Venezuela: es urgente impedir la nueva guerra anunciada, dicen dirigentes belgas

Juristas, académicos, parlamentarios, eurodiputados, sindicalistas, periodistas, dirigentes de organizaciones humanitarias de Bélgica suscribieron un llamado urgente para impedir la nueva guerra anunciada por Estados Unidos contra Venezuela. A continuación, el texto

El  Presidente Donald  Trump anunció que no excluye una intervención militar contra  Venezuela. Colombia y Brasil le prometen apoyo. Mike Pompeo acaba de afirmar que les Estados Unidos iban “a entrar en acción”, y “que los días del Presidente Maduro estaban contados”. Estamos entonces frente a una nueva guerra que podría incendiar toda la región, mientras conocemos de sobra los resultados desastrosos de las aventuras bélicas de los Estados Unidos con complicidad de los países europeos- en Afganistán, en Irak, en Libia y en el Oriente medio, entre otros.

Para evitar esta nueva calamidad humana y ecológica, y cuales sean las opiniones de unos y otros sobre la administración del país por parte del Gobierno del Presidente Maduro y sobre el estado de la democracia en Venezuela, tenemos que hacer todo lo posible para preservar la paz exigiendo el respeto del derecho internacional.Jornadas internacionales de acción en solidarity con Venezuela

El inaceptable embargo económico y financiero de Venezuela se acompaña de amenazas de intervención militar en violación flagrante del derecho internacional. Es preciso recordar que no les compete a países terceros, – incluyendo lo Estados Unidos y los Estados miembros de la Unión europea-, determinar quién debe ser el Presidente de Venezuela. Los gobiernos reconocen Estados, no países, y el control del Estado venezolano está claramente ejercido por el Gobierno del Presidente Maduro. Además los Estados Unidos y la Unión europea apoyan gobiernos cuya legitimidad es mucho más cuestionable que la del Presidente Maduro. Es el caso por ejemplo de de Honduras, donde la reelección es prohibida por la Constitución del país y donde graves irregularidades fueron constatadas por la OEA durante las últimas elecciones presidenciales; o en Brasil, donde tuvo lugar un impeachment express, y por lo mismo ilegal, contra la expresidente Dilma Rousseff, así como un proceso fabricado artificialmente contra Lula da Silva, con el fin de impedirle presentarse a las elecciones presidenciales  que hubiera ganado, de acuerdo a todas las encuestas.

Existen canales para reclamar el respeto de los Derechos Humanos y el mejoramiento de la democracia en países terceros. La Unión europea estaba en este proceso, pero su posición común fue revertida de manera espectacular en tres días (entre el 23 y el 26 de enero del 2019) bajo la influencia de la administración Trump que reconoció de manera temeraria al diputado Juan Guaidó quien se auto-proclamo Presidente de la República de Venezuela. Ninguna persona sensata puede pensar que la acción de los Estados Unidos está motivada por una preocupación sincera por los Derechos Humanos, la democracia o la situación económica y social por la que pasan los venezolanos. Las declaraciones del Sr Bolton, Secretario de seguridad nacional del Presidente Trump, comprueban de que se trata ante todo de hacerse a las reservas de petróleo, de coltán, y otros metales del subsuelo de dicho país.

La política de defensa de los derechos humanos y de la democracia de Bélgica y de la UE no puede tener credibilidad si utiliza un doble rasero. Al respecto sería urgente por ejemplo activar la cláusula democrática para suspender la aplicación provisional del acuerdo de libre-comercio de la UE con Colombia, considerando que hay 80.000 víctimas de desaparición forzada en este país, más de 8 millones de campesinos desplazados, y que 400 miembros de movimientos sociales y más de 80 guerrilleros que han dejado sus armas han sido asesinados desde la firma de los acuerdos de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC.

El señor Juan Guaidó, del partido Voluntad Popular, situado a la derecha extrema del espectro político, fue elegido diputado en elecciones organizadas bajo la administración del presidente Maduro. Luego fue nombrado Presidente de la Asamblea Nacional. Pero esto no lo convierte en el Presidente de Venezuela. El artículo 233 de la Constitución de Venezuela prevé que el Presidente de la Asamblea nacional substituye al Presidente de la Republica en casos muy precisos; en caso de abandono del cargo, o de muerte, o de demencia reconocida por la Corte suprema. No es el caso. Y si eso ocurriera, permitiendo al Presidente de la Asamblea nacional ser Presidente de la Republica ad interim, estaría obligado a convocar elecciones presidenciales en los 30 días, cosa que el Sr. Guaidó no hizo.

