofensiva militar contra Irán erosionaron una coalición que había regresado a la Casa Blanca con la promesa de terminar con las intervenciones exteriores y concentrarse en los problemas internos. Durante los próximos dos años podrá ordenar acciones militares, pero sostenerlas tendrá ahora un costo institucional y político mayor.

Los demócratas manejarán en el Congreso las comisiones, las investigaciones y el presupuesto. Podrán exigir explicaciones sobre la guerra, revisar contratos militares y condicionar el financiamiento de nuevas operaciones. Ese nuevo equilibrio puede producir un efecto menos evidente: cuanto más estrecho sea el margen de maniobra de Trump dentro de Estados Unidos, mayor podría ser su incentivo para buscar en la política exterior un espacio de reafirmación de autoridad.

¿Qué pasará con la alianza tejida por Trump con los mandatarios ultraderechistas de la región? El Escudo de las Américas es una coalición multinacional militar bajo la dirección del Comando Sur del gobierno imperialista de los EEUU que busca establecer un control militar sobre el sur del continente americano y de establecer un marco férreo de seguridad en el Hemisferio Occidental. La nueva organización para el control del subcontinente comenzó el 5 de marzo de 2026. cuando Trump anunció el nombramiento de Kristi Noem como Enviada Especial de Estados Unidos para el Escudo de las Américas como parte de la implementación de la iniciativa.

Latinoamérica: ¿y ahora qué?

Asimismo, la ola demócrata que se convirtió en tsunami en las elecciones intermedias de Estados Unidos no solo significó una dura derrota para el presidente Donald Trump, sino también para sus principales aliados en América Latina, que se comprometieron con un vínculo estrecho y quedan ahora ligados a un mandatario debilitado y a la expectativa de cómo afrontará sus últimos dos años de gobierno. El resultado electoral puede afectar el respaldo financidro, la cooperación militar, los aranceles y la presipón diplomática de Washington hacia América Latina y el Caribe, aunque no todo esos instrumentos dependen de la situjación en el Congreso.

Por ejemplo, Trump emitió un salavavida económico para Argentina, con un swap de divisas por 20 mil millones de dólares, que si bien no requirió de la aprobación del Congreso, levantó polvareda en el Capitolio. E incluso antes de la asunción del nuevo presidente colombiano anunció un plan de mil millones de dólares para la supuesta lucha «contra el narcoterrorismo».

México, ven con buenos ojos un posible cambio en el Congreso y un debilitamiento del trumpismo. México está especialmente expuesto a las decisiones de Washington por la enorme frontera que comparten y por la revisión en curso del T-MEC, tratado de libre comercio que incluye a Canadá, que después de las negociaciones deberá votarse en el Congreso. Sin dudas, a las industrias mexicanas las beneficiaría una mayor estabilidad arancelaria. puso nuevamente a América Latina entre las prioridades de la política exterior de Washington, con el lanzamiento de la Doctrina Donroe y su estrategia de reunir aliados y expandir su presencia.

¿Qué tan demócratas?

Si bien buena parte de las decisiones estratégicas pasan por el Ejecutivo y no por el Congreso, que las dos cámaras estén controladas por los demócratas puede marcar un freno o mayor escrutinio a algunas políticas. Pero con o sin Trump, varios mandatarios ultraderrechistas como los de Argentina y Colombia, Javir  Milei y Abelardo de la Espriella, ya enfrentan un clima de incertidumbre sobre el futuro de la relación bilateral con la Casa Blanca.

Los gobiernos que “apostaron al poder formidable de Trump y a un Congreso que le era afín, hoy tienen que preguntarse seriamente qué va a pasar de aquí a dos años, si alguna de las promesas y compromisos se van a mantener”, dijo a CNN el analista internacional Gilberto Aranda, académico de la Universidad de Chile. Si bien dijo que el trumpismo “no va a dejar de existir”, apuntó que está “morigerado” y que la apuesta de líderes de la derecha latinoamericana “está en duda”.

Los demócratas han ganado en lugares donde no lo hacían en décadas. En EEUU le llaman bluenami: blue, por el azul demócrata, y tsunami. Sin embargo, la Casa Blanca sigue siendo la misma, y su forma de tratar a quienes le hacen preguntas incómodas, también. Informar en EEUU es cada vez más difícil, reconocen los medios de prensa acreditados en el país. Asimismo, la derrota dejó expuesta otra fractura dentro del oficialismo: el vicepresidente J.D.Vance  identificó entre las razones del desencanto electoral la necesidad de terminar la guerra, recuperar el principio de America First y modificar la relación con Israel, lo que deja en claro cuánto condicionan los compromisos con su principal aliado regional y el presidente-genocida Benjamín Netanyahu las prioridades estadounidenses en Medio Oriente.

