«Steve Bannon latino»: la detención del gurú argentino de Eduardo y Flávio Bolsonaro
João Filho – The Intercept Brasil
A estas alturas, ya está claro que el bolsonarismo prepara el terreno para volver a cuestionar el resultado electoral. Hace un mes, Flávio Bolsonaro, del PL, siguió los pasos de su padre y se reunió con embajadores en Brasilia para difundir información falsa sobre las urnas electrónicas.
Dos días después, su hermano Eduardo realizó una transmisión en vivo con Fernando Cerimedo, un estratega político conocido por conspirar contra la democracia en varios países de América del Sur.
Cerimedo es una suerte de Steve Bannon latinoamericano: un especialista en diseñar estrategias políticas en el entorno digital sin sujetarse a ningún criterio ético. Es un gánster internacional de la extrema derecha, dedicado a desestabilizar democracias en el continente sudamericano.
Este personaje llegó a ser imputado por la Policía Federal en 2024, durante la investigación sobre el intento de golpe de Estado, pero terminó siendo excluido por la Procuraduría General de la República. Cerimedo brindó apoyo informal a la última campaña de Jair Bolsonaro y, tras la derrota electoral, actuó como uno de los agitadores del intento golpista del 8 de enero.
Pocos días después de que Lula fuera elegido y Bolsonaro se negara a reconocer la derrota, Cerimedo hizo una transmisión en vivo en la que presentó un dossier anónimo repleto de mentiras sobre la votación.
Presidente de facto de Bolivia
Al año siguiente, el conspirador argentino trabajó como estratega digital de Javier Milei. Ahora se encuentra en Bolivia, donde presta asesoría informal al presidente boliviano Rodrigo Paz.
Esta semana, el amigo argentino de Eduardo Bolsonaro volvió al centro del debate. Fue detenido por la Policía boliviana, acusado de haber ordenado el asesinato de su expareja, la abogada Nadia Beller.
Beller recibió tres disparos durante el atentado, pero sobrevivió y decidió contar todo lo que sabe. Todavía hospitalizada, Nadia Beller dio entrevistas en las que afirmó que se convirtió en objetivo de su expareja porque sabía demasiado sobre sus negocios oscuros. También formuló una serie de graves acusaciones sobre su actuación política en América Latina, especialmente en Argentina y Bolivia.
Según Beller, “Rodrigo Paz no gobierna Bolivia. Quien gobierna es Cerimedo”. La declaración fue confirmada por el vicepresidente boliviano, quien afirmó que el argentino “tenía poder y tomaba decisiones en el Gobierno”.
Cerimedo, sin embargo, no forma parte de la estructura oficial del Gobierno boliviano y sus servicios son remunerados con “recursos externos”, según confirmó un integrante del Ejecutivo. Nadia Beller sostiene que Cerimedo recibía pagos del Gobierno mediante contratos con grandes empresas.
Corrupción en el Gobierno de Milei
La expareja de Cerimedo también denunció la existencia de una amplia trama de corrupción en el Gobierno de Milei, cuyo principal blanco sería Karina Milei, hermana del presidente.
En Argentina, la noticia cayó como una bomba y reavivó el Caso Andis: el escándalo de la compra de medicamentos en el que la hermana del presidente habría recibido un 3% de sobornos en contratos con sobreprecios.
Nadia asegura tener pruebas de todo: desde fotografías de maletas repletas de dinero que habrían salido ilegalmente de Bolivia hacia Argentina, hasta horas de grabaciones de audio.
Las acusaciones son graves y aún deben ser confirmadas judicialmente, pero refuerzan los fuertes indicios de que Cerimedo es un operador golpista profesional, cuya misión sería desestabilizar las democracias del continente y lucrarse de la corrupción de los gobiernos a los que presta servicios opacos.
En Argentina y Bolivia, la detención de Cerimedo es tratada como un escándalo de grandes proporciones. En Brasil, en cambio, todavía ocupa un lugar secundario en la cobertura informativa.
Eje central de la campaña bolsonarista
Lo cierto es que Eduardo Bolsonaro y su entorno deben de estar pasando muy malas noches. Nadia sabe muchas cosas y está dispuesta a hacerlo público todo después del atentado. Aún no ha dicho nada sobre las relaciones de Cerimedo con la familia Bolsonaro, pero eso podría cambiar.
La confirmación de la detención de Cerimedo tendrá impacto en la campaña de Flávio Bolsonaro. El golpismo pierde a un aliado fundamental para manipular la opinión pública en las redes sociales y cuestionar la credibilidad de las urnas electrónicas.
Ese es el eje central de la campaña bolsonarista, que quedará debilitada sin su gurú argentino de la manipulación. Su aparición en la reciente transmisión en vivo de Eduardo Bolsonaro demuestra que Cerimedo volvería a ser un socio importante en las elecciones.
El bolsonarismo podría perder el apoyo de un gran especialista en la formación de milicias digitales y la creación de granjas de clics: redes de bots automatizados destinadas a falsear interacciones, “me gusta” y comentarios, alterando así los datos estadísticos para manipular el algoritmo.
El nuevo escándalo de Cerimedo podría confirmar la existencia de una cadena de influencia transnacional que combina milicias digitales, violencia y corrupción.
Es urgente saber si los servicios que presta el argentino están siendo financiados por la familia Bolsonaro. Por el historial de Cerimedo, no parece razonable pensar que esas valiosas consultorías se realicen únicamente por motivación ideológica.
¿Habrá sido pagado con dinero del fondo opaco creado por el abogado de Eduardo en Estados Unidos? ¿El mismo que fue utilizado para recibir los millones de Vorcaro supuestamente destinados a la producción de la película *Dark Horse*? Es una pregunta que debe plantearse a la campaña de Flávio.
Hay en marcha un proyecto internacional de desestabilización de las democracias, del cual Cerimedo es una pieza clave. Este es un caso que no puede caer en el olvido, ni en la cobertura periodística ni entre las autoridades brasileñas.
Cerimedo está detenido, Nadia está hablando sin reservas y las piezas de un rompecabezas transnacional comienzan a encajar. Si alguien investiga las relaciones de la familia Bolsonaro con el argentino, es casi seguro que saldrá un olor muy desagradable.
João Filho es cientista social y periodista. Autor de Jornalismo Wando. Traducción de Question Digital.