Respuesta iraní a ataques: Pezeshkian promete firmeza

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó que su país no cederá ante las presiones y dará una respuesta contundente frente a cualquier nueva agresión contra su territorio. La respuesta iraní a ataques de Estados Unidos e Israel, sostuvo, se enmarca en el derecho de Teherán a defender su población, sus infraestructuras y su soberanía.

Pezeshkian reiteró que Irán no inicia guerras ni realiza ataques preventivos, pero advirtió que responderá con firmeza si son atacados sus centros económicos o infraestructuras estratégicas. El mandatario instó, además, a los países de Asia Occidental a impedir que fuerzas hostiles utilicen sus territorios para librar acciones militares contra la República Islámica.

Respuesta iraní 

La declaración presidencial ocurrió después de reportes sobre bombardeos israelíes y estadounidenses contra instalaciones iraníes, incluidos objetivos industriales y nucleares. Las autoridades iraníes sostienen que estos ataques amplían la confrontación regional y amenazan la estabilidad económica y la seguridad colectiva de Asia Occidental.

Medios internacionales también reportaron que Teherán había prometido una respuesta “aplastante” tras ataques coordinados de Washington y Tel Aviv en suelo iraní. La Guardia Revolucionaria afirmó que sus operaciones continuarían hasta derrotar al enemigo, mientras el Gobierno iraní invocó el principio de legítima defensa.

Tensiones

La advertencia de Pezeshkian se suma a otras formuladas por autoridades civiles y militares iraníes durante la escalada bélica. En junio de 2025, el presidente ya había señalado que, si continuaban los ataques israelíes, la respuesta iraní sería “más dolorosa y aplastante” para los agresores.

La crisis mantiene bajo presión a los gobiernos de la región, especialmente por la posibilidad de una extensión de las hostilidades hacia países que albergan bases estadounidenses o mantienen alianzas militares con Washington. Irán insiste en que no abandonará su estrategia defensiva, mientras Estados Unidos e Israel elevan sus operaciones y amenazas contra objetivos dentro del país persa.