Latinos y negros

La gobernadora electa de Virginia, Abigail Spanberger, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani
  • La demócrata de origen mexicano Gina Hinojosa se convirtió este miércoles en la primera mujer y también en la primera persona latina que gobernará Texas, y el también demócrata Xavier Becerra en el primer gobernador de origen latino al frente del gobierno de California en más de 150 años.
  • La demócrata Deb Halland ganó la carrera a gobernadora de Nuevo México, convirtiéndose así en la primera mujer indígena que ocupa esa posición política en la historia de Estados Unidos.
  • La demócrata Keisha Lance Bottoms será a su vez la primera gobernadora negra tras vencer en las elecciones en Georgia. Por otro lado, la demócrata Kathy Hochul fue reelegida gobernadora del estado de Nueva York con una amplia ventaja frente al candidato republicano Bruce Blakeman.
  • El republicano Byron Donalds fue elegido este martes nuevo gobernador de Florida tras imponerse al demócrata David Jolly, y se convertirá en el primer mandatario negro en la historia del estado.

 ¿Nada cambia?

El liderazgo demócrata en el Congreso delineó una ambiciosa agenda tras las aplastantes victoria. El virtual presidente de la Cámara de Representantes declaró a la prensa que los demócratas buscarían restablecer los recortes en el gasto sanitario, poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán y eliminar los aranceles, además de definir la regulación de la IA. Su éxito electoral, mayor de lo esperado, » abre más opciones legislativas «, señaló el equipo político de Semafor, «aunque Trump aún conserva el poder de veto».

Los republicanos, por su parte, podrían tener que lidiar con la mayor mayoría demócrata en el Senado desde el inicio de la administración Obama, y ​​el mapa electoral de 2028 ofrece pocas vías para recuperar el control de la cámara. «Los republicanos del Senado», escribió el jefe de la oficina de Semafor en el Congreso, » se asoman al abismo «.

Los aranceles estadounidenses lastraron a los republicanos en las elecciones de mitad de mandato, pero es improbable que el presidente Donald Trump cambie de estrategia en materia comercial, según expertos. Trump ha intentado utilizar los aranceles para impulsar el empleo interno y reducir el déficit comercial, pero «ambos objetivos son erróneos y ninguno se ha logrado », escribió un analista en el Financial Times. El poder legislativo tiene una influencia limitada sobre la imposición de aranceles e incluso si intentara forzarlo a actuar,  Trump rechazará cualquier intento de limitar el uso de su herramienta favorita. Sin embargo, un país se ha beneficiado: el primer ministro de Canadá afirmó que EEUU está «pidiendo menos» y «ofreciendo más» en negociaciones que eran muy tensas.

Aprovechando la oportunidad, China instó a Estados Unidos y a la UE a reconsiderar sus aranceles sobre los productos chinos, dado que las exportaciones del país alcanzaron máximos históricos. Pekín afirmó estar dispuesto a comprar más productos agrícolas estadounidenses, pero solo si ambas partes acordaban reducir los aranceles. Si bien China reanudó recientemente las importaciones de soja estadounidense —una prioridad para Washington—, estas siguen estando muy por debajo de los niveles previos a la guerra comercial del año pasado . 

 Los analistas se mostraron escépticos ante la posibilidad de una tregua a largo plazo en la guerra contra Irán. Los precios del petróleo cayeron por cuarto día consecutivo , con el precio de referencia internacional descendiendo hasta casi 93 dólares el barril, ante la apuesta de los operadores de que las contundentes victorias demócratas reducían el riesgo de una escalada entre Washington y Teherán. Sin embargo, Trump insistió en que «si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría de nuevo », y un destacado experto afirmó que la caída del petróleo « ha sido algo desconcertante », argumentando que «el riesgo de escalada aumenta estructuralmente después de las elecciones de mitad de mandato, y el resultado (una victoria demócrata) ha sido el escenario base durante meses».

Trump sentencing: President-elect given unconditional discharge in hush ...Trump veta a los medios que no le gustan, como hizo hace unas semanas con CNN, MS NOW y Político, mientras sus amigos compran los que quedan: la familia Ellison controla ya CBS y CNN. Zuckerberg y Musk, por su parte, han puesto sus redes al servicio de la agenda ultra. Así se asfixia a la prensa sin cerrar un solo periódico y así es como EEUU ha caído al puesto 64 en libertad de prensa, según Reporteros Sin Fronteras. Estas e,lecciones ponen freno a Trump, pero éste no detiene su ofensiva. Un presidente acorralado, que culpa a la prensa de todo lo que le sale mal, incluso a sus amigos de la Fox, huye hacia adelante.

