Luis Britto García sobre la situación en Venezuela: «es un inmenso latrocinio»

Compartimos la intervención completa de Luis Britto García durante un encuentro en el venezolano Centro de Estudios Democracia Socialista (CEDES). La situación actual en Venezuela tras el ataque y secuestro del presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares de los Estados Unidos el último 3 de enero. 

Unas pocas cosas muy breves. En primer lugar, me parece que es muy importante la coincidencia señalada sobre la Constitución. Nuestra Constitución es perfectible, tiene cosas corregibles, etcétera, pero es, por así decirlo, la carta fundamental de nuestro país, de nuestra organización y de nuestra nación, que votó en un 75% los votos a favor de ella.

Siempre es bueno recordar que con esa Constitución en la mano, el pueblo, en una oportunidad en que el presidente estaba secuestrado y el pueblo estaba sin armas y sin conducción, nada más que con ese pequeño librito azul en la mano, repuso al presidente, repuso la legalidad y repuso la Constitución. Entonces, creo que esa es una base fundamental para organizar un movimiento de resistencia. ¿Quién se puede oponer a la Constitución y por qué? No hay forma.

Después se pueden debatir otras cosas de fondo muy importantes, pero lo que nos une en este momento, y yo estoy seguro que une al 80, 90% del pueblo venezolano, es eso, es la Constitución. Dos, ¿qué estamos viviendo? Por ahí se dice que somos un protectorado, una semicolonia, nada de eso. Un protectorado presupone que hay un tratado internacional que sienta las bases, que dice que es lo legítimo, que es lo que no es legítimo.

Actualmente no hay absolutamente nada salvo la amenaza de que podemos repetir un asesinato en masa. En virtud de eso se acabó la Constitución porque se dictan leyes que permiten la privatización de la industria petrolera prohibida constitucionalmente, se reforma el Poder Legislativo, el Ejecutivo parece que obedece órdenes del exterior, etc. Es decir, todos los poderes están subordinados a una situación de anomia, falta de reglas.

¿Falta de reglas por qué? No se sabe en función de qué regla, de qué principio, de qué tratado, qué Constitución. El noventa y tanto por ciento de los ingresos de Venezuela van a parar una partida del Tesoro Estados Unidos. ¿Por qué? ¿A cuenta de qué? Eso ni siquiera en la Constitución de Estados Unidos hay una norma que permita o garantice eso.

Sin embargo, todo eso va allí y bajo qué régimen. Hace poco salió del Foreign Council una información de que el Congreso de Estados Unidos no tiene información sobre qué está sucediendo con esos fondos que supuestamente estarían depositados en esa partida del Tesoro Estados Unidos. Ellos mismos no saben.

Recuerden que eso fue una guerra no autorizada por el Congreso, por lo tanto ilegal, una operación militar lanzada en contra de la opinión. Las encuestas eran ligeramente contrarias a eso y que después de eso, pues no hay el menor adarme de legalidad con lo que sucede allí. Es más, aparentemente es muy poco lo que se ha depositado allí.

Parece mentira. El Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica no sabe qué fondos hay ahí, qué destino le han dado, qué han estado haciendo. Y nosotros no lo sabemos tampoco.

Aparentemente, según informes externos de aquí, desde enero hasta junio, julio, se han depositado en esa partida 13 mil millones de dólares. Mejor dicho, no depositado allí. Han salido, ha salido petróleo venezolano en barcos de Estados Unidos por 13 mil millones de dólares.

De seguir esa cadencia, en diciembre estaríamos en 26 mil millones de dólares que simplemente nos han robado. Eso es meramente asalto a mano armado, atraco. No tiene detrás la menor sombra de legalidad, el menor poder constitutivo, ninguna justificación para que ustedes se den a cuenta esas magnitudes.

En diciembre del año pasado, nuestro presupuesto de gastos total en Venezuela era 19 mil 500 millones de dólares. Prácticamente de seguir este saqueo hasta diciembre estaríamos hablando de 26 mil millones de dólares. Piensen ustedes como una suma superior en dos tercios a la suma prevista como presupuesto nuestro.

Entonces, no hay un protectorado. Mucha gente ha hablado de eso. No hay una colonia protectorado.

Hay un estatuto jurídico, un tratado que, fíjense, no vivimos en un estado de coerción desnuda y caprichosa de unas autoridades que no se someten a ninguna regla y sobre todo tampoco a las reglas del Congreso de Estados Unidos. Y que tratan ese capital, esos fondos que nos roban, que nos roban como si fueran un botín privado. Es la expresión de ellos.

Sencillamente ellos están haciendo lo que les da la gana con eso fuera de las autoridades de Estados Unidos. ¿Por qué es importante esto? ¿Cómo funciona un organismo, una empresa, un país al cual le roban el noventa y pico por ciento de su ingreso? Eso tiene que tener efectos sociales, económicos, políticos, culturales demoledores. Recuerden que aquí hay insurrecciones sociales causadas por situaciones de esa índole.

De esos 13.000 millones de dólares que se han robado, apenas parece que hay una certidumbre remota dentro de la opacidad de que le dieron a la presidenta encargada 350 millones de dólares. Una propina miserable y que la posibilidad que tenemos abierta es endeudarnos ahora con el fondo monetario, para aparte de la deuda que ya tenemos, tener una deuda demoledora. Que no sabemos de dónde salió.

Exactamente, entonces yo veo y con esto concluyo lo siguiente. En primer lugar, ese modelo no es viable. Tú no le puedes quitar al organismo humano el 95% de su sangre, pretender que eso va a seguir funcionando así.

Aquí va a haber algún tipo de disrupción. Si no la quieren seguir, las conducciones políticas se va a producir. El 27 de febrero se produjo fuera de toda directriz, fuera de todo plan.

La izquierda tenía décadas hablando de una insurrección, pero fue la primera, se quedó sorprendida. Aquí va a haber un problema de disrupción social. ¿Es posible una resistencia? Sí.

Yo digo, no tiene Estados Unidos soldados, espías, funcionarios para ponernos una pistola a cada uno en la nuca. Fíjense, el gobierno de Gran Bretaña había tenido su imperio sobre la India y los dos soldados no tenían forma de mantener eso. Nosotros, Estados Unidos domina el cielo, pero cuando llega aquí un gringo se plantea ¿y qué hace? ¿Quién manda? ¿Quién lo ordena? ¿Quién le obedece? Es decir, esos factores, el colapso de este modelo que es nada más un inmenso latrocinio, eso no es modelo, no es nada, pues va a provocar una situación social insostenible y esa situación social puede derivar en una resistencia cada vez mayor.

Como dice Mario Silva, también armada. Lamentablemente unos señores que nos arrasan bombardeando el aire no van a irse con buenas palabras, sobre todo cuando el petróleo de ellos, su reserva, tienen para cinco o seis años más. Ellos dependen vitalmente de nosotros.

Su moneda está colapsando, es decir, están en una debacle total. Entonces yo creo que sí, primero debemos unirnos. Segundo, el rasero allí es la constitución.

Y tercero, sí, sí hay esperanza de hacer una resistencia fuerte, dura, que los obligue a retirar y rectificar. Bueno, muchas gracias.