Videocumbre del Mercosur en Brasilia, ¿en busca de caminos de reconciliación?

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Rodolfo Koé Gutiérrez

El viernes 17 tendrá lugar una nueva cumbre del Mercosur, que se preveía que reuniría a los mandatarios de la región en Brasilia pero finalmente será virtual por decisión del anfitrión Jair Bolsonaro. Según lo anunciado, la cumbre entre el anfitrión, Alberto Fernández (Argentina), Mario Abdo (Paraguay) y Luis Lacalle (Uruguay),  tendrá como eje la suma de valor, tecnología y generación de empleo en la región.

Brasil volvió a abrir las fronteras terrestres para que argentinos y uruguayos puedan ingresar a Brasil a pesar de la pandemia. Pero por decisión de Bolsonaro, la reunión no será presencial sino por videoconferencia, al igual que la de cancilleres que se realiza un día antes. Para el turismo sí, para la cumbre no.

Asimismo, los presidentes tratarán de potenciar la integración regional y dinamizar la economía a través del intercambio comercial. Las exportaciones de los países miembros  representan el 11% del comercio total del bloque. El 58% de este comercio son manufacturas de origen industrial y dentro de este universo el 45% es producto del sector automotriz. En los primeros nueve meses de este año las exportaciones intrazona aumentaron un 50%.

Pese a algún acercamiento meses atrás, las relaciones entre Argentina y Brasil, los principales socios del treintañero Mercado Común del Sur se volvieron a tensar tras el reciente encuentro entre el mandatario argentino Alberto Fernández y Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente brasileño y favorito en las encuestas de cara a la elección de 2022, en las que competiría con el actual presidente, Jair Bolsonaro.

“Según fuentes del gobierno brasileño, organizar una visita de Lula en momentos en que los dos países viven un período todavía frágil de la recomposición de la relación bilateral muestra una actitud ‘casi esquizofrénica’ por parte de la Casa Rosada. Existe preocupación por los actos en los que Lula participará junto al presidente Fernández y su vice, la ex presidenta Cristina Kirchner”, publicó el diario  O’Globo.

La “esquizofrenia” a la que alude el funcionario brasileño que cita O’Globo se basa en que hace una semana, Gustavo Beliz, enviado especialmente por Alberto Fernández, viajó a Brasilia para reunirse con funcionarios de Bolsonaro para buscar el apoyo de Brasil en la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Y regresó a Buenos Aires con el apoyo brasileño, que consiguió en Gustavo Béliz en Brasil: recibió el apoyo del gobierno de Bolsonaro ante el FMI | Perfilreuniones con varios.

El 8 de octubre último, el canciller argentino Santiago Cafiero se reunió en Brasilia con su par brasileño Carlos Franco Franca y con el ministro de Rconomía, Paulo Guedes. En esa reunión se asumió el compromiso de trabajar también con Paraguay y Uruguay para la aprobación de una Decisión del Consejo del Mercado Común que permita reducir en un 10% las alícuotas de la mayor parte del universo arancelario, resguardando las excepciones que ya existen dentro del bloque.

En Brasilia, coincidieron también en profundizar las discusiones sobre la venta de gas por parte de la Argentina en el mercado brasileño y acordaron convocar a la próxima reunión de la Comisión Técnica Mixta a cargo del proyecto hidroeléctrico binacional de Garabí, en el tramo compartido del río Uruguay, además de impulsar la finalización de un corredor vial bioceánico que conectará los océanos Atlántico y Pacífico, atravesando Brasil, Argentina, Paraguay y Chile.

La vocera presidencial de Argentina, Gabriela Cerruti, descartó que la medida de realizar la Acto en Plaza de Mayo: los discursos de Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Lula y Mujica - LA NACIONcumbre por viceoconferencia, se deba a la visita de Lula.”Entendemos que no hay ninguna relación. El comunicado que dio la cancillería brasileña es claro en el sentido de que tiene que ver con la presencia de la nueva variante del covid y que tenemos que extremar los cuidados sanitarios”, indicó Cerruti.

Crisis

El Mercosur atraviesa una de sus mayores crisis en sus 30 años de existencia. Las ansias de flexibilización, sobre todo de Brasil y Uruguay, en pos de una mayor integración a la economía global chocan con reticencias de Argentina, causando grandes tensiones y declaraciones cruzadas entre los socios de este bloque que completa Paraguay en los últimos meses.

El 5 de noviembre, Brasil anunció una reducción de 10% en los aranceles a sus importaciones en un intento por contener la inflación, pero sin contar con el acuerdo de todos los miembros del Mercosur, como establecen sus normas internas.

Jair Bolsonaro baja el tono contra Mercosur en la primera cumbre virtual de presidentes | Internacional | EL PAÍSDos meses antes, Uruguay había anunciado el inicio de conversaciones con China hacia un posible acuerdo bilateral de libre comercio, contraviniendo una decisión del bloque del año 2000 según la cual los socios deben contar con la anuencia de sus contrapartes para sellar negociaciones con terceros países.

El director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, Ignacio Bartesaghi, sostuvo que “Hoy hay un Mercosur sin liderazgos, sin diálogo entre sus dos principales economías” que son Brasil y Argentina. En un mundo pospandemia donde habrá “relacionamientos nuevo con Estados Unidos y China”, el Mercosur ni siquiera ha llegado a “consensos básicos”, señaló.

“La pandemia no ha sido la excepción. No hubo compras comunes de vacunas. (…) No ha habido criterios comunes en cuanto a cómo enfrentarla”, ejemplificó. Para Bartesaghi las rispideces entre Brasil y Argentina pueden favorecer a Uruguay, que busca un aval para negociar con China

Por su parte, el también uruguayo Marcel Vaillant, exasesor económico de la Secretaría del Mercosur y partidario de la flaxibilización del Mercosur, señaló que “nuestro único valor en esta negociación es la insignificancia; presionar a Brasil sería peligroso”, dijo.

 

*Periodista económico, analista asociado a al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)