Trump enfrenta el peor índice de popularidad de un presidente a medio mandato, con cerca de un 70 por ciento de desaprobación. El 53 por ciento de los votantes latinos se declararon “extremadamente motivados” para acudir a las urnas, una suba considerable si se compara con el 41 por ciento de hace cuatro años, según el centro de estudios Pew. Trump ganó casi la mitad de esos votos en 2024. Ahora solo el 24 por ciento de los votantes de esa importante minoría aprueba su gestión de gobierno.

La imposición de gravámenes a las importaciones, presentada por Trump como un instrumento para proteger la producción estadounidense y obtener concesiones comerciales, terminó alimentando el aumento de costos y la incertidumbre económica. Así, una de las principales herramientas de su política exterior se convirtió también en un factor de descontento doméstico. Tras las elecciones, los mercados internacionales cotizan al alza  y el precio del petróleo vuelve a bajar y las bolsas europeas y asiáticas se recuperan.

Trump es el crítico más ácido del sistema que lo legitimó dos veces en las elecciones ganadas de 2016 y 2024. Pero es un mal perdedor en la derrota, como pasó en 2021 cuando alentó la toma de la casa Blanca. La politóloga y filósofa belga, Chantal Mouffé, diría que esa conducta tiene algo de paradoja democrática. Pero más allá del concepto, hay evidencias de que Estados Unidos vive hoy la peor calidad institucional de su historia cuando su pueblo sale a votar. En parte por el autoritarismo de su presidente, Donald Trump, retratado en las movilizaciones opositoras como un rey (“No king” es la consigna), y en otra porque su régimen electoral está sobrevaluado y lejos de ser modélico.

Ossoff aspira a suceder a Trump

El demócrata Jon Ossoff, reelegido para el Senado por el estado Georgia y figura emergente de cara a las presidenciales de 2028, dijo que los triunfos de su partido representan el repudio de los estadounidenses a la «corrupción» e «incompetencia» de Donald Trump. Con 39 años, Ossoff inclinó la contienda a su favor frente al republicano Mike Collins.

«Con victorias arrolladoras y contundentes, el pueblo ha repudiado la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado presidente saliente Donald Trump», dijo Ossoff, quien insiste que no «tiene ninguna intención» de lanzarse a la carrera por la Casa Blanca, pero ya despunta como una de las alternativas de los demócratas para 2028.

El demócrata James Talarico dijo haber derrotado «a Goliat» después de ganar un escaño por Texas en el Senado sobre el fiscal general del estado, Ken Paxton, un aliado del presidente Donald Trump respaldado por el multimillonario Elon Musk. «En esta contienda, nos enfrentamos a nuestros propios Goliats. El hombre más rico del mundo, el hombre más poderoso en el mundo y todo el aparato de Washington», dijo Talarico en un mitin de victoria en Austin, la capital de Texas.

El candidato demócrata al Senado por Ohio, Sherrod Brown, derrotó al republicano Jon Husted, un golpe especialmente duro para la Casa Blanca, ya que se trata del escaño que ocupó el actual vicepresidente, JD Vance. El demócrata Xavier Becerra derrotó al candidato de Donald Trump, el republicano Steve Hilton, y conquistó la gobernación de California. Hijo de inmigrantes mexicanos, es el primer latino en ser electo a la gobernación de este estado con una gran población extranjera y que, de ser un país, constituiría la cuarta economía del mundo.

Rusia e Irán

El Kremlin espera que el presidente estadounidense, Donald Trump, continúe con la mediación para poner fin al conflicto de Ucrania pese al batacazo electoral de los republicanos en las elecciones de medio mandato, dijo el miércoles un portavoz. «El presidente Trump sigue en el cargo y esperamos sinceramente que continúe también sus esfuerzos en favor de la paz», declaró Dmitri Peskov, citado por un medio progubernamental cercano al Kremlin.

El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, afirmó que es un error confiar en que los cambios políticos en Estados Unidos puedan poner fin a su hostilidad hacia la República Islámica, después de que el partido demócrata ganara las elecciones de medio mandato, lo que ha supuesto la pérdida de control de las principales Cámaras para Trump.

“Si todavía hay quienes mantienen alguna esperanza en un cambio de comportamiento o en las alternancias entre partidos y facciones dentro del sistema de dominación, o creen que mediante concesiones a Estados Unidos pueden hacer que abandone su enemistad con la nación iraní, están profundamente equivocados”, afirmó Jameneí en un mensaje con motivo del 47 aniversario de la toma de la embajada estadounidense en Teherán. Jameneí sostuvo que el objetivo de Washington es lograr la capitulación de Teherán y advirtió contra cualquier concesión a la potencia norteamericana.

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista senior del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)