Venta de tierras a extranjeros: golpe político a Milei
En un revés para el presidente argentino Javier Milei, el oficialismo retiró del proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” el capítulo que ampliaba la venta de tierras a extranjeros. La decisión busca evitar una derrota en el Senado y garantizar el tratamiento del resto de la iniciativa.
El giro se produjo tras el rechazo público de gobernadores considerados cercanos al Gobierno, como los de Tucumán, Neuquén y Misiones, que se negaron a avalar la extranjerización de activos estratégicos. A ellos se sumaron senadores radicales, peronistas y aliados provinciales, dejando al oficialismo sin los votos necesarios para aprobar la reforma.
La normativa vigente limita al 15% la superficie rural en manos extranjeras, mientras que la iniciativa oficial pretendía elevar ese techo al 25% y flexibilizar restricciones en zonas de frontera y cursos de agua. Especialistas y el Observatorio de Tierras de la UBA advirtieron que el paquete facilitaba la venta de territorios clave, comprometiendo la soberanía y el acceso a bienes comunes.
Movilización social y “La patria no se vende”
Organizaciones sociales, sindicatos, artistas y referentes políticos convocaron a marchas frente al Congreso bajo el lema “La patria no se vende”, en rechazo al avance de la venta de tierras a extranjeros. La presión en las calles se articuló con anuncios de acciones judiciales y campañas públicas para frenar la extranjerización de recursos estratégicos.
Aunque cayó el capítulo de tierras, el oficialismo insistirá con el resto del proyecto, que endurece las condiciones de expropiación, acelera desalojos y flexibiliza el cambio de uso de tierras tras incendios. Críticos advierten que, aún sin la reforma agraria, el paquete consolida una ofensiva contra derechos sociales y la capacidad del Estado para proteger el territorio.