Reforma sobre doble nacionalidad en México: Sheinbaum fija posición
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió la reforma sobre doble nacionalidad que exigiría tener únicamente la nacionalidad mexicana para aspirar a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México. La mandataria sostuvo que quien busque encabezar un gobierno debe responder a «una bandera, un pueblo y una patria».
Sheinbaum rechazó que la propuesta elimine la doble nacionalidad para la población mexicana y afirmó que la exigencia se limita a quienes aspiren a los cargos ejecutivos contemplados en el texto. Su respuesta se produjo ante las críticas de legisladores opositores, que advierten sobre posibles restricciones a los derechos políticos de mexicanos con otra ciudadanía.
El Senado aprobó el proyecto el 29 de septiembre con 86 votos a favor y 42 en contra, después de su paso por la Cámara de Diputados. La iniciativa modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y exige renunciar a otra nacionalidad antes de solicitar el registro como candidato.
Pendiente el aval estatal
La aprobación del Senado no completa la reforma constitucional: el texto fue remitido a las legislaturas estatales y necesita el respaldo de la mayoría de ellas antes de su publicación oficial. Según el proyecto, las nuevas reglas se aplicarían a partir del proceso electoral de 2028 y no afectarían a quienes ya ocupen esos cargos cuando entren en vigor.
Sheinbaum enmarcó la medida en la defensa de la soberanía y planteó la posibilidad de un conflicto de lealtades para un gobernante con dos nacionalidades. Sus críticos, en cambio, cuestionan el efecto que el requisito podría tener sobre quienes poseen doble ciudadanía y desean competir por esos puestos.