La bandera de Malvinas y un gobierno a contramano del sentir argentino
Claudio della Croce

El partido y la bandera posterior desataron la emoción de los excombatientes de Malvinas, por la historia que trasciende a lo deportivo. En ese sentido se manifestó Omar De Felipe, excombatiente y exentrenador de Newell’s. «Hay partidos que trascienden el fútbol.“Como veterano de Malvinas, solo quiero agradecerles a estos chicos por la enorme alegría y la inmensa caricia al alma que nos regalaron . El deporte nunca cambia la historia, pero a veces ayuda a sanar emociones que siguen muy vivas”, añadió.
El festejo de los jugadores con la bandera “Las Malvinas son Argentinas” recorrió las redes sociales y tapas de los diarios de todo el mundo. Desafiaron las órdenes que dio la ministra de seguridad de Milei, Alejandra Monteoliva, de que no se podía hablar del tema porque era catalogado por “contenido político” en Estados Unidos y en la FIFA. Se cantó por las Malvinas en cada rincón del país. Milei, reconocido admirador de la exprimera ministra británica Margareth Thatcher, quien dio la orden el 2 de mayo de 1982 al submarino británico HMS Conqueror de hundir al ARA General Belgrano asesinado a 323 de los “pibes de Malvinas”, quedó a contramano del fervor popular.
La bandera “es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos” y que “un partido de fútbol es un partido de fútbol”, afirmó Milei en un principio. Pero luego aseveró que lo ocurrido en la cancha con los jugadores “no es parte de la diplomacia” y aseguró que la Argentina solo podría recibir una multa económica de 30 mil dólares. Sin precisar a quiénes se refería, cuestionó las expresiones vinculadas al episodio ydijo que se trataba de frases “impertinentes e impropias” pronunciadas por “personas intrascendentes”, sin aclarar si apuntaba a funcionarios, dirigentes o a los propios protagonistas del festejo.
Previo al partido, el Gobierno de Milei sacó un decreto para permitirle a la compañía inglesa Challenger Energy Group PLC buscar petróleo en el mar argentino. El Presidente resolvió, por un simple Decreto, incluir en el permiso de exploración que se otorgue una prórroga de jurisdicción a favor de tribunales arbitrales internacionales con sede en el extranjero.
La extranjerización de las tierras

La ola desatada por el partido contra Inglaterra llegó al Senado y el Gobierno no consiguió los votos para darle media sanción a la ley que borra los límites a la venta del territorio nacional a extranjeros. El Presidente reaccionó con cautela: habló de un «actuar imprudente» y volvió a sostener que las Malvinas sólo se recuperarán por la vía diplomática. Pero el renovado sentimiento nacional que se expresó en las calles durante los festejos por la clasificación a la final del Mundial también tuvo su correlato político. En la sesión del Senado, el Gobierno no consiguió los aliados necesarios para aprobar la ley que habilita la compra irrestricta de tierras por parte de extranjeros.
El discurso oficial sobre Malvinas
El Gobierno fue cambiando el discurso sobre Malvinas a lo largo de estos dos años y medio: pasó de avalar la autodeterminación de los kelpers y de querer que ellos voten con Argentina la soberanía, a criticar el accionar de las empresas petroleras, aunque sin avanzar en ninguna posibilidad de sanción o reclamo.
“Una de las manifestaciones más evidentes del incumplimiento de ese mandato internacional se observa en el proyecto Sea Lion. En diciembre de 2025, Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Development and Production Limited anunciaron una pretendida decisión final de inversión para desarrollar ese yacimiento, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, sobre la base de licencias apócrifas emitidas por autoridades ilegítimas”, apuntó el canciller Pablo Quirno, sin mencionar que Rockhopper, que tiene el 35% de las acciones, es británica; y Navitas, que tiene el 65% y aporta la mayor parte del financiamiento, es israelí.
En abril, las dos compañías anunciaron un plan para llevarse el petróleo de Malvinas, una inversión inicial por 1800 millones de dólares con el objetivo de producir 55 mil barriles por día y extraer petróleo crudo a partir de 2028. En mayo, anunciaron a sus inversores que tienen previsto expandir el volumen inicial de crudo y llegar a 180 mil barriles (un cuarto de lo que Argentina produce en todo el país). La petrolera israelí informó que las obras de perforación y terminación van a comenzar a principios de 2027, ante el silencio del gobierno argentino.
*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)