El Gobierno de Venezuela reconoce que el país pasa por una situación económica muy difícil, que afecta gravemente el bienestar de la población, debida en gran parte a la caída espectacular del precio del petróleo, y al embargo económico. La ayuda humanitaria de ninguna manera puede ser utilizada como pretexto, -como lo hacen los Estados Unidos y Colombia en este momento-, para desestabilizar el Gobierno del país que se pretende ayudar. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) fue explícito al respecto.  Si la intención es ayudar a los venezolanos, hay que restituir a este país los 1.600 millones de dólares robados por la cámara de compensación EUROCLEAR basada en Bruselas, (la misma que está implicada en el robo de los fondos libios), los 1200 millones en reserva de oro pertenecientes a Venezuela sustraídos por el Banco de Inglaterra, o los más de 30.000 millones de dólares en cuentas bancarias y activos de las sociedades PVDSA y CITGO expoliados por el Gobierno de los Estados-Unidos.

Hacemos un llamado a los demócratas belgas y europeos de todo color político, para que hagan todo lo posible y a movilizarse para evitar esta nueva guerra que sería devastadora, exigiendo el respeto del Derecho internacional y de la soberanía de los Estados, y a exigir que cese inmediatamente el embardo económico y financiero con el fin de permitir al Gobierno de Venezuela de responder rápidamente a las necesidades urgentes de su población.

Firmantes:

 

Pierre Galand, exsenador y presidente del Movimiento de la Paz ; Rafael Correa, economista, expresidente de Ecuador ; Anne Morelli, historiadora, profesora honoraria de la Universidad Libre de Bruselas; Céline Delforge, diputada de la Région Bruxelloise (Ecolo) ; Alexis Deswaef, abogado de la Barra de Bruselas y de la Corte Penal Internacional, presidente honorario de la Liga de los Derechos Humanos.

Jean-Marie Dermagne, abogado jefe y ´portavoz del Dindicato de Abogados por la Democracia ; Eric David, profesor emérito de Derecho Internacional Público de la Universidad Libre de Bruselas, presienete de su Centro de Derecho Internacuional; Jean-François Tamellini, secretario general federal de la Federación General del Trabajo de Bélgica (FGTB) ; Nico Cué, dirigente sindical y candidato a la presidente de la Comisión Europea por el Partido de la Izquierda Europea.

Maria Arena, diputada eurodipuada (S&D); Felipe Van Keirsbilck, secretario general del sindicato aeronáutico CNE ; Ludo De Brabander, portavoz  de la organización pluralista que promueve la paz internacional y la justicia social Vrede vzw ; Estelle Ceulemans, secretaria general de la étaire générale de la FGTB Bruselas ; Claude Rolin, eurodiputado (PPE) ; Riccardo Petrella, profesor emérito de la Universidad Católica de Lavaina.

Marco Van Hees, diputado federal (PTB), Maité Mola, co-presideta del Partido de la Izquierda Europea ; Anne-Marie Andrusyszyn, directora de CEPAG (Centro de Educación Popular André Genot) ; Olivier Bonfond. Economista de CEPAG ; Pierre Eyben, consejero comuncal de Lieja y portavoz del Movimiento Demain; Stelios Kouloglou, eurodiputado (GUE/NGL), Muriel Di Martinelli, secretaria general de CGSP – ALR ; Gregory Mauzé, periodista y politólogo, miembro de la revista Politique.

Franco Carminati y Christine Pagnoulle, de ATTAC Wallonie ; Matthieu de Nanteuil, profesor de la Universidad Católica de Lovaina ; Bernard Duterme, secretario general del Centro Tricontinental (CETRI), Rudy Janssens, secretario general de la CGSP-Bruselas ; Yannick Bovy, periodista y realizador ; Ronnie Ramirez, director de cine (ZIN-TV), Joaldo Dominguez, periodista venezolano e investigador en ciencias políticas de la ULB ; Guido De Schrijver, de los Comités Oscar Romero ; Marie France Deprez, directora del Festival de Cine de Attac .

Eric Toussaint, doctor en Ciencias Polítcas (Universidad de Lieja y Paris VIII), militante internacionalista ; Nicole Tonneau, cineasta ; Olivier Renard, coordinador de CGSP Bxl – Gazelco ; Pol D’Huyvetter, de la Campaña Internacional para la Abolici´pon de las Armas Nucleares (ICAN);  Jean-Claude Englebert, exprimer escabino de la Comuna de Forest; Pierre Vermeire, periodista y sidicalista de FGTB, Josy Dubié, experiodista de la RTBF, senador honorario de Ecoilo ; Alain Adriaens, diputado regiuonal honorario, portavoz de los objetores de conciencia.

(Siguen decenas de firmas. El listado sigue abierto)

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