Siria y Venezuela: paralelismos que engañan
Leopoldo Puchi
La cultura política, los problemas del funcionamiento de su sistema político y la visión del mundo en Venezuela son distintos a los de Siria
Interpretar el derrocamiento de Bashar al-Ásad como un hecho aislado y sin implicaciones para América Latina es una visión simplista. En un mundo tan interconectado estos eventos tienen el potencial de generar impactos mucho más allá de las fronteras de su región. 
Autoritarismo
Siria está ubicada en una región del mundo donde la mayoría de sus gobiernos son de carácter autoritario, muy distintos de las democracias liberales. Siria no ha sido una excepción. Aunque las libertades y la vida democrática es un punto de interés, los factores que han impulsado los cambios políticos tienen más que ver con luchas entre facciones, enfrentamientos étnicos y religiosos. Pero, sobre todo, tiene un inmenso peso la multiplicidad de intereses geopolíticos en juego, que involucran no solo a potencias internacionales sino a otras de carácter regional. Petróleo, rutas estratégicas, puertos, acceso a los mares están en el medio de las disputas.Estados como Irak, Libia y ahora Siria han sido desmantelados en sus estructuras nacionales. Aunque estas regiones caigan bajo el control de extremistas, la situación generada permite que sean más manejables.
Multipolaridad

Venezuela
Ese interés se debe, en parte, a que las riquezas petroleras de Venezuela le otorgan un potencial para convertirse en un polo regional independiente, lo que Washington percibe como una amenaza extraordinaria e inusual. En este contexto, cualquier retroceso en el proceso de creación de un orden multipolar repercute negativamente en Venezuela, ya que incide en sus aspiraciones geopolíticas y en su estabilidad